Lanzan el primer satélite ítalo argentino que alertará y monitoreará catástrofes
Es uno de los seis aparatos que serán puestos en órbita en el marco de un proyecto cooperativo entre Argentina e Italia para predecir y gestionar desastres naturales o causados por el hombre. El despegue tendrá lugar en Estados Unidos, pero será seguido desde el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Falda del Carmen. El Instituto Gulich, creado por la UNC y la CONAE, transformará la información obtenida por esta red de satélites en tecnologías y productos. [06.06.2007]
Con la puesta en funcionamiento el próximo viernes del COSMO-Skymed italiano, que será lanzado desde la Base Vandenberg que la Fuerza Aérea de Estados Unidos posee en California, se pone en marcha el Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencia (SIASGE), que ubicará a ambos países en una posición privilegiada a nivel mundial en materia de desarrollo espacial. El evento será seguido en Córdoba desde momentos previos a la cuenta regresiva, el jueves por la noche (ver Vigilia de lanzamiento).
Se trata de un proyecto impulsado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la Agencia Spaziale Italiana (ASI) que apunta a conformar la primera red en la historia de satélites-radar diseñados para proporcionar alertas tempranas y seguir el desarrollo de desastres y emergencias naturales o provocadas por el hombre. Contempla, además, la capacitación de los usuarios de la información satelital, así como el desarrollo de herramientas informáticas y de redes de transmisión de datos espaciales. Cabe destacar que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financia parte de la construcción de los dos aparatos que Argentina aporta a la red en creación.
El SIASGE estará conformado por seis aparatos -cuatro de ellos italianos- que orbitarán a 619 kilómetros de altura y serán aprovechados para analizar inundaciones, aludes, derrames de petróleo, terremotos, erupciones volcánicas e incendios. Se prevé así responder con rapidez a situaciones críticas, una versatilidad que sólo Argentina e Italia tendrán hasta tanto otros países implementen modelos similares de monitoreo.
Por las características de la información que podrán recabar, no sólo contribuirán a realizar proyecciones sobre el rendimiento de las cosechas, plagas agrícolas, desertización y sequías, sino a efectuar seguimientos del avance en la obra pública, de los recursos forestales y marinos, cambios en el uso del suelo e incluso proporcionará datos vitales para actividades judiciales y de seguros, y apoyará la actividad cartográfica.
La tarea en Córdoba
La Estación Terrena de Córdoba, dependiente de CONAE y ubicada en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de Falda del Carmen, realizará servicios de telemetría, telecomando y control para los satélites del SIASGE. Con el equipamiento, nuevos componentes y procedimientos para el manejo de la red ítalo argentina, esta institución se ubica ahora como una de las más eficientes y automatizadas del mundo. De todos modos, para lograr una mayor cobertura en el hemisferio sur y optimizar el contacto con los aparatos, la CONAE prevé construir una segunda estación en el continente antártico.
Por su parte, el Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich, organismo creado mediante un convenio entre la Casa de Trejo y la CONAE, transformará la información generada por la red de satélites en tecnologías, productos e información que podrán utilizarse, por ejemplo, en salud, para predecir enfermedades como el hantavirus, la fiebre hemorrágica o el dengue.
Ojos en la oscuridad
La tecnología utilizada en los satélites-radares del SIASGE no depende de la luz para capturar información y, de hecho, puede hacerlo aun en condiciones climáticas desfavorables. Esto se debe a que emiten microondas que penetran las nubes y reconstruyen la imagen a partir de los "ecos" que reciben.
Una de las ventajas fundamentales del proyecto es la combinación de las bandas utilizadas para sondear la superficie del planeta. Argentina utiliza la L, especial para detectar agua y de alcance profundo (puede incluso reconocer el suelo debajo del hielo), e Italia usa la X, con alto detalle pero escasa penetración, ideal para reconocer follaje. En conjunto, ambas brindarán información predictiva de una complejidad que ningún país posee, y facilitarán el reconocimiento de inundaciones ocultas por un bosque, mediciones de la humedad del suelo o la sequedad en la vegetación, por caso.
Principales aplicaciones del SIASGE
- Modelos digitales de terreno.
- Mapas de humedad del suelo.
- Detección de derrames de petróleo en el mar o en ríos.
- Monitoreo del avance y retroceso de los glaciares.
- Mapas geomorfológicos, por ejemplo para las acciones de mitigación de una inundación.
- Monitoreo de dunas móviles, fenómeno típico de la Península de Valdés, en Chubut.
- Determinación de rutas alternativas, como apoyo a embarcaciones que navegan por zonas de hielo marino.
- Epidemiología Panorámica, a través del estudio de la relación entre las condiciones ecológicas del medio y la propagación de vectores transmisores de enfermedades, como los roedores y los mosquitos.
- Diversos aportes en agricultura, hidrología, arqueología, geología y urbanismo.
Vigilia del lanzamiento
El jueves 7 se realizará en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE la espera de la puesta en órbita del primer satélite del SIASGE, un COSMO-Skymed italiano que será lanzado desde Estados Unidos. La transmisión del evento comenzará a las 23. Veinte minutos más tarde iniciará la cuenta regresiva.
Para el viernes, cuando el satélite sea "despertado" y se hayan efectuado las comprobaciones correspondientes previas a su entrada en funciones, se realizará un acto en el que participarán la rectora de la UNC, Carolina Scotto; el secretario General de la CONAE, Félix Menicocci; el agregado Científico de la Embajada de Italia, Gabriele Paparo, y el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Tulio Del Bono.










