Aprueban el manual de identidad institucional de la Universidad Nacional de Córdoba
El nuevo instrumento es resultado de un estudio impulsado por la Prosecretaría de Comunicación Institucional. Contempla un rediseño del tradicional escudo y fija las pautas para el uso correcto de los diferentes elementos visuales que conforman la identidad de la Casa de Trejo. [30.06.2009]
El martes 30 de junio, el Consejo Superior sancionó el manual de identidad institucional de la Universidad Nacional de Córdoba. La validación del proyecto representa una oportunidad inédita en la casa de altos estudios, que hasta el momento carecía de una guía similar, razón por la cual proliferó una multiplicidad de variantes del escudo utilizados, en general, de forma aleatoria y sin coherencia en las diferentes dependencias universitarias.
El texto es resultado de un relevamiento, análisis, diagnóstico y reformulación de la imagen de la UNC que el Área de Diseño y Producción Gráfica y Editorial, de la Prosecretaría de Comunicación Institucional, inició en 2007. El proceso implicó examinar los antecedentes históricos de los símbolos institucionales, rastrear la evolución de sus formas y elementos constitutivos, e implementar un estudio exploratorio de las variantes de aplicación.
El manual -que próximamente podrá ser descargado desde el portal www.unc.edu.ar- busca proporcionar herramientas de comunicación interna y externa que permitan presentar a la Casa de Trejo como una unidad reconocible e identificable, al tiempo que avanza en la definición de pautas unívocas sobre el uso de los recursos visuales. Constituye, además, la primera etapa dentro de un proceso global de redefinición de la identidad institucional de la UNC.
La propuesta tiene como punto de partida la convicción de que el uso homogéneo de los símbolos no sólo mejorará la comunicación institucional, sino que generará un sentido de pertenencia por parte de estudiantes, docentes, no docentes, egresados y la comunidad en general.
La heráldica, aggiornada
El manual posee un extenso trabajo de investigación histórica. En sus páginas, señala que desde su origen jesuítico hasta su nacionalización, la UNC fue mutando sus identificadores en diversas oportunidades, pero su escudo -o Sello Mayor- logró constituirse en un signo que faculta una asociación directa con su historia, trayectoria y valores. Independientemente de ello, reconoce la existencia de un amplio repertorio de escudos que en la actualidad circulan tanto dentro como fuera del ámbito universitario, lo que representa un obstáculo en términos comunicacionales.
Para revertir esta situación, el Área de Diseño y Producción Gráfica y Editorial de la Prosecretaría de Comunicación Institucional encaró un proceso de rediseño de la heráldica, una tarea centrada en su corrección estilística, pero llevada a cabo con la precaución de mantener intactas sus referencias semánticas (significación).
El nuevo diseño surge de un proceso de abstracción que busca sintetizar conceptos como solidez, juventud, modernidad y actualidad. Conserva y respeta cada uno de blasones del emblema original, para garantizar la preservación del valor simbólico y semántico propios del modelo que se utiliza desde 1882. No obstante, para posibilitar su adaptación a los soportes y sistemas de impresión vigentes, se trabajó especialmente en su forma, procurando alcanzar el mayor grado de síntesis sin perder la representación original y sin descartar ninguno de sus componentes.
En términos gráficos, la versión aprobada por los consiliarios es capaz de soportar reducciones de hasta 7 milímetros de alto sin perder la legibilidad. Fue desarrollada teniendo en cuenta la posibilidad de reproducción en una amplia gama de sistemas de impresión: offset (tradicional, digital y de rotativa), serigrafía (para impresión en telas, plásticos, etcétera), grabado láser (para madera, metal, mármol, vidrio, acrílico), plotter de impresión (con tintas al agua y al solvente) y de corte (vinilos y telas especiales), y bordados sobre diferentes tipos de tela, entre otros.










