La UNC adhirió a la postulación de Abuelas de Plaza de Mayo al Nobel de la Paz
El Consejo Superior avaló por unanimidad una iniciativa para que se le otorgue el premio a la asociación, que desde 1984 lucha para conocer el paradero de los niños nacidos en cautiverio durante la última dictadura miliar. [03.06.2008]
En la sesión del 3 de junio, los consiliarios aprobaron sobre tablas y por unanimidad un proyecto de adhesión a la postulación de Abuelas de Plaza de Mayo al premio Nobel de la Paz. Asimismo, se comprometieron a llevar adelante acciones institucionales para impulsar la petición.
Entre los considerandos, se destaca la labor que la entidad viene realizando desde su conformación, en 1984, para conocer el paradero de los niños nacidos en cautiverio durante la última dictadura militar, en el marco del plan sistemático de desaparición de personas. Desde entonces, Abuelas logró restituir la identidad a casi un centenar de jóvenes, mientras todavía queda por resolver otros 400 casos denunciados.
Entre otros aspectos, se destacaron sus aportes al diseño de nuevas herramientas para garantizar la identidad de las personas, como la ley 23.511 por la cual se generó un Banco de Datos Genéticos. También se valoró su contribución a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y del Adolescente, mediante la cual se incorporaron tres artículos que garantizan el Derecho a la Identidad.
Respecto a la labor denodada que hace más de dos décadas impulsa esta organización, el proyecto señala: "Las Abuelas de Plaza de Mayo han luchado por recuperar la verdad y la memoria en una sociedad que estuvo sometida a la violencia de Estado, con un grado de responsabilidad, amor y coraje que conmueve a sus conciudadanos; siendo celosas defensoras de los mecanismos legales e institucionales".
En otro tramo, el texto completa: "Han demostrado que desde el dolor y el horror se pueden reconstruir los lazos sociales y dejar un legado por la paz y la justicia, tanto para la sociedad nacional como para la comunidad internacional".
No es la primera vez que la Casa de Trejo reconoce la tarea de la organizaciones de defensa de los derechos humanos. El 13 de junio de 2005, le otorgó a Sonia Torres, integrante de la filial local de Abuelas, la máxima distinción, el Doctorado Honoris Causa.










