La startup Calfix fue seleccionada para sumarse a un programa de innovación del MIT
La startup Calfix fue seleccionada para sumarse a un programa de innovación del MIT

La empresa biotecnológica creada por investigadoras de la UNC, la UTN y Conicet ideó una solución que utiliza bacterias para reparar microfisuras en el hormigón. Ahora se incorpora a The Engine-Blueprint, una de las iniciativas internacionales más relevantes en el desarrollo de tecnologías de base científica, impulsada por el Massachusetts Institute of Technology (MIT). [24.04.2026]
Calfix, una startup de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y el Conicet, fue elegida para sumarse a The Engine-Blueprint, un programa que forma parte del ecosistema de innovación impulsado por el MIT. Su objetivo es acompañar a empresas de base científica-tecnológica en la validación, escalamiento y transferencia de tecnologías disruptivas hacia aplicaciones reales.
La inclusión de Calfix constituye un hito, dado el elevado nivel de exigencia de su proceso de admisión y los escasos lugares disponibles para emprendimientos originados fuera de instituciones de Estados Unidos y Europa.
A partir de su incorporación a Engine-Blueprint, desde inicios de abril Calfix viene participando de manera intensiva en espacios de formación, mentorías especializadas e intercambio con expertos. El cierre se llevará a cabo el 20 de mayo, en Cambridge (Estados Unidos), con una jornada de presentación y pitcheo ante un jurado del MIT.
El potencial de la universidad pública
Calfix está conformado por Gabriela Paraje, profesora e investigadora de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC; Anabela Gilardoni, directora del Área de I+D+i del Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda (CECOVI -UTN - Facultad Regional Santa Fe); y Pablo Miguel Montequin.

En el marco de un encuentro distendido, Paraje y Gilardoni compartieron ante autoridades de la UNC y la UTN detalles de su emprendimiento. Enfatizaron que Calfix es un “producto de la universidad pública”.
Remarcaron que haber llegado hasta esta instancia sólo fue factible tras años de investigación y gracias al acompañamiento institucional que ambas recibieron a lo largo de los años. Adelantaron que los óptimos resultados de laboratorio permiten comenzar a pensar en un producto para el mercado.
Tanto el rector de la UNC, Jhon Boretto, como su par de la UTN, Rubén Soro, celebraron los logros de la startup y manifestaron el orgullo que representa para las universidades que conducen. Valoraron especialmente la pasión y el compromiso con que sus impulsoras motorizan la iniciativa.

“Debemos celebrar el espíritu y el trabajo colaborativo entre las dos instituciones, especialmente en estos tiempos”, puntualizó Boretto. En esa línea, el titular de la UNC remarcó: “Esta es una de los tantos aportes que realizan las universidades públicas. Y en este contexto de desmantelamiento y desfinanciamiento del sistema científico, es necesario apuntalar este tipo de desarrollos. No sólo pueden incorporarse al sistema productivo generando valor, sino que otorgan un papel estratégico mucho más potente a las universidades públicas”.
Por su parte, la decana de la Facultad de Ciencias Exactas, Física y Naturales de la UNC, Magalí Carro Pérez, recaló en la trayectoria de trabajo de Paraje y su compromiso, tanto con la investigación, como con la docencia y la participación de los órganos de gestión, como en Consejo Directivo de esa unidad académica.
A su tiempo, el secretario de Innovación y Vinculación Tecnológica de la UNC, Santiago Palma, consideró un hito haber podido crear una empresa de base tecnológica entre dos “universidades hermanas” y liderada por mujeres. “Esto no es menor, porque en este ecosistema es común que finalmente los fondos prefieran proyectos conducidos por varones”, apuntó.
“En un contexto como el actual, donde estamos siendo sistemáticamente agredidos, defender lo que tenemos y convertirlo en emprendimiento de esta naturaleza, valorado en el exterior, es de suma relevancia”, cerró Palma.
De la reunión también participaron los decanos de la Facultad Regional Córdoba de la UTN, Federico Olivo Aneiros, y de la Facultad Regional Santa Fe, Luis Alejandro Toffolo, entre otras autoridades de ambas casas de altos estudios.
Bacterias “albañiles”
El trabajo de Calfix consiste en el desarrollo de una fórmula que aprovecha la naturaleza de un microorganismo no patógeno para reparar grietas de hasta varios milímetros de espesor en el hormigón. La solución está basada en la capacidad natural de esas bacterias para producir carbonato de calcio y expulsarlo al ambiente. De esa manera, van rellenando progresivamente las fisuras hasta repararlas por completo.

El proceso se denomina “biocementación” y es amigable con el ambiente. Es una alternativa natural a los productos sintéticos que existen en el mercado para sellar las grietas, como el poliuretano o la resina epoxi.
El patentamiento de su fórmula fue iniciado por la Oficina de Propiedad Intelectual de la UNC y todavía se encuentra en proceso. A lo largo de los años, el proyecto inicial de Calfix recibió apoyo institucional y financiamiento bajo diferentes figuras. Entre ellos figura el otorgado por el Fondo para la Innovación Tecnológica y Social (FITS) que organiza la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica de la Casa de Trejo.