Alicia Stolkiner recibió el Honoris Causa de la UNC y reivindicó la universidad como espacio de construcción de futuro

La Casa de Trejo distinguió con su máximo título a la psicóloga y referente en salud mental. Durante su conferencia, destacó el papel de la universidad pública en la salud, el cuidado y la generación de oportunidades para las nuevas generaciones. También reflexionó sobre los desafíos que atraviesan las instituciones de altos estudios y la necesidad de fortalecer su vínculo con la sociedad. (23.10.2026)

“Seamos un espacio de crecimiento y resguardo para una generación que debe lidiar con muchos riesgos y pocas oportunidades”. Con esta convocatoria, Alicia Stolkiner cerró su conferencia en el Salón de Grados de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), donde recibió el título de Doctora Honoris Causa. La distinción significó, además, el reencuentro de la especialista en salud mental con la universidad donde inició su trayectoria académica hace más de cinco décadas.

La ceremonia fue presidida por la vicerrectora Mariela Marchisio, quien hizo entrega del diploma que acredita la distinción; y el decano de la Facultad de Psicología, Germán Pereno, quien entregó la medalla recordatoria. También participó la vicedecana Carmen Clark, mientras que Silvina Buffa tuvo a su cargo las palabras de presentación.

La distinción reconoce los aportes de Stolkiner a la psicología, la salud mental y la salud colectiva, así como su trayectoria en docencia, investigación y defensa de los derechos humanos.

La universidad como espacio de cuidado

En su conferencia, titulada “La universidad pública como determinante de la salud y la salud mental”, Stolkiner propuso ampliar la mirada sobre el papel que cumplen las instituciones universitarias en la sociedad.

Uno de los planteos centrales de su exposición estuvo dirigido a las nuevas generaciones. La especialista advirtió sobre el sufrimiento psíquico que atraviesa a una parte de las juventudes, en un contexto caracterizado por la incertidumbre, la falta de oportunidades y las dificultades para proyectar el futuro.

Frente a esta situación, sostuvo que la universidad pública debe pensarse como un espacio capaz de ofrecer pertenencia, vínculos, acompañamiento y perspectivas de futuro. “La universidad es un dispositivo de encuentro”, expresó, y planteó la necesidad de profundizar una política de hospitalidad que permita fortalecer su función de cuidado y contención.

En ese sentido, convocó a las instituciones universitarias a constituirse en espacios de crecimiento y resguardo para una generación que enfrenta múltiples dificultades, pero que también tiene la capacidad de producir respuestas e innovaciones frente a la adversidad.

Afectar la universidad es afectar la vida

A lo largo de su exposición, Stolkiner desarrolló los fundamentos que permiten comprender a la universidad pública como un factor que interviene en las condiciones de salud y bienestar de la población.

Para ello, recuperó la perspectiva de determinación social de la salud desarrollada en América Latina, que busca explicar cómo las condiciones económicas, políticas e históricas producen desigualdades, situaciones de padecimiento y posibilidades de cuidado. “Afectar la universidad es afectar la salud y la vida”, afirmó desde esa perspectiva, y destacó su contribución a través de la investigación, la formación profesional, la extensión y la producción de conocimientos vinculados con las necesidades sociales.

Un regreso a la universidad donde comenzó su historia

La entrega del Doctorado Honoris Causa tuvo un significado particular para Stolkiner. Nacida en Córdoba, ingresó a la UNC en 1969 y egresó como licenciada en Psicología en 1972, cuando recibió el Premio Universidad por haber alcanzado el mejor promedio de su promoción.

Más de cincuenta años después, regresó a la misma institución para recibir su máxima distinción honorífica. «Aunque me fui de Córdoba, este fue siempre mi lugar de origen y esta universidad fue siempre mi universidad», expresó.

Stolkiner evocó distintos momentos de su vida académica, desde su formación en Córdoba y el exilio en México hasta su regreso con la recuperación democrática. En ese recorrido, destacó el papel que tuvieron las universidades públicas como espacios de acogida, formación, investigación y reconstrucción de vínculos.

Una trayectoria vinculada con la salud mental y los derechos humanos

Durante las palabras de reconocimiento, Silvina Buffa repasó los aportes académicos y profesionales de Stolkiner, su influencia en la formación de generaciones de profesionales y su compromiso con las políticas públicas de salud y los derechos humanos.

“Te hemos leído y te seguimos leyendo”, expresó la docente al destacar la presencia de sus trabajos en la formación y su contribución a una comprensión de la salud mental que incorpora las condiciones sociales, históricas e institucionales en las que se producen los padecimientos.

Buffa destacó, además, la dimensión simbólica de este reconocimiento: en 1972, la UNC distinguió a una joven graduada por su desempeño académico y hoy reconoce una trayectoria que contribuyó a transformar las formas de comprender la salud mental, la salud colectiva y los derechos humanos.

La ceremonia reunió a autoridades universitarias, integrantes de la comunidad académica y representantes de instituciones y organizaciones vinculadas con la psicología, la salud mental y el ejercicio profesional.

El encuentro concluyó con una reflexión de Stolkiner que sintetizó el sentido de su conferencia: la universidad pública debe fortalecer su compromiso con la sociedad y ofrecer a las nuevas generaciones no solamente herramientas para su formación, sino también un espacio donde construir vínculos, encontrar cuidado y proyectar el futuro.