Doctor Honoris Causa para Rodolfo Pregliasco: ciencia al servicio de la memoria

El reconocimiento pone en valor el uso de herramientas científicas en la investigación de crímenes de lesa humanidad. Pregliasco participó como perito en causas emblemáticas vinculadas a violencia institucional en Argentina. Su trabajo permitió reconstruir hechos a partir de evidencia material, imágenes y registros acústicos. (25.03.2026)

En el marco del 50º aniversario del último golpe de Estado cívico-militar en Argentina, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) otorgó el título de Doctor Honoris Causa a Rodolfo Guillermo Pregliasco. La distinción fue impulsada por FaMAF y respaldada por organizaciones sociales y de derechos humanos.

El reconocimiento puso en valor el aporte de Pregliasco al desarrollo de herramientas científicas aplicadas al esclarecimiento de crímenes de lesa humanidad y hechos de violencia institucional en nuestro país.

El acto fue presidido por la vicerrectora Mariela Marchisio, quien entregó el diploma junto al decano de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FaMAF), Pedro Pérez. Participaron además la vicedecana Romina Arroyo; el exrector de la UNC, Francisco Tamarit; autoridades universitarias y provinciales, integrantes de la comunidad científica y referentes de organismos de derechos humanos.

Ciencia, memoria y justicia

Doctor en Física por la Universidad de Buenos Aires e investigador del Conicet en el Centro Atómico Bariloche, Pregliasco aplicó métodos de la física a investigaciones judiciales complejas. Entre sus aportes se destacan el análisis de registros policiales en el caso Miguel Bru, la reconstrucción de la Masacre de Trelew, los estudios audiovisuales en la Masacre de Avellaneda de 2002 y el desarrollo del sistema “Panóptico” para ordenar imágenes de la represión de diciembre de 2001.

En el ámbito académico, también tuvo un rol en la formación de especialistas en criminalística, a través de su tarea como docente y exdirector de la Especialización en Criminalística y Actividades Periciales de FaMAF.

Además, colaboró con organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes en investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos en la región.

Actualmente integra el Programa Nacional de Ciencia y Justicia del Conicet y se desempeña como consultor forense externo de la Corte Penal Internacional en La Haya. Su trayectoria pone en evidencia el aporte de la ciencia en procesos judiciales y en la construcción de memoria.

Ciencia y circunstancia

Durante la ceremonia, el decano Pedro Pérez destacó la trayectoria del homenajeado. “Pregliasco demuestra que el desarrollo científico es un bien cultural y que la historia de un pueblo también se escribe con fórmulas”, expresó. Además, señaló que su trabajo reafirma el vínculo entre ciencia, memoria y democracia.

En su conferencia de aceptación, titulada “Ciencia y circunstancia”, Rodolfo Pregliasco reflexionó sobre el rol social de la investigación.

En ese sentido, sostuvo que la práctica científica está atravesada por el contexto y que su aporte al ámbito judicial radica en la fidelidad a la evidencia. “Lo que la ciencia aporta a la justicia no es una dádiva intelectual, se aporta una fidelidad a la materialidad de los hechos. La ciencia es antijerárquica. Cualquiera puede violar las leyes de los hombres, pero no es tan fácil violar las leyes de la física”, comentó el académico.

Hacia el final de su exposición, Pregliasco describió el impacto personal del trabajo y subrayó la necesidad de sostener un enfoque riguroso frente a situaciones de alta carga emocional. “Llegar al laboratorio y ver imágenes de una represión es una actividad perturbadora. Hay que reemplazar el impulso a ayudar, a intervenir, a reparar, por la lenta construcción que implica entender, realizar, argumentar, demostrar. Al final del día aparece una satisfacción muy grande, la de haber unido lo que nunca debió separarse: la persona con el especialista, el propósito con la política, la ciencia y sus circunstancias”.

La distinción reafirma el papel de la Casa de Trejo como institución pública comprometida con la sociedad, donde la producción de conocimiento se vincula con las necesidades colectivas. En ese marco, la ciencia aparece como una herramienta para aportar evidencia, fortalecer procesos de justicia y contribuir a la construcción de verdad y memoria.