Herramientas para pensar la práctica | EF y ESI

Herramientas para pensar la práctica | EF y ESI

"No se trata de aprovechar la hora de Educación Física para hablar de ESI, sino de hacer a la ESI presente en los movimientos, ejercicios, la recreación, el deporte y sus gestos. Se trata de introducir a la ESI de la mano de los lineamientos curriculares, los NAPS de ESI y los NAPS de Educación Física federales y jurisdiccionales contextualizados y vinculados a las prácticas propias de la actividad."

— Marina, 2021

Práctica docente

Material de consulta y lectura obligatoria

Podés descargar los documentos de referencia para profundizar en el marco teórico de estas propuestas:

Ejercer nuestros derechos

Lxs estudiantes son sujetos de derecho con plena capacidad para participar, ser escuchadxs y no discriminadxs, por ningún motivo. El Estado es garante de esos derechos. Lxs estudiantes tienen derecho a la educación, al acceso a la información y a la participación. Deben ser protegidxs, acompañadxs, y sus opiniones tenidas en cuenta.

¿Cómo podés incluirlo en tus clases?

  • Brindá información fehaciente.
  • Habilitá espacios para el diálogo (desafíos motrices y debates).
  • Garantizá un espacio libre de discriminación.
  • Pensá propuestas alternativas para quienes no pueden realizar actividad física.

Reconocer la perspectiva de género

Constituye un modo de mirar la realidad y las relaciones sociales que reconoce en ellas el entramado de poder que otorga más valor social a las masculinidades hegemónicas que a las feminidades e identidades de género disidentes, poniendo en desventaja a estos colectivos y vulnerando sus derechos.

¿Cómo podés incluirlo en tus clases?

  • Planificá actividades que rompan con las ideas tradicionales de lo femenino y lo masculino.
  • Diversificá propuestas recorriendo todo el abanico de contenidos.
  • No des por sentado los gustos según el género auto percibido.
  • Propiciá un ámbito seguro frente a situaciones de destrato o violencia.

Respetar la diversidad

Hace referencia al reconocimiento de la multiplicidad de creencias religiosas, ideologías políticas, géneros, orientaciones sexuales, ritmos de aprendizaje, realidades culturales, corporalidades, etc. que coexisten en las clases. Este eje atiende al hecho de que algunas de ellas se han construido históricamente como legítimas, correctas o “normales”, mientras que otras han sido consideradas erróneamente como problemáticas, incorrectas o incluso patológicas. Respetar la diversidad, implica superar esta visión estigmatizante.

¿Cómo podés incluirlo en tus clases?

  • Preguntá cómo quieren ser nombradxs y con qué pronombre (ella, el, elle).
  • No presupongas heterosexualidad ni naturalices esa construcción.
  • Proponé actividades con niveles de dificultad para todxs.
  • Evitá armar equipos basados en la habilidad motriz o el género.

Valorar la afectividad

Involucra que en cada acto educativo se contemplen los aspectos relacionados con la afectividad: las emociones, los sentimientos, los valores, la subjetividad. Implica reconocer que la dimensión afectiva nos atraviesa como personas individuales y colectivas.

¿Cómo podés incluirlo en tus clases?

  • Generá espacios de confianza donde todxs puedan compartir emociones.
  • Fomentá vínculos basados en el respeto, la solidaridad y el cuidado.
  • Reconocé en las tensiones oportunidades para construir acuerdos de convivencia.

Cuidar el cuerpo y la salud

Permite pensar que el cuerpo no está vinculado sólo con la dimensión biológica, sino que también está constituido por los significados y valoraciones que se le otorgan en cada sociedad y en cada momento histórico. La salud, como estado de completo bienestar físico, mental y social, no es solamente una cuestión individual sino también un proceso grupal y comunitario, que incluye las condiciones de vida y de trabajo, el derecho a la educación y el acceso a todos aquellos recursos que hacen posible la vida humana.

¿Cómo podés incluirlo en tus clases?

  • Facilitá espacios para debatir sobre los mensajes de belleza hegemónicos.
  • Fomentá la auto-observación para reconocer posibilidades y límites.
  • Promové el cuidado propio y de otras personas (reflexión sobre consentimiento).

El uso del lenguaje es una herramienta de construcción de identidad. Es fundamental desnaturalizar el masculino genérico que invisibiliza otras identidades.

Presentaciones: Respetar el nombre y pronombre con el que cada estudiante se identifica.
Lenguaje inclusivo: para la visibilización de las distintas identidades y para no reproducir desigualdades.
Intervención: Problematizar chistes o comentarios que circulan en la práctica.

El cuerpo no es solo un objeto biológico, sino un territorio de subjetividades e historias sociales.

Consentimiento: Todo contacto corporal debe ser consensuado y habilitado por lxs estudiantes.
Biografías: Reconocer la historia distinta de cada estudiante, evitando el modelo de cuerpo estándar.
Autonomía: Fomentar la auto-observación de límites y posibilidades propias.

La organización de los grupos suele ser el momento donde más se reproducen estereotipos.

Superar capitanes: Evitar dinámicas que estigmatizan; optar por agrupamientos azarosos.
Propuestas plurales: Recorrer todo el abanico disciplinar para interpelar a todxs.
Equipos heterogéneos: Promover la cooperación sobre la competencia extrema.

La construcción de las reglas es un proceso pedagógico, no una imposición.

Violencia: Problematizar el contacto agresivo como una construcción cultural.
Conflicto: docentes como mediadorxs para dialogar sobre el cuidado de lxs otrxs.
Corresponsabilidad: Acuerdos colectivos para garantizar el derecho a participar.

La evaluación y los rituales no son neutros; transmiten valores sobre qué cuerpos son "correctos".

Procesual: Enfatizar la valoración de la disponibilidad corporal para resolver problemas motrices y el reconocimiento de nociones básicas que permitan una práctica corporal saludable y consciente.
Rituales: Repensar prácticas que disciplinan cuerpos de manera arbitraria.
Retroalimentación: Espacio de intercambio pedagógico en lugar de control.