Marcela Lagarde y de los Ríos: “La ideología patriarcal es uno de los obstáculos más graves para el avance de la perspectiva de género en las universidades”

Marcela Lagarde y de los Ríos: “La ideología patriarcal es uno de los obstáculos más graves para el avance de la perspectiva de género en las universidades”

La reconocida académica mexicana aseguró que, aunque las casas de altos estudios han recibido gran influencia de la perspectiva feminista, aún hay fuertes resistencias a su adopción, y a considerar la mirada de género como “enfoque interpretativo, científico y filosófico de manera universal”. Lo señaló durante una conferencia virtual que ofreció el 7 de octubre, en el marco de la implementación de la Ley Micaela en la UNC. [08.10.2020]

Marcela Lagarde y de los Ríos es una figura reconocida a nivel mundial como académica, antropóloga e investigadora mexicana especializada en etnología (Universidad Nacional Autónoma de México), y es representante del feminismo latinoamericano.  

Recientemente, fue invitada por la Universidad Nacional de Córdoba para inaugurar un ciclo de conferencias virtuales organizado por la Unidad Central de Políticas de Género (UNICEPG) que se desarrollará en el mes octubre, en el marco de la implementación de la Ley Micaela en esta casa (https://www.unc.edu.ar/g%C3%A9nero/ley-micaela-en-la-unc). Con una importante convocatoria, el evento fue transmitido el pasado miércoles 7 por el canal YouTube de la UNC, y contó con la participación de casi 600 personas. 

En la oportunidad, Lagarde y de los Ríos pronunció la conferencia “La urgente perspectiva de género”, en la que se refirió a la imperiosa necesidad de adoptar la mirada de género para visibilizar y analizar las problemáticas de cualquier sociedad, a la creciente demanda mundial por recibir formación en género, particularmente, entre las generaciones más jóvenes, y a la importancia de que las universidades “cambien internamente” para formar estudiantes con perspectiva de género y, a la vez, incorporen este enfoque a nivel de investigación académica y como política institucional. 

La conferencia de la especialista mexicana fue precedida por un mensaje del rector de la UNC, Hugo Juri, quien agradeció la presencia de Lagarde e inscribió su participación entre las acciones de formación y capacitación en género que se vienen desarrollando desde esta casa de estudios dirigidas a toda la comunidad, al tiempo que reafirmó su compromiso institucional en la construcción de una universidad libre de violencias de género, y de una sociedad más igualitaria. A su turno, la coordinadora la UNICEPG, Analía Barrionuevo, remarcó la necesidad de continuar propiciando espacios de encuentro y formación en género, y de avanzar en la transversalidad de este enfoque en las currículas de las carreras de grado y posgrado. 

Qué es la perspectiva feminista y por qué es urgente aplicarla, fue la pregunta que guió la exposición de Lagarde y sirvió de disparador para profundizar en el sentido y alcance del enfoque de género “como mecanismo para interpretar, para conocer la problemática social, económica y política en cualquier lugar del mundo en la actualidad”. En ese sentido, señaló que el feminismo ha construido colectivamente un conjunto de criterios que sirven para visibilizar “lo que la sociedad tiene enfrente y no puede ver, porque estamos sin capacidad para reconocer lo evidente”. 

“La perspectiva de género es esa manera de mirar de forma feminista las cosas. Incluye el conocimiento de la historia del feminismo y de las ideas políticas feministas, de las causas, de los logros en derechos humanos, de la democracia”, apuntó, y agregó que el mundo entero exige, “a través de movimientos civiles, de organizaciones y redes, que se adopte la perspectiva de género para la política, la gobernanza, la actividad académica, universitaria y científica”.

En otro tramo de su discurso se refirió al desafío de incorporar de manera urgente el enfoque feminista al ámbito universitario, y de superar una historia patriarcal aún vigente.  “Las instituciones universitarias tienen origen y estructura patriarcal y supremacista, y eso es un obstáculo”, explicó la antropóloga feminista, quien describió el resistido pero continuo proceso histórico de incorporación de las mujeres a las universidades, para aprender allí “conocimientos también patriarcales”, que paulatinamente fueron cuestionados gracias al desarrollo de un pensamiento crítico que hizo posible “hacer la crítica del conocimiento, de las ideologías, la filosofía y la política patriarcal”. Esa conciencia de género, relató, comenzó a gestarse inicialmente en seminarios, cursos aislados y grupos universitarios minoritarios, que luego fueron ganando espacio. Pero, advirtió, “lleva un tiempo importante convencer, trabajar e investigar con esta perspectiva y compartirla en los espacios académicos”.

En esa línea, indicó que actualmente asistimos a “un gran proceso de aculturación, de cambio cultural, civilizatorio, pero todavía no hemos llegado a la meta”, y añadió que aunque “las universidades han sido tocadas con fuerza, la perspectiva de género como enfoque interpretativo, científico y filosófico no es universalmente profesada, hay ideas contrarias, muy patriarcales. Esas ideologías en las universidades son uno de los obstáculos más graves para el avance de esta perspectiva”.

Asimismo, se refirió a la existencia de “un clamor, una demanda mundial por recibir urgente formación en género”, no ya como curso extrauniversitario y marginalmente, sino de manera transversal en los planes de estudio, destinando recursos económicos y humanos formados y especializados en materia de género.

“En este momento en el mundo, con la pandemia, hay miles de encuentros de género en distintas plataformas. Estamos reunidas capacitándonos, educándonos, formándonos en esta visión compleja del mundo y de la vida. Entonces, hay una urgencia de las nuevas generaciones para formarse en la perspectiva de género”, señaló y remarcó el trabajo que áun tienen por delante las universidades para “formar estudiantes, mujeres y hombres, en la perspectiva de género, y a la par se requiere que las propias universidades cambien internamente para que incluyan este enfoque”.

Por otra parte, Lagarde y de los Ríos también hizo mención a la vasta e importante producción académica y científica producidas desde los feminismos, sintetizada en cumbres, tratados y acuerdos mundiales, tales como la convocada por la ONU en México (1974) “para incorporar a nivel internacional, a través de la relación con los gobiernos, una mirada que hoy llamamos de género”; y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, Asamblea General de las Naciones Unidas, 1979), “que propuso algo formidable, identificar cuánto tenemos que cambiar en la sociedad para que no haya ni discriminación ni violencia”. Destacó particularmente la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención Belém do Pará (1994), que define la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. “Belém Do Pará reunió a académicas, militantes, activistas, políticas y funcionarias feministas de todo el continente, con el objetivo de clarificar, de ir hasta la raíz de las violencias y no quedarnos en las superficies. Se hizo un esfuerzo analítico explicando cómo el supremacismo patriarcal produce violencia de género, y se mostró que las violencias están ligadas a los aspectos nodales de la condición de género de las personas, a ambos géneros”, subrayó. En esa línea enfatizó que el conocimiento profundo acerca de las formas de violencias y discriminación es condición necesaria para su eliminación definitiva. “Si no sabemos cómo se desmontan las violencias de género, no vamos a poder erradicarlas”, cerró.

La conducción de la conferencia internacional estuvo a cargo de la periodista especializada en género “Pate” Palero, y contó con interpretación de lengua de señas argentina con el fin de garantizar la accesibilidad comunicacional. Estuvo destinada a docentes, nodocentes, funcionarios y funcionarias de esta casa, y público en general, y forma parte de un ciclo de charlas virtuales que tendrán lugar en el mes de octubre, que prevé un segundo encuentro a realizarse el martes 27 a cargo de la filósofa, académica (UBA) y Doctora Honoris Causa de la UNC, Diana Maffía.

Las conferencias se inscriben en la Ley Micaela -norma nacional a la cual ahirió la UNC y establece la capacitación en género obligatoria- e incluye distintas instancias para cumplimentar. A las charlas se suma el curso de formación en género que dicta el campus virtual de la UNC, y luego una tercera instancia de talleres en pequeños grupos.

Breve perfil 

Marcela Lagarde y de los Río es antropóloga feminista nacida en México, etnóloga y maestra en Antropología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la Universidad Nacional Autónoma de México, 1974, Doctora en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México, 1986, Doctora Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Colima, 2017.

Ha fundado instituciones universitarias, colectivos y redes; es educadora e investigadora en epistemología feminista, derechos humanos de las mujeres y las niñas. De 2003 a 2006, elaboró y dirigió la Investigación Diagnóstica sobre Violencia Feminicida en la República Mexicana, 14 tomos.  Es profesora de universidades de México, América Latina, España y Estados Unidos.

La Comisión Especial para la Reforma Política de la CDMX le otorgó un reconocimiento por su participación en la reforma, por la que se constituye como Entidad Federativa Autónoma, Capital de los Estados Unidos Mexicanos, sede de los poderes de la Unión, 2015. Fue diputada de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, presidió el grupo de Derechos Humanos. Redactora con 99 diputadas y diputados de la Constitución Política de la Ciudad de México, 2015.

Obtuvo numerosos reconocimientos: Medalla al Mérito Universitario Belisario Domínguez a estudiantes de excelencia, UNAM, 1988; Cum Laude en el examen de Maestría en Antropología 1974; Mención Honorífica en el examen de doctorado y el Premio Maus a la mejor tesis doctoral 1988; Medalla al Mérito Universitario por 35 años de docencia en la UNAM, 2009; Premio Isonomía Contra la Violencia de Género, Universitat Jaume I Castellón, España, 2015; y Reconocimiento Avenir por los Derechos Humanos Frente a la Violencia de Género, Asociación Atalante, Madrid, 2019, entre otros. En 2015 se fundó La Cátedra Internacional Itinerante Marcela Lagarde y de los Ríos, con sede en instituciones como La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, La Universidad de Texas, USA, El Paso Texas, CEIICH, UNAM, la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, la Universidad Autónoma de Durango, El Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, CIESAS, Oaxaca, México.

Su obra escrita es extensa. Ha investigado diversos temas que se encuentran en sus libros y numerosos artículos, tales como Los cautiverios de las Mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas.  Le valió el Premio Mauss a la mejor tesis de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, reeditada varias veces en México y España.