La UNC distinguió al arquitecto portugués Luís Miguel Correia

Docente e investigador de la Universidad de Coimbra, recibió el título de Visitante Distinguido durante un encuentro académico en la Universidad Nacional de Códoba. Su agenda incluyó una charla abierta en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. Correia reivindicó a la Casa de Trejo como un espacio de libertad, intercambio y producción de conocimiento. (08.09.2026)

La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) otorgó el título de Visitante Distinguido a Luís Miguel Correia, arquitecto, docente e investigador de la Universidad de Coimbra, Portugal. La distinción fue entregada por el decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD), Arturo Maristany, junto con la profesora Mónica Bertolino, quien estuvo a cargo de presentar al homenajeado.

Correia encontró en la hospitalidad un punto de encuentro entre la universidad y la arquitectura. Habló de la apertura hacia otras ideas, culturas, experiencias y maneras de comprender el mundo, y trasladó esa concepción a su propia disciplina. “La arquitectura, en su sentido más noble, es una forma de recibir a quienes nos rodean, de construir lugares para la vida colectiva y de dar forma a aquello que una sociedad considera digno de permanecer”, expresó.

Una visita para compartir conocimiento

El reconocimiento se concretó en el marco de la visita de Correia a Córdoba, que incluyó una agenda de intercambio académico en la FAUD. Entre las actividades, brindó la charla abierta “Materia y memoria - Oda a la Arquitectura”, centrada en las relaciones entre arquitectura y memoria. Su presencia en la ciudad se inscribe además en los vínculos académicos entre la UNC y la Universidad de Coimbra.

Al recibir la distinción, Correia señaló que su significado excedía el reconocimiento personal y se refirió al papel que asigna a las instituciones universitarias. “Creo profundamente en la universidad como uno de los grandes espacios de libertad que nuestras sociedades han sabido construir. Un lugar donde el conocimiento no sólo es transmitido, sino también interrogado; donde generaciones, disciplinas y culturas diferentes pueden encontrarse para imaginar nuestras posibilidades de futuro”, afirmó.

Investigación, proyecto y enseñanza

Correia es egresado de la Universidad de Coimbra, donde continuó su formación de posgrado y obtuvo el Doctorado en Teoría e Historia de la Arquitectura. En esa institución desarrolla tareas de docencia e investigación y, desde 2021, dirige el Departamento de Arquitectura. Su producción aborda las relaciones entre proyecto arquitectónico, historia, patrimonio, territorio, paisaje e identidad.

Durante la presentación, la arquitecta y docente Bertolino puso el foco en una trayectoria que articula práctica profesional, producción de conocimiento y enseñanza. “Correia tiene una producción arquitectónica donde la investigación se plasma en proyecto y el proyecto se consolida como investigación”, señaló. También destacó la presencia del arte, la literatura, la historia y la cultura en un enfoque que los vincula con el oficio arquitectónico, la técnica y el pensamiento crítico.

Bertolino se refirió también a la dimensión educativa de su trayectoria y a las acciones desarrolladas por Correia para promover la colaboración entre instituciones. “Enseñar y aprender son parte de un mismo proceso, alimentado por el entusiasmo y la vocación por un proyecto común, que abraza el hábitat, la arquitectura y el urbanismo para ponerlos al servicio de la comunidad”, afirmó.

Educación, arquitectura y comunidad

La pertenencia de Correia a la Universidad de Coimbra atravesó también sus palabras durante el acto. El arquitecto reconoció las diferencias históricas y culturales entre ambas instituciones, pero encontró un punto común en la manera de concebir el conocimiento. “Córdoba y Coimbra pertenecen a universidades distintas, a historias distintas, pero comparten algo esencial: la convicción de que el conocimiento y el pensamiento universitario no reconocen fronteras ni límites”, sostuvo.

En ese sentido, interpretó el reconocimiento como parte de una relación que se construye a partir del intercambio. “Recibo esta distinción con especial emoción, no solamente como un honor personal, sino como un signo de amistad entre instituciones, entre culturas y entre personas que comparten la misma confianza en el valor del conocimiento, de la arquitectura y de la ciudad”, expresó.

De la ceremonia participaron autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, junto a un auditorio colmado por la comunidad estudiantil. Correia cerró su intervención con una reflexión que condensó el sentido de su paso por Córdoba y del intercambio universitario: “Las distancias geográficas pueden ser grandes, pero las distancias intelectuales y humanas pueden desaparecer en el instante mismo en que comenzamos a conversar”.