Dossier de prensa | Jueves 30 de diciembre de 2010
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Portal UNC, 30/12/2010
Sección: Noticias
Mapas satelitales elaborados en Argentina aportan información sobre las inundaciones en Colombia
Estudiantes de la Maestría en Emergencias del Instituto Gulich, en Córdoba, procesan imágenes satelitales y generan cartografías de las zonas afectadas por la peor inundación ocurrida en Colombia en los últimos 40 años. El objetivo es que estos datos permitan a las autoridades de ese país adoptar decisiones para mitigar la catástrofe, que afecta a un millón de personas y ha producido el anegamiento de más de 654 mil hectáreas de cultivos. [29.12.2010]
Tiempo atrás, el Instituto de Hidrología. Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), de Colombia, solicitó a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de Argentina activar la “Carta Internacional”, un mecanismo creado por más de 10 agencias espaciales de diferentes países que consiste en la entrega de información obtenida a través de los satélites de observación sobre catástrofes que ocurran en cualquier punto del planeta.
Puntualmente, la petición apuntaba a obtener mayores datos sobre las inundaciones atribuidas al fenómeno meteorológico La Niña, que en Colombia ya afectan a más de un millón de personas. Según cifras oficiales, 678 vías y 57 puentes vehiculares presentan daños, y más de 654 mil hectáreas de cultivos han sido anegadas, en 695 municipios del país.
La activación de la Carta Internacional implicó la designación de un Jefe de Proyecto que recibe y procesa toda la información adquirida por los satélites que pasan diariamente sobre la zona donde ocurre la emergencia. Su tarea es analizar las imágenes y generar los mapas de las zonas afectadas.
En este caso, el rol lo desempeña Rodrigo Edrosa, graduado en Información Ambiental en la Universidad Nacional de Luján, quien actualmente finaliza la Maestría en Aplicaciones Espaciales de Alerta y Respuesta Temprana a Emergencias en el Instituto de Altos Estudios Espaciales “Mario Gulich” (UNC-Conae).
El equipo de colaboradores que participa en esta tarea está conformado por graduados que también cursan y están cerca de finalizar el posgrado en el Instituto Gulich. Ellos son Ana Paula Salcedo (graduada en Geografía/Universidad Nacional del Comahue), Mariela Lorena Miño (graduada en Ecología Urbana/Universidad Nacional de General Sarmiento), Estefanía De Elía (graduada en Ciencias de la Computación/Universidad Nacional de Córdoba) y Pablo Marzialetti (graduado en Desarrollo de Economías Regionales/UTN-Facultad Regional Bahía Blanca).
La información procesada en el Instituto Gulich es enviada inmediatamente a los organismos responsables de tomar las decisiones respecto a la mitigación de esta emergencia en Colombia.
Sobre el Gulich
Creado por la Universidad Nacional de Córdoba y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), el Instituto de Altos Estudios Espaciales “Mario Gulich” está ubicado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae en Falda del Carmen, Córdoba. Es un centro de investigación, desarrollo y formación de recursos humanos en el campo de la ciencia y tecnología espacial.
Córdoba
La Voz del Interior, 30/11/2010
Tapa
Creció interés por las carreras con "desempleo cero"
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La Voz del Interior, 30/12/2010
Sección: Ciudadanos. Página A3.
Agro, industrias y salames son el motor de la vida en Oncativo
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La Voz del Interior, 30/12/2010
Sección: Ciudadanos. Página A6.
Hay menos "Aedes", pero preocupan los viajes a Brasil
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La Voz del Interior, 30/12/2010
Sección: Ciudadanos. Página A8.
Aumentan los preinscriptos en las ciencias básicas y aplicadas
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La Voz del Interior, 30/12/2010
Sección: Ciudadanos. Página A8.
Inquietud personal vs. inquietud social
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Día a Día, 30/12/2010
Sección: Córdoba. Página06.
Le quedan horas a la Casa de las Tejas
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Comercio y Justicia, 30/12/2010
Sección: Pymes. PáginaA8.
Hay $1.800.000 por provincia para proyectos productivos
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Nacionales
La Nación, 30/12/2010
Dentro del corazón de un reactor nuclear
La "joya" del Centro Atómico Bariloche, es un lugar clave para la investigación y la docencia de profesionales que luego se destacan en el mundo y construyen otros para diversos países
SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Rodeado por cerros cordilleranos e instalado estratégicamente donde un eventual terremoto jamás podría hacerle el mínimo daño, el reactor nuclear de investigación RA-6, considerado "la joya" del Centro Atómico Bariloche (CAB), es el lugar donde estudiantes y profesores reconocidos a nivel internacional, aprenden y practican las diversas utilidades que hoy brinda la energía nuclear.
"El reactor del CAB es una instalación física donde se produce, mantiene y controla una reacción nuclear en cadena controlada y se diferencia de las instalaciones que sólo producen energía nuclear, dado que es un reactor de fisión de pocos kilowatts térmicos, que está dedicado a la investigación y la docencia", afirmó el doctor Aníbal Blanco, profesor de Física de Reactores del Instituto Balseiro , que invitó a lanacion.com a un recorrido especial que incluyó una visita a su propio núcleo.
"Dentro del reactor podemos analizar múltiples muestras de origen animal, mineral o vegetal y estudiar los elementos que lo componen para saber, por ejemplo, si un pez tomado de los lagos aledaños o un líquen de la montaña, cargan con radioactividad para determinar su nivel de contaminación en el ambiente", asegura Blanco, que por ejemplo detectó una mínima contaminación de uranio en una de las capas del lago Nahuel Huapí producto de una explosión nuclear efectuada por franceses en el océano Pacífico, que llegó a esta región del sur argentino a través de lluvia ácida.
Cambio estructural. El núcleo del reactor del CAB, que fue inaugurado en 1982 con uranio enriquecido al 90% y funcionó con una potencia de 500.000 vatios, fue modificado en 2007 con materiales combustibles basados en uranio enriquecido al 20%, para sextuplicar su potencia y llegar a los 3 megatavios. Ello permitirá la fabricación de nuevos materiales o radiosótopos que son imprescindibles para la medicina nuclear.
"Las muestras de estudio, como el pez o una planta, se introducen a través de aire comprimido en el núcleo del reactor. El material combustible libera neutrones, partículas sin carga eléctrica, llegan al núcleo de los átomos del objeto de estudio, y luego un análisis isotópico en el laboratorio nos determina cuánto metal pesado o contaminante contiene y también cómo está compuesto químicamente. Es como prender una linterna con pilas y usar la luz de la misma para atravesar cualquier material y develar su huella digital", graficó el experto, que nació en la provincia de Chaco, pero vive hace 25 años en Bariloche.
Blanco explica que el RA-6 es un reactor diseñado y construido íntegramente por alumnos y profesores del IB, y es una réplica en menor escala del que la Argentina construyó para Australia, en lo que fue la venta tecnológica más avanzada en toda la historia del país. Muchos alumnos y docentes del Balseiro colaboramos con el diseño y construcción de ese reactor australiano. "Por ejemplo, el plano de la pileta auxiliar donde se depositan materiales radiactivos lleva mi firma", indicó.
Este reactor, a diferencia de las centrales nucleares de Atucha y Embalse Río Tercero, está dedicado a la docencia, como el que opera la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el Centro Constituyentes y en Ezeiza. Se utiliza para la investigación de materiales, análisis ambiental y múltiples diseños, como también para la medicina nuclear en los estudios de terapia captura neutrónica en Boro. Además, los alumnos de grado de la carrera de Ingeniería Nuclear del Instituto Balseiro, hacen sus trabajos de tesis y diseñan nuevos cálculos para caracterizar materiales o instrumentos nucleares.
"Tener este reactor es un privilegio, para continuar la generación brillante de ingenieros nucleares que egresan del Balseiro y para la capacitación de recursos humanos que luego se destacan a nivel internacional", aseguró Blanco, que destacó la consolidación que tiene la Argentina como país referente en la materia, no sólo por la venta del reactor nuclear a Australia, sino también por la que le hizo a Perú, Argelia y Egipto.
La Nación, 30/12/2010
Grasas: buenas y malas para el corazón
Compararon quesos, manteca, cremas, aceites y mayonesa industrial; los dos últimos son más saludables que los primeros
En un esfuerzo por instalar conductas de prevención en salud frecuentemente se recurre a eslóganes. Y los eslóganes, ya se sabe, simplifican -a veces excesivamente- conceptos complejos.
Uno de ellos es el que afirma que "la grasa es mala para el corazón". Porque al parecer hay grasas... y grasas. "Hace varios años que sabemos que así como hay algunas que son malas, hay otras buenas -dice el doctor Marcelo Tavella, investigador del Conicet y director del Programa de Prevención del Infarto en Argentina (Propia), de la Universidad Nacional de La Plata-. Algunas elevan el colesterol y hacen más espesa, más propensa a generar coágulos la sangre; pero también hay otras que hacen exactamente lo inverso."
Tavella y la bioquímica Graciela Peterson, investigadora de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires y directora del Area de Nutrición Experimental del Propia, firman un estudio que analizó y comparó las diferentes grasas presentes en cremas de leche, quesos crema, mantecas, aceites y la mayonesa industrial más tradicional.
Algunos de sus resultados pueden resultar sorprendentes: según el trabajo, que se basa en consensos internacionales, la mayonesa industrial tiene un impacto favorable sobre la colesterolemia.
"Nosotros buscábamos lugares en nuestra dieta en los que pudiéramos ubicar el aceite [que puede hacer descender el colesterol] y uno de esos vehículos es la mayonesa -cuenta Tavella-. Hace unos meses la compañía que la produce se acercó a pedirnos que la comparáramos con otros alimentos que contienen altos niveles de ácidos grasos. Encontramos que la mayonesa comercial (que tiene poco huevo) es una manera muy práctica de ingerir aceites vegetales que son saludables y hacen descender la colesterolemia. Además, una cucharada de mayonesa tiene un poquito menos de calorías que el propio aceite."
Reconversión alimentaria
Por factores genéticos y adquiridos, la Argentina ocupa el cuarto lugar en América en mortalidad cardiovascular. Los buenos hábitos alimentarios podrían ayudar a controlar el riesgo.
"El alto consumo de ácidos grasos saturados y colesterol es el principal responsable de la hipercolesterolemia, y ésta, del aumento de la enfermedad y la mortalidad cardiovascular", afirman los especialistas.
Los alimentos de origen animal, los productos lácteos y sus derivados (carne, leche, queso y manteca) son las principales fuentes de ácidos grasos saturados de la alimentación local. Del mismo modo, las grasas hidrogenadas (también llamadas ácidos grasos "trans", como la margarina) presentan un perfil desfavorable para la salud cardíaca.
La literatura científica muestra que así como el consumo de ácidos grasos saturados y trans aumenta la colesterolemia, los ácidos grasos insaturados producen el efecto contrario y deberían ser la opción racional a la hora de promover cambios alimentarios.
"En la lista de grasas buenas y malas, se puede decir que en general los aceites, que a temperatura ambiente son líquidos, si se consumen bajo ciertas condiciones, hacen descender nuestro colesterol -detalla Tavella-.El reemplazo de ácidos grasos saturados por insaturados [ver gráfico] produce una favorable disminución del colesterol LDL [el «malo»] y de la relación colesterol total/HDL [el «bueno»], que son considerados importantes factores predictivos de enfermedad coronaria. La mayonesa industrial es saludable porque contiene aceites vegetales no hidrogenados que hacen descender la colesterolemia ."
Entre los alimentos analizados por el Propia se pueden distinguir dos grupos: los ricos en ácidos saturados y los que tienen altos niveles de ácidos insaturados. O, dicho de otra forma, los no saludables y los saludables, respectivamente, desde el punto de vista de la salud cardiovascular.
La mayonesa, junto con los aceites de oliva estudiados, ofrece una fuente confiable y accesible de ácidos grasos insaturados.
"Por el contrario, el grupo de los derivados lácteos -afirman los científicos- exhibe en conjunto un perfil predominantemente saturado, con una riqueza relativa de ácidos mirístico y palmítico, de reconocido efecto hipercolesterolémico y, por lo tanto, poco aconsejable."
Concluye Tavella: "Aunque la población en general no es consciente de la importancia de la calidad de la grasa que integra nuestra dieta, ésta es determinante para un normal crecimiento y desarrollo, y tiene un marcado impacto en las enfermedades cardiovasculares. Deberíamos disminuir la cantidad de ácidos grasos saturados y trans, y aumentar la proporción de los insaturados y esenciales. Por eso es importante este tipo de iniciativas por parte de los fabricantes de alimentos. A medida que la tecnología avanza, la góndola no es la de hace unos años. Antes ninguna etiqueta decía «0 trans»..."
Página 12, 30/12/2010
Se fue a marzo
Tras los comicios estudiantiles en la UBA, las principales fuerzas hacen su balance y anticipan el futuro de la federación.
En un contexto nacional marcado por un importante vuelco de los jóvenes a la participación política, el panorama estudiantil en la UBA se configuró con reelecciones en nueve de los trece centros de estudiantes: la izquierda partidaria se quedó con los centros de las facultades de Arquitectura, Veterinaria, Farmacia, Ingeniería, Psicología y Medicina, mientras la izquierda independiente conquistó los de Ciencias Sociales, Filosofía y Exactas; en tanto, las agrupaciones vinculadas con el radicalismo se hicieron fuertes en Ciencias Económicas y Odontología. El kirchnerismo no consiguió ningún centro, pero tuvo un papel destacado en Sociales, Psicología, Exactas y Filosofía. El congreso de la federación se hará en marzo.
“Estamos muy contentos porque nos mantuvimos a la cabeza de los dos centros que han cambiado de color político”, destacó Alejandro Lipcovich (PO), presidente de la FUBA, en referencia a Farmacia y Medicina. Y consideró que el dato saliente de las últimas elecciones fue que las fuerzas que responden a Franja Morada, el rectorado y el Gobierno “han retrocedido en todas las líneas”. Sobre la realización del próximo congreso de la FUBA, Lipcovich señaló que “no hay motivo para adelantarlo”, porque el último se organizó en marzo pasado.
Itaí Hagman (La Mella), copresidente de la FUBA, también destacó el retroceso de los aliados de la Franja. “Eso nos ubica mejor, porque los centros de lucha, que no están en la misma línea que el rectorado, pasaron a tener nueve centros de estudiantes en lugar de siete”, dijo. “Es casi indiscutible que la FUBA tiene que estar en manos de la izquierda”, enfatizó. Pero señaló que hasta que el congreso no sea convocado, no se discutirá la conformación de un frente, como el que conduce hoy.
Otra lectura hicieron los sectores afines al radicalismo. Juan Manuel Oro (Nuevo Espacio), consejero de Ciencias Económicas, afirmó que el nivel de participación es menor en aquellas facultades cuyos centros dirigen agrupaciones de izquierda, por “el cansancio de la gente por las tomas”, que se reflejaría, a su vez, “en la forma de conducir la federación”. En cambio, estimó que en Derecho o en Económicas “cada vez vota más gente” que “le está dando la espalda a la izquierda”. Sobre el próximo congreso de la FUBA, Oro remarcó: “Vamos a hacer hincapié en que se respete el estatuto. Hace varios años que tenemos dos presidentes y la carta orgánica define que debe haber uno”.
El socialista Hernán Arce, secretario general del MNR, que conduce en Derecho, señaló que los resultados de este año no van a generar cambios significativos en la FUBA. “Creo que vamos a tener una continuidad del actual modelo, que no compartimos porque la federación ha estado vaciada en cuestión de representatividad de los estudiantes.”
El responsable de La Cámpora en Sociales, Martín Clavell, vinculó el avance de los sectores kirchneristas con “un apoyo de la sociedad al proyecto nacional y popular”. “Los muy buenos resultados que obtuvimos en Sociales y Filo tuvieron que ver con la reafirmación de la figura de Cristina (Fernández) –aseguró– y el armado de alianzas, donde supimos condensarnos en un mismo frente, evitando la fragmentación del voto nacional.” De cara al congreso de la FUBA, y consultado sobre la posibilidad de acercamientos con otras fuerzas, Clavell adelantó que la intención es “armar los frentes más grandes posibles” con “las fuerzas que apoyan un proyecto universitario que esté a la altura del proyecto nacional y latinoamericano”.
Página 12, 30/12/2010
Un nuevo concepto de lo político
Por Fernando Peirone
Gran parte de la comunidad política –y de los medios de comunicación– parece haber visibilizado el “interés” de los jóvenes por la política a partir de la muerte de Néstor Kirchner. Fue interpretado como la “irrupción” de un actor político que durante mucho tiempo había sido excluido del escenario político con naturalidad, como si se tratara de un organismo exánime. Algunos medios explicaron el “sorprendente fenómeno participativo” inscribiéndolo en una genealogía nacional que remontaron hasta la primavera alfonsinista, cuando la participación popular comienza a recibir los embates de un largo proceso de corrosión. Era la democracia que –como dice León Rozitchner– los militares habían perdido en Malvinas, no la que nuestro clamor había conquistado en las calles, una democracia “regalada”, enclenque y timorata que frente al entusiasmo de los jóvenes se reveló expulsiva y ficcional. El relato que por entonces comenzó a circular de los jóvenes fue en clave mediática, estigmatizados como víctimas de los descarríos o victimarios de una población medrada por la delincuencia y la inseguridad, muy lejos de aquel sujeto político que durante los años ’60 y ’70 había protagonizado la política de nuestro país y del mundo. La persistencia en posiciones tan refractarias, la degradación política del menemismo y los sucesivos golpes económicos hicieron que los jóvenes se apartaran masivamente de la escena política, tanto es así que muchos que estaban en condiciones de hacerlo, en las postrimerías del gobierno de la Alianza, terminaron yéndose del país o adscribiendo al Movimiento 501, que proponía trasladarse a más de 500 kilómetros del domicilio para quedar exceptuados de la obligación de votar. Ninguna de estas expresiones, acompañadas por emergentes estéticos que iban desde Los Redonditos de Ricota y La Bersuit hasta Los rubios, de Albertina Carri, fueron leídos como los gestos políticos de un actor social vivo y dinámico; por el contrario, fueron calificados como nihilismo, renuncias irresponsables o activismo antisistema; de ningún modo como el rechazo rotundo a una política en la que se (con)fundían las corporaciones políticas, económicas y mediáticas. La arrogancia y la impunidad impidió ver, en eso que llamaban antipatía, los primeros escarceos de una incipiente mutación en los modos de hacer política que tendría a los discursos mediáticos y a las corporaciones como sus principales antagonistas.
- Entusiasmo, frustración, entusiasmo. En el comienzo de la democracia, una gran masa de jóvenes había visto en Franja Morada y la Juventud Radical la oportunidad para desplegar una experiencia política diferente, que se apartara de la militancia setentista que aún fulguraba como modelo de referencia. Con el diario del lunes en la mano, se le puede reprochar al radicalismo la escasa representatividad social más allá de la clase media universitaria y responsabilizarlo de los importantes niveles de frustración que se generaron tras el “Felices Pascuas”, pero habiendo recibido un Estado penetrado y sin institucionalidad, eligió resignar su credibilidad por una democracia que –aunque sea “con muletas”– debía ser transferida al próximo mandato. Sobrevendría entonces una de las décadas más infames de la historia democrática argentina, la que se inició con el Pacto de Olivos y culminó con el oprobioso desfile de cinco presidentes en menos de una semana, tras el asesinato de 39 personas durante la revuelta del 19 y 20 de diciembre de 2001.
El arribo de Néstor Kirchner al poder, tras un año y medio de Duhalde y asambleas populares pidiendo “que se vayan todos”, también albergó la esperanza de un recambio. Pero a diferencia del alfonsinismo, que contaba con la ilusión y las expectativas de un nuevo período democrático, el kirchnerismo tuvo que remontar la desconfianza en la política y el desánimo colectivo que había generado la propia democracia. En ese contexto, la embestida de Kirchner contra las corporaciones –la militar en primer lugar, con menos réditos que costos– robustece el rol del Estado y le devuelve el protagonismo a la política, produciendo una creciente identificación entre jóvenes, minorías civiles y sectores más postergados. Este modo interpelador –que incluyó la desvinculación del FMI– generó condiciones simbólico-culturales que funcionaron como espacios de identificación para muchos jóvenes que venían desarrollando una poderosa expresión estético-política y que comenzaban a experimentar el contenido social de los nuevos recursos tecnológicos, a partir de lo cual se abría una nueva dimensión política. Este escenario, como sucedió en los ’60, excede la coyuntura nacional para acoplarse a un contexto mayor y más complejo (epocal), en el que el accionar de los jóvenes se enmarca y cobra un sentido y un alcance diferentes; pero esta variable de análisis no ha sido incorporada en los muchos artículos escritos sobre la “irrupción” juvenil.
Por eso, decimos que lo que vino a evidenciar la muerte de Kirchner ya venía sucediendo, sólo que en un registro que no se pudo –o no se quiso– descifrar. La recuperación que el kirchnerismo hizo de la política puso en marcha una trama de reconocimiento, deliberación y acción que no se reduce a las nuevas tecnologías ni se ajusta a la política que conocíamos, con su propio lenguaje, sus propias estrategias y sistemas de circulación. Nos referimos a la creciente utilización de la red como dispositivo de expresión y administración con fines ideológicos. Esta estructura organizativa es horizontal y comporta un sistema de valores sobre el cual se apoyan sus integrantes para emitir juicios, discriminar los comportamientos adecuados de los que no lo son, precisar cualidades y legitimar nuevas posiciones de poder. El último 24 de marzo, por ejemplo, millares de jóvenes cambiaron la foto de su perfil en Facebook por una silueta con la leyenda “nunca más”. ¿Hace falta algo más para advertir el contenido político de esa sumatoria de gestos individuales? La política está en los jóvenes desde siempre, como cuando dejaron de avalar la política del menemismo y de la Alianza, como cuando recientemente llevaron adelante las tomas de las escuelas secundarias. Lo que hizo la muerte de Kirchner fue darle una visibilidad irreductible.
El gobierno de Cristina Fernández, favorecido por lo que logró encarnar desde la 125, se ha constituido en la parcialidad que mejor comulga con las nuevas expresiones políticas. Algo que no muchos hubieran augurado en un movimiento verticalista –aunque históricamente marcado por la impregnación juvenil y la raigambre popular–. Por el momento no han ido mucho más allá de la mutua simpatía. Pero el apoyo existe y persistirá en la medida que el Gobierno mantenga viva la paradoja de favorecer su despliegue sin la pretensión de dominarlo. Paradoja que, por cierto, tensiona con el reflejo primero de la política, que es la invocación a la militancia orgánica con objetivos programáticos. Por eso, el Movimiento Evita y La Cámpora, a pesar del notable crecimiento, no reflejan acabadamente la adhesión de la juventud a las políticas del Gobierno: porque conservan las formas de la política tradicional. Y si bien pueden convivir y potenciarse con el nuevo sujeto político, proyectan mundos diferentes. El de La Cámpora y el Movimiento Evita –tanto como las estructuras partidarias y sindicales– permanece validado por el contexto, pero necesita un cambio progresivo. El otro aún no ha logrado expresarse institucionalmente, sólo como procedimiento y potencialidad.
Es decir, el kirchnerismo logró algo que era bastante impensable: que en su interior convivan los vicios inerciales de una política tradicional que aún no ha perdido sentido ni justificativos, junto al desarrollo de las condiciones para una reinvención institucional acorde con los nuevos procesos de subjetivación e intervención política. La interacción dialógica entre estas concepciones políticas –que incluye a la blogosfera, tanto como a la juventud sindical, las redes sociales y el universo del rock, entre otras expresiones disímiles pero igualmente entusiastas– nos distingue de muchos países que aún no han encontrado un punto de encuentro que facilite la transición a una nueva época. Es un desafío a nuestras propias expectativas.
* Director de la Facultad Libre de Rosario.










