Con acciones y recomendaciones, la UNC promueve la concientización en seguridad digital

La Casa de Trejo participa activamente en el desarrollo de diversos programas con el objetivo de minimizar los riesgos de ciberataques. El trabajo de concientización es la principal acción, ya que las personas usuarias de internet son quienes constituyen la barrera más efectiva ante los hackeos y delitos informáticos. Para mejorar la navegación y prevenir estafas, la UNC recomienda acciones básicas para proteger datos y bienes. (30.08.2023)

A pesar de que los hackeos y ciberataques existen desde los primeros años de internet, las estafas y delitos virtuales han crecido exponencialmente en los años pospandemia por el intenso uso de internet y el significativo aumento de dispositivos móviles para operaciones de pago y cobranza, por ejemplo. Las vulnerabilidades de internet como sistema son explotadas por los agentes de amenazas con una motivación esencialmente económica. Es necesario tomar conciencia de la cantidad de personas en el mundo que atacan estas debilidades para obtener y maximizar ingresos monetarios, como si se tratara de un trabajo más.

Desde la pandemia, son miles de millones las personas que han incursionado en la vida tecnológica que antes no tenían la necesidad de hacerlo. La proliferación de billeteras virtuales en nuestros celulares hizo que estos delitos dejaran de ser noticias de alguna parte del mundo, y pasaran a constituir una amenaza cercana y cotidiana. Por eso es importante seguir una serie de consejos para resguardar datos y bienes.

La comunidad universitaria no está exenta del riesgo que significa la digitalización de la vida académica. Por tal motivo, la Prosecretaría de Informática (PSI), a través de su Dirección de Ciberseguridad, ha asumido la tarea de concientización y promoción de conductas proteccionistas.

La UNC y la ciberseguridad

Fernando Menzaque y Miguel Solinas forman parte de la Prosecretaría de Informática y desarrollan tareas de ciberseguridad con el objetivo de minimizar los riesgos y vulnerabilidades, tanto a nivel institucional, como a nivel individual de la población universitaria.  “Desde la UNC, especialmente luego de la pandemia, se han planteado fundamentos importantes en el tema de seguridad informática, que se encuentra en etapa de formación y construcción”, comenta Menzaque. “Estamos en camino para en el mediano plazo atender la ciberseguridad de la población universitaria. Desde luego que es una inversión cuyos beneficios no son visiblemente inmediatos”, explica.

Actualmente la UNC participa en diversos canales de trabajo referidos a esta problemática, como la Subcomisión de Ciberseguridad del Consejo Interuniversitario Nacional; Metared, una red internacional que involucra universidades públicas y privadas de Europa y Latinoamérica; y desde hace más de un año en el CSIRT Córdoba (Equipo de Respuesta a Emergencias de Ciberseguridad).

Recientemente abrió la primera edición de la Diplomatura en Ciberseguridad, uno de los desafíos más relevantes por los que apuesta la Universidad Nacional de Córdoba en su rol de formadora de conocimiento. Al respecto, Miguel Solinas destacó: “La UNC es una institución clave que está en condiciones de liderar la materia de ciberseguridad en la provincia. La visión que ha tenido Pablo De Chiara (Ministro de Ciencia y Tecnología de la Provincia) y Miguel Montes (Prosecretario de Informática de la UNC) de pedir la construcción de una diplomatura en ciberseguridad fue pensada en esa dirección”, comentó. Respecto a cómo se armó la diplomatura, Solinas explicó: “El cuerpo de conocimiento de la ciberseguridad está apoyado sobre la ciencia de la computación y la ingeniería en software. Por eso se involucró a la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (Famaf), donde está la Licenciatura en Computación; y a la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN), donde está la carrera de Ingeniería en Computación”.

Menzaque y Solinas coinciden en que la UNC tiene las condiciones necesarias para ocupar un rol preponderante en esta problemática que atañe a la sociedad en su conjunto. “Nuestra ciudad es un polo de desarrollo de software a nivel global, y se debe principalmente a una decisión política de muchos años. La ciberseguridad en Córdoba tiene hoy ese mismo potencial. Brindar este servicio desde aquí al mundo es una posibilidad concreta, y la UNC debe ser la institución de referencia”, aseguró Solinas.

Un delito sin frontera

En el mundo, hay instituciones que se paralizan y hay algunas que desaparecen por ataques informáticos. Al apropiarse de los datos institucionales o personales, lo que está en peligro no es otra cosa que el dinero. Esto puede ocurrir de modo directo, obteniendo los datos financieros, como número de tarjeta, pin, contraseñas y claves; o puede suceder mediante una investigación que en la mayoría de los casos se hace recolectando información pública de una persona o institución, y relacionándola con lo que se muestra en redes sociales, para usar extorsivamente.

Al navegar y compartir “historias” en redes, es preciso tomar consciencia de los peligros a los que nos exponemos. Por ejemplo, al subir fotos de vacaciones se dan señales de que la casa podría estar deshabitada. El lugar de veraneo o los eventos a los que se asiste hablan del poder adquisitivo de las personas. Por más rebuscado que parezca, se estima que los potenciales delincuentes que trabajan recopilando esta información son miles de millones. El delito informático no tiene país, no tiene frontera, ni está debidamente regulado. Con la apropiación de datos es posible hackear o estafar desde cualquier parte del mundo.

La prevención básica no difiere demasiado de los cuidados que se asumen en la vida presencial. Si al irse de casa somos conscientes que debemos cerrar con llave, también se debe bloquear los dispositivos al alejarse. Si no se habla con desconocidos de cuestiones privadas, tampoco se debe hacerlo por mensaje. Si no se entregan billetes a desconocidos, se debe tener el mismo resguardo a la hora de hacer transferencias y compras online.

La principal vulnerabilidad de la seguridad virtual es la falta de precaución de las personas.

CONSEJOS NECESARIOS PARA MINIMIZAR RIESGOS
* Todas las redes sociales, empezando por Whatsapp, tienen opciones de privacidad y seguridad que debemos conocer e involucrarnos con ellas. Conviene consultar videos tutoriales para aprender a utilizarlas.

* Manejarse en las redes con el mismo cuidado que en la presencialidad. No saludar a cualquiera, no mandar fotos a desconocidos, no dar datos o información a personas inciertas.

* Proteger y cuidar el celular. Ahí están las tarjetas, las cuentas bancarias, y las principales vías de comunicación. Usar claves seguras, fuertes. Conviene usar un administrador y generador de contraseñas para no tener necesidad de memorizarlas. También hay tutoriales muy breves y sencillos que explican cuáles y cómo usar estos generadores de claves. Hacer copias de seguridad.

* Apagar los dispositivos y cerrar aplicaciones cuando no están en uso. Bloquear celulares y computadoras al alejarse (por ejemplo en el trabajo cuando vamos al baño a la cocina).

* Desconfiar. En internet todas las estafas se valen de un motivo engañoso. La foto de un conocido pudo haber sido sacada de cualquier red social. Los links para solicitar trámites simulan la estética de alguna empresa u organismo público. Ante la duda, cortar la comunicación. Cuando hablan amenazando por algún motivo, cortar. Otra estrategia de las estafas es crear condiciones de emergencia para inducir la toma de decisiones apresuradas.

* No hacer click en un link de correo ni mensaje para dirigirnos a un sitio. En caso de una notificación de deuda o trámite, buscar en el navegador el sitio oficial e ingresar desde allí.