Eligieron el proyecto ganador del concurso de ideas para la Plaza de la Memoria
El jurado interviniente en el certamen se inclinó por la propuesta presentada por dos alumnos universitarios, que busca recrear en un espacio abierto y con elementos de protesta simbólica un ámbito que cobre vida a partir del flujo de los estudiantes y que, a la vez, funcione como enclave de encuentro y reflexión. El trabajo fue seleccionado entre 21 proyectos presentados por estudiantes, graduados, docentes y no docentes de la Casa de Trejo para la construcción de la "Plaza de la Memoria, la Verdad y la Justicia", en los predios de Ciudad Universitaria. La convocatoria, organizada por la Facultad de Filosofía y Humanidades, pretende ofrecer un reconocimiento a quienes sufrieron persecuciones, torturas, exilio, desaparición y muerte durante la última dictadura militar.
El trabajo tuvo como disparador original un algarrobo nativo, testigo silencioso de los años de plomo. "Es un árbol de unos 50 años que, de alguna manera, ha visto pasar a las víctimas de la dictadura en los terrenos de esta Universidad", reflexiona Cismondi Duarte, quien agrega que ese elemento-eje se vincula con la idea de reunión.
Precisamente, uno de los conceptos centrales de la propuesta es el árbol, en torno al cual se dispone un grupo de sillas vacías. "Esta agrupación no es casual sino que hace referencia a una clase pública, un símbolo que revive el espíritu colectivo de lucha social que la última dictadura no pudo borrar", explica Nazareno. De este modo, de acuerdo a los autores, simbólica y funcionalmente la complementación de ambos elementos conforma una escena y, simultáneamente, un lugar de uso.
Punto de encuentro
Una de las razones por las que se destacó el proyecto fue su funcionalidad y la posibilidad de ser experimentado por el visitante. Para los dos jóvenes, en parte esto se debió al conocimiento que, como estudiantes, tenían de los espacios de la Ciudad Universitaria y de las superficies que están en desuso. "Los alumnos ocupan intuitivamente los espacios abiertos para juntarse, estudiar, debatir y expresarse. Y lo hacen apropiándose de los claros, las sombras y los muros como respaldo", señalan.
Así, el espacio fue configurado como una invitación al peatón a vencer las distancias y ser parte de la escena, a sentarse en ella y vivenciarla en un modo íntimo, de reflexión. También, al mismo tiempo, como un ofrecimiento a convertirlo en un lugar de encuentro, de diálogo.
Entre otros requisitos, la propuesta debía incluir una placa testimonial y un monumento en donde puedan inscribirse los nombres de las víctimas que pertenecían a la comunidad universitaria, exigencia que fue resuelta con tres sillas dispuestas una a la par de la otra y en la misma dirección (a la manera de un banco), en cuyo respaldo se ubica la nómina de desaparecidos (ver Disposición...).
El concurso de desarrolló entre el 9 y 30 de marzo pasados, fecha a partir de la cual el jurado se tomó 15 días para seleccionar los trabajos más representativos de esa reivindicación (ver nota relacionada). El pasado lunes 16, a las 18.30, en el Decanato del Pabellón Residencial de Filosofía se abrieron los sobres para conocer el nombre de los trabajos elegidos. De allí surgieron los de Matías Cismondi Duarte, estudiante de Arquitectura, y Cecilia Nazareno, de la Licenciatura en Pintura de la Escuela de Artes, quienes obtuvieron el primer puesto y podrán concretar su idea en el predio ubicado sobre la avenida Medina Allende, en las proximidades del Pabellón Cepia de la Ciudad Universitaria (ver planimetría).
| La primera mención fue otorgada al diseño presentado por los estudiantes Carla Abdala, Lucía Martínez, Marianela Peretti, Sofía Rametta y Ángeles Renna; mientras que la segunda distinción correspondió al proyecto de Marisa Almada, Cecilia Becerra y Jorgelina Bonatti. Los resultados fueron dados a conocer durante la sesión del martes 17 del Consejo Superior por el consiliario del claustro no docente, Miguel Tomaíno, quien adelantó que, en breve, los 21 trabajos presentados se exhibirán en el Pabellón Argentina. |
| Las sillas se agrupan entre sí, se miran de frente o se alejan. Su dibujo surca el pasto hacia la mitad sur (donde aquellas se concentran) y se distiende hacia el norte, donde se abren paso. Esto crea un espacio para dar lugar al flujo peatonal este-oeste (Ciencias Sociales - Ciencias Duras) a través de una galería de árboles a plantar. |










