Jaime Díaz Gavier: “El éxito electoral no habilita el atropello a derechos largamente consagrados”

La UNC otorgó el título Doctor Honoris Causa al juez que presidió el tribunal del primer juicio por delitos de lesa humanidad en la provincia de Córdoba. El exmagistrado destacó el valor de los juicios como proceso de fortalecimiento democrático, a la vez que advirtió sobre los límites del poder y la vigencia de los derechos humanos. (19.03.2026)

En el marco de la conmemoración del 50 aniversario del golpe cívico-militar de 1976, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) otorgó el título de Doctor Honoris Causa al exmagistrado Jaime Díaz Gavier, en una ceremonia realizada en el Salón de Grados del Antiguo Rectorado.

La trayectoria de Díaz Gavier estuvo atravesada por su presidencia del tribunal que juzgó a Luciano Benjamín Menéndez, principal responsable del aparato represivo en Córdoba durante la última dictadura. Ese proceso formó parte de una serie de juicios por delitos de lesa humanidad que abordaron secuestros, torturas, homicidios y desapariciones forzadas cometidas en centros clandestinos de detención como La Perla y la Unidad Penitenciaria N°1.

Aquel juicio se desarrolló con audiencias públicas y permitió reconstruir, a partir de testimonios de víctimas y pruebas documentales, el funcionamiento del terrorismo de Estado en la región. Las sentencias dictadas establecieron condenas a prisión perpetua para Menéndez y otros integrantes de la estructura represiva, en un proceso que garantizó el debido proceso y que marcó un antecedente en la consolidación de la justicia en democracia.

El rector Jhon Boretto, junto al decano de la Facultad de Derecho, Carlos Toselli, entregaron el diploma y la medalla conmemorativa. De la ceremonia participaron además el secretario General de la UNC, Daniel Lago; la exrectora Carolina Scotto y el exrector Francisco Tamarit. También asistieron representantes del Poder Legislativo Nacional y Provincial, autoridades del Gobierno de Córdoba, integrantes del Poder Judicial, autoridades universitarias, referentes de organizaciones sociales y de derechos humanos, y comunidad académica.

Memoria, justicia y democracia

Durante su intervención, Díaz Gavier advirtió que el éxito electoral, aunque respetable y legítimo, no habilita el atropello a derechos largamente consagrados, y sostuvo que el ejercicio del poder no puede justificar prácticas arbitrarias ni formas de violencia. En ese sentido, planteó la necesidad de reconstruir el vínculo entre justicia y sociedad, en un contexto que definió como de deterioro institucional.

Al abordar el sentido de los juicios de lesa humanidad, el exmagistrado subrayó su carácter excepcional. “Esos juicios fueron expresión de un ejemplo único en el mundo”, afirmó, y destacó que la sociedad argentina logró juzgarse a sí misma. “Estos procesos constituyeron una forma concreta de reparación legal y social del orden jurídico brutalmente alterado”, agregó el jurista.

Crisis institucional y derechos humanos

En relación con el presente institucional, Díaz Gavier planteó una mirada crítica sobre el sistema judicial. “No puedo soslayar que el Poder Judicial está en crisis, que ocupa uno de los más bajos niveles en la consideración de la gente”, afirmó, y señaló que existe desconfianza en sus decisiones.

Asimismo, amplió el concepto de derechos humanos al referirse a problemáticas sociales actuales. “Cada vez que se despide injustamente a un trabajador, que alguien revuelve la basura para comer, o se priva a una persona jubilada de su retribución, estamos ante gravísimas violaciones a los derechos humanos”, advirtió.

El rol del Derecho y la formación

Por su parte, el decano Carlos Toselli subrayó el carácter simbólico del reconocimiento y lo vinculó con el presente. “En esta semana, la identificación de víctimas de la represión en La Perla nos trajo nuevamente a esa dolorosa realidad”, expresó en referencia al reciente hallazgo de cadáveres que pertenecen a víctimas de la represión que aún figuraban como desaparecidas.

El decano destacó que los juicios en los que participó Díaz Gavier excedieron lo estrictamente judicial. “Esos procesos permitieron que la sociedad se reencontrara con su historia y que el derecho actuara como herramienta de reconstrucción democrática”, señaló.

Toselli sostuvo que el reconocimiento de la UNC implica una responsabilidad. “El título otorgado representa una afirmación institucional clara: que el derecho debe estar al servicio de la persona humana, que la legalidad no puede diferenciarse de la justicia y que la memoria colectiva constituye un elemento esencial en la construcción de una sociedad democrática”, subrayó.

Universidad pública y compromiso social

Hacia el cierre, el flamante Doctor Honoris Causa destacó el rol de la universidad pública. “Sólo tengo palabras de agradecimiento a la UNC, a cuyas aulas pertenecieron tantas víctimas de violaciones a los derechos humanos”.

En esta línea reclamó al Ejecutivo Nacional los recursos económicos que sostienen la educación pública. “Como miembro de esta comunidad reclamo al Gobierno Nacional el cumplimiento estricto de las leyes que lo obligan a la provisión de los recursos necesarios y suficientes para el mantenimiento y desarrollo de las universidades estatales, de la educación pública en general, y de las instituciones de investigación científica y de desarrollo cultural del país, verdaderos factores de progreso efectivo de la sociedad en su conjunto”, culminó Díaz Gavier.