Jornadas científicas: “Primer preparado regional de Gammaglobulina Subcutánea, alternativa para el tratamiento de las inmunodeficiencias”

Organizadas por el Laboratorio de Hemoderivados de la UNC, la propuesta contempla un simposio internacional con especialistas de Argentina y España, así como una capacitación a cargo de profesionales del Hospital Garrahan y del laboratorio universitario. (19.08.2021)

Recientemente, la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (Anmat) autorizó al Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) a elaborar y distribuir una gammaglobulina de administración subcutánea.

Hasta el momento, en nuestro país sólo se disponía de gammaglobulinas subcutáneas de origen extranjero, es decir, importadas. Contar con un medicamento de estas características, de producción nacional, garantiza el acceso y la disponibilidad al mismo e impacta en el sistema de salud, reduciendo los costos.

Para contribuir a la comprensión del impacto regional que tiene el desarrollo de este tipo de medicamentos, Hemoderivados organizó las Jornadas “Primer preparado regional de Gammaglobulina Subcutánea. Una alternativa para el tratamiento de las inmunodeficiencias”

La conferencia de presentación institucional de este medicamento estará a cargo del rector de la UNC, Hugo Juri, y el director ejecutivo del Laboratorio de Hemoderivados, Héctor Gabriel Tavella. También participarán la directora de Desarrollo de Productos y Procesos de la institución, María Eugenia Bernardi, y el médico especialista en Alergia e Inmunología Alejandro Lozano, quienes expondrán sobre aspectos del desarrollo y uso de este producto.

Esta actividad tendrá lugar el 26 de agosto a las 15 y se transmitirá por el canal de YouTube de la UNC. Ese mismo día, a las 18, se desarrollará el simposio internacional “Experiencias actuales en el uso clínico de gammaglobulina subcutánea” que contará con la participación de prestigiosos especialistas de Argentina y España.

Las jornadas culminarán con una capacitación destinada a profesionales de la salud con el Taller “Uso, farmacovigilancia y prevención de riesgos referidos a la gammaglobulina subcutánea” que tendrá lugar el próximo 22 de septiembre.

La propuesta estará a cargo de profesionales del Hospital Garrahan y del Laboratorio de Hemoderivados.

Gammaglobulinas y formas de administración

Las gammaglobulinas o concentrados de anticuerpos son un tipo de medicamento inyectable constituido principalmente por Inmunoglobulina G (IgG). Están compuestas por un amplio espectro de anticuerpos, es decir que proveen inmunidad contra múltiples agentes infecciosos por lo que se las considera inmunoglobulinas poli específicas.

Tanto las gammaglobulinas de administración endovenosa como subcutánea se indican principalmente en personas con inmunodeficiencias primarias (IDP). Las IDP contemplan un amplio abanico de enfermedades de origen genético que afectan al sistema inmune de las personas y por las cuales son susceptibles de padecer infecciones frecuentes.

Estos pacientes necesitan recibir tratamiento de por vida para fortalecer su sistema inmune y poder afrontar las enfermedades que producen en nuestro organismo diversos agentes infecciosos. Además de garantizar el acceso y la disponibilidad a este tipo de medicamentos, el hecho de que se produzca en el país también incide en la protección que reciben los pacientes.

Al ser una gammaglobulina elaborada a partir del plasma obtenido en Argentina y en países limítrofes, los anticuerpos que contiene comparten el perfil epidemiológico de los agentes infecciosos que circulan en la región.

Ventajas

Una de las ventajas de las inmunoglobulinas de administración subcutánea es que las infusiones las pueden realizar semanalmente y de manera domiciliaria los mismos pacientes o sus familiares -debidamente entrenados.

Esto implica una mejora en su calidad de vida ya que pueden recibir su tratamiento de manera ambulatoria. Mientras que la administración endovenosa requiere de la internación del paciente para recibir la infusión una vez al mes.

Esta mayor frecuencia en la administración permite a su vez que las concentraciones de inmunoglobulina G en sangre se mantengan más estables.

Entre las ventajas de la administración subcutánea también se destacan:

● Disminución del tiempo de administración y de los costos de internación.

● No se requiere de accesos venosos y además se puede administrar en simultáneo en varios sitios de infusión.

● Disminución de la incidencia de reacciones adversas sistémicas.