Orlando Auciello será Profesor Honorario de la UNC
Esta tarde en el Rectorado Antiguo (Obispo Trejo 242) el científico argentino Orlando Auciello recibirá el titulo de Profesor Honorario. Esta mención es un reconocimiento de la UNC por el desarrollo de un dispositivo que permitirá devolver la visión a quienes la perdieron por degeneración genética.
Auciello trabaja desde el '76 en Estados Unidos y actualmente se desempeña en el Laboratorio Nacional Argonne. Desde allí, creó un método para que las personas que perdieron la vista puedan ver. El sistema consiste en un chip de silicio recubierto con una delgada película de diamantes, que se implanta en la retina del ojo. Las imágenes son captadas por una cámara puesta en el armazón de un lente, y se trasmiten al microchip por pulsos de radio frecuencia y de allí, al cerebro.
"El chip de silicio no se puede introducir directamente en el ojo porque hay una solución salina que es muy corrosiva, lo ataca y lo disuelve. Por eso es necesario recubrirlo con el film de diamantes. En este momento, hay siete pacientes en fase clínica probando esta técnica y tienen el chip debajo de la piel, cerca de la oreja", explica el físico.Actualmente, el dispositivo garantiza sólo visión borrosa. Sin embargo, Auciello indica que las simulaciones en computadoras demostraron que con futuros perfeccionamientos podrán reconocer rostros y formar imágenes completas.En cuanto a su aplicabilidad, el científico manifiesta que es efectivo para las personas que nacieron con visión pero por deformación genética la perdieron, ya que para que funcione es necesario que se conserven intactos los receptores, que permiten enviar los pulsos eléctricos al cerebro.
Otros avances
Al trabajar con la película de diamante, Auciello y sus colaboradores descubrieron otra característica vital de este mineral. "El diamante tiene propiedades de enlaces químicos con carbono, hidrógeno y otros átomos; descubrimos que en su superficie las células madre se reproducen", comenta.
Este hallazgo es muy importante, ya que hace algunos años un decreto del gobierno de EE.UU. impidió utilizar embriones para obtener este tipo de células. El descubrimiento permitirá multiplicar la cantidad de células madre con las que cuenta el laboratorio, a partir de las que tiene en su banco y que fueron obtenidas antes de la vigencia de la medida gubernamental.
"Contar con estas células es vital, ya que al modificarlas biológicamente se las puede transformar en receptores de fotones para la retina, en células nerviosas para la espina dorsal o células del cerebro. Es un campo enorme que se abre, pero esto podrá desarrollarse y utilizarse en un futuro a largo plazo", reconoce.
Por otro lado, Auciello trabaja en el desarrollo de nuevos dispositivos de almacenamiento de la información: las memorias electrónicas ferroeléctricas que se colocan dentro de tarjetas (al estilo de las magnéticas) y sirven para guardar cualquier tipo de dato. Actualmente, se usan en México y Japón para diversos fines, como pagar el subte o archivar las prescripciones médicas.
Además, una importante empresa electrónica está desarrollando una nueva utilidad de esta tecnología. "En Tokio están probando su uso en los productos de los supermercados para que, cuando el cliente termine la compra, pase el carro por un detector que automáticamente lee todos los códigos y calcula el monto total. De esa forma, se terminarán las colas y la pérdida de tiempo", concluye el científico.










