Domingo 26 de octubre de 2008
Córdoba
La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Gran Córdoba. Página A17.
Gran Córdoba / Medio ambiente
Alarmante contaminación fecal en el Suquía
Se encontraron altos niveles de bacterias fecales en 5 puntos del área metropolitana. Advierten sobre los riesgos para la salud.
Diego Marconetti. De nuestra Redacción - dmarconetti@lavozdelinterior.com.ar
Una serie de análisis realizados por científicos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) detectó altísimos valores de bacterias coliformes fecales en las aguas del río Suquía, en seis lugares diferentes. Cinco de esos puntos de muestra se encuentran en el área del Gran Córdoba.
Los estudios se realizaron dentro del Proyecto Picto, que busca establecer el impacto de la ciudad de Córdoba sobre el río. Además, se intenta establecer cuál es la capacidad de autodepuración que posee el curso de agua.
En ese marco, el pasado 30 de agosto se obtuvieron los datos bacteriológicos del primer muestreo, con un resultado alarmante: se detectó la presencia de Escherichia coli y de bacterias coliformes fecales en cinco lugares del área metropolitana y en la localidad de Río Primero.
Los puntos de muestra fueron El Diquecito, el puente del Chateau, la Cañada, la avenida de Circunvalación, villa Corazón de María -ubicada a cinco kilómetros aguas abajo de de la planta de tratamiento cloacal de Bajo Grande- y la localidad de Río Primero.
Los valores aceptables en agua de recreación, según lo establece la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, son 1.000 bacterias coliformes fecales y 800 de Escherichia coli en 100 mililitros de agua.
Pero la cantidad de coliformes fecales en el agua sobrepasó ampliamente los límites tolerables en todos los puntos analizados, llegando a picos en la unión del río con la Cañada (53.840/100 ml) y en Corazón de María, donde se halló 136.960/100 ml, un 13.600 por ciento por encima de lo permitido.
Además, se detectó la presencia de Escherichia coli en esos dos lugares (320/100 ml y 620/100 ml, respectivamente) y en el cruce paso del río con avenida de Circunvalación (500/100 ml).
Pero lo más destacable de los análisis es que por primera vez se tomaron muestras del sedimento y del suelo de ribera del curso de agua, donde también se encontraron altas concentraciones de bacterias fecales. "Eso significa que hay contaminación desde hace largo tiempo", indicó la microbióloga agrícola Adriana Abril, quién estuvo a cargo de los análisis.
El número de bacterias alcanza niveles altísimos en todos los puntos de muestra. Los sedimentos del lecho del río a la altura de La Cañada llegan a contener 59 mil coliformes fecales por gramo, mientras que en Corazón de María la cifra supera las 90 mil. En tanto, la presencia de Escherichia llega a 1.649 y a 1.935 colonias por gramo, respectivamente.
Los resultados de los análisis en el suelo de ribera contienen cifras aún más graves. En La Cañada, cada gramo de tierra en contacto con el agua contiene 732 mil bacterias coliformes fecales y 4.300 Escherichias coli.
"La presencia de Escherichia en los suelos y sedimentos se produce a raíz de las condiciones anaeróbicas y el acceso a comida, es decir, materia fecal", explicó Abril.
Por qué
La presencia de estas bacterias en un curso de agua es normal. El biólogo Federico Kopta aclaró que es común que exista un bajo nivel de coliformes fecales en los cursos de agua, debido a la deposiciones de animales que viven en su entorno.
Pero su presencia en niveles elevados es claramente indicadora de contaminación con aguas servidas, que llegan al río de diversas formas: conexiones clandestinas a desagües pluviales o descargas de plantas de tratamiento de efluentes cloacales de líquidos insuficientemente tratados.
Desde hace más de una década se viene informando sobre el deficiente tratamiento que se realiza a los líquidos cloacales en la planta de Bajo Grande.
"Lo que es alarmante, es que ya hay altos valores de coliformes fecales antes del ingreso a la ciudad. Y se dispara en la unión con el arroyo La Cañada", sostuvo Abril.
Desde Recursos Hídricos informaron que el Suquía recibe efluentes de plantas de tratamiento cloacal de barrios privados ubicados en el noroeste. Además, en el arroyo La Cañada se vuelcan los líquidos que procesan las plantas de Inaudi y de otros barrios ciudades.
Pero aclararon que esos líquidos deben recibir los tratamientos necesarios para que no contengan niveles bacteriales superiores a los que permiten las normas.
Aguas peligrosas
El río sigue siendo un lugar recreativo para muchos cordobeses, que utilizan sus aguas para bañarse en las épocas estivales. Sin embargo, la presencia esos altos contenidos de bacterias fecales presenta un grave riesgo para la salud de las personas. Así lo explicó el director del Hospital Pediátrico, Daniel Pizzi.
"En primer lugar hay que aclarar que la Escherichia coli es un excelente marcador. El hecho de que exista esa bacteria significa que hay material fecal, huevos de helminto (parásitos), protozoarios, virus y hongos", afirmó Pizzi. "Si vos tenés un río tan chico, que pasa por una ciudad tan grande con esos niveles de contaminación, es como un campo minado", graficó.
"De ninguna manera se debe tomar contacto con el río. Primero, no habría que bañarse. Y es muy peligroso también tomar contacto con el suelo de ribera. Lo ideal es no acercarse al río", concluyó Pizzi.
Sin embargo, el subsecretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Jorge Mashi, sostuvo que "para el uso recreativo, el nivel de contaminación que puede llegar a tener el río no presenta mayores inconvenientes". Aunque aclaró que el uso puede variar según la zona del Suquía.
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La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Gran Córdoba. Página A17.
Las consecuencias ambientales
La presencia de coliformes fecales y Escherichia coli en el río Suquía no sólo significa un peligro para la salud humana, sino que provocan un importante daño al ecosistema del curso de agua.
"A nivel ecológico, se pueden plantear dos cosas: una es el daño de las bacterias en sí, donde pueden llegar a afectar a los animales que abrevan del río; incluso un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba determinó la presencia de Escherichia coli en intestino y músculo de dos especies de peces del Suquía", dijo el biólogo Federico Kopta.
Por otra parte, los altos niveles de coliformes fecales como indicadoras de las condiciones del agua, implican que las bacterias se encuentran normalmente en líquidos con altísimos niveles de materia orgánica. Al descomponerse, consumen el oxígeno del agua, afectando a la fauna acuática que llega a disminuir drásticamente su diversidad.
También la presencia de altos niveles bacterianos se correlaciona con la presencia de nutrientes nitrogenados y fosfatos, que favorece que prosperen determinadas especies de algas perjudiciales para el curso de agua.
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La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Gran Córdoba. Página A17.
Riesgos para la salud
El médico Jorge Pizzi y el biólogo Federico Kopta enumeraron los riesgos existentes por la interacción con las de bacterias encontradas en el río Suquía.
-Enfermedades gastrointestinales. La Escherichia coli es un enteropatógeno, que produce patologías en el intestino como gastroenteritis, dolor abdominal, cólicos, malestar general, anemias, síndrome de mala y el peligroso síndrome hurémico hemolítico absorción.
-Organismos patógenos. Los elevados niveles de coliformes fecales en el agua también indican altas probabilidades de encontrar otros organismos patógenos de diversos tipos: virus agentes de infecciones gastrointestinales, poliomielitis y hepatitis A; bacterias como Salmonella, Shigella, Leptospira y Vibrio cholerae, responsables de fiebre tifoidea, shigellosis, leptospirosis y cólera respectivamente, y parásitos de diversos tipos.
Tipos de bacterias
-Coliformes. Las bacterias coliformes son un grupo de bacterias similares a la Escherichia coli. Hay coliformes de distintos orígenes; un subgrupo dentro de las coliformes son las coliformes fecales, que son bacterias que viven en el intestino de los animales, por lo que su presencia indica alguna forma de contaminación fecal.
-Escherichia coli. La presencia de Escherichia coli en particular indica contaminación fecal reciente, ya que este microorganismo no vive habitualmente más de 24 horas fuera del intestino.
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La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Gran Córdoba. Página A17.
Para la Provincia, el río está mejor
Para la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, que tiene bajo su órbita el control de los cursos de agua en el territorio cordobés, la situación del río Suquía mejoró desde 2004.
Según informó su titular, Jorge Abdel Mashi, en 2005 se firmó un convenio entre la Subsecretaría, la Agencia Córdoba Ambiente y la Universidad Nacional Córdoba (UNC) para realizar mediciones sistemáticas y de análisis de agua en los tributarios principales de la laguna Mar Chiquita.
En ese marco, se fue monitoreando el río Suquía y en este momento la UNC está redactando el informe final. Mientras tanto, Recursos Hídricos continúa realizando el monitoreo. "Eso nos va permitiendo realizar algunas acciones concretas que vayan salvando las situaciones de crisis concretas que van apareciendo", explicó Mashi.
El estudio abarca desde el Diquecito hasta La Para, que son los lugares que va atravesando el río hasta desembocar en la laguna Mar Chiquita. "Se advierte que el mayor índice de crecimiento en cuanto a bacterias es la ciudad de Córdoba", reconoció el funcionario.
Recursos Hídricos estableció tres puntos de monitoreo constante en el Suquía, mientras que el arroyo La Cañada ya tiene un estudio de monitoreo permanente.
"Eso nos ha permitido tomar acciones concretas fundamentalmente en el canal industrial, en el que se han realizado multas e intimaciones y se han receptado proyectos de saneamiento en las distintas plantas que vuelcan allí. Y con eso de ha mejorado desde 2004", afirmó Mashi.
El funcionario sostuvo que los niveles de contaminación en el río no son los ideales, pero destacó que con la acción de su repartición se ha ido avanzando. "Desde 2004, que la situación era bastante crítica, se ha mejorado bastante", manifestó.
Mashi sostuvo que el río está dentro de los parámetros aceptables. "Estamos en una situación complicada, no crítica, pero con controles para poder revertirla", finalizó.
Nuevos filtros cloacales
En otro orden, la Municipalidad de Córdoba informó que se colocaron nuevos brazos en los filtros percoladores que lograrán optimizar los procesos de depuración en la planta de tratamiento cloacal de Bajo Grande.
"Con la implementación de estos nuevos brazos, ya se pudieron observar las primeras mejoras en el resultado de los líquidos procesados", informaron. Las obras se realizaron en el marco de las tareas de ampliación de la planta.
La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Sociedad. Página A18.
Estudiar en Córdoba / ¿Juntos o separados?
Quedan 17 colegios de un solo sexo
Son casi tres de cada 100. Todos son privados y confesionales. ¿Los alumnos aprenden mejor en escuelas que no son mixtas? ¿Tienen problemas para socializarse? El debate que renace en el mundo no está en la agenda argentina.
Mariana Otero. De nuestra Redacción - motero@lavozdelinterior.com.ar
El Colegio Nacional de Monserrat, de la capital provincial, fue el emblema del cambio, hace más de una década. En mayo de 1997, la Universidad Nacional de Córdoba aprobaba el ingreso de mujeres a la que, desde su creación en 1687, era una tradicional institución de varones. La noticia generó un tembladeral que duró poco. Los propios varones y chicas se encargaron de que la noticia dejara de serlo. La integración fue inmediata.
A cuentagotas, las escuelas de un solo género se fueron abriendo a alumnos del sexo contrario. El Colegio Lasalle, el Colegio del Carmen, el Huerto, todos ellos de la ciudad de Córdoba, entre tantos otros... La lista es larga. Tanto que sólo quedan 17 escuelas no mixtas en Córdoba capital y en el interior. Casi tres (2,6) de cada 100 colegios privados (en toda la provincia hay 650 edificios y más de 1.100 servicios educativos).
La crisis de 2001 impulsó a algunas instituciones a cambiar su perfil, modificar su infraestructura y adaptarse a las nuevas identidades. La pérdida de matrícula en esos días críticos dio un giro obligado a escuelas que siempre vieron desfilar a varones o mujeres. Hoy casi no es noticia la conversión de escuelas que nacieron destinadas a niñas o niños (muchos como hogares para huérfanos). Las escuelas técnicas también están pobladas de mujeres.
En la Argentina, el tema de las bondades de la coeducación o del aprendizaje por separación de género no figura en la agenda, aunque en el mundo vuelve a discutirse. El Estado español -por citar un caso- amenaza por estos días con quitar el subsidio a aquellas escuelas que pasen de ser mixtas a de género único. El diario El País, de Madrid, informaba semanas atrás que sólo la escuela mixta en Cataluña recibirá subvenciones de fondos públicos. La medida afecta a 16 colegios catalanes que admiten a alumnos del mismo sexo, todos ligados al Opus Dei.
A la inversa de lo que ocurre en la Argentina, donde las escuelas no mixtas van desapareciendo, en Europa y Estados Unidos se preguntan si la coeducación que practican desde hace años no será la causante del fracaso escolar y del bajo rendimiento.
¿Los varones aprenden más en escuelas de varones solos? ¿Y las mujeres? ¿Tienen problemas de socialización quienes no comparten aulas, recreos y profesores? Es una discusión poco clara. No hay una evidencia científicamente comprobada sobre cuál sistema ofrece más ventajas. Pero las opiniones van de un extremo al otro.
A favor y en contra
Los argumentos a favor de la educación separada por sexos insiste en que las chicas pueden trabajar sin distracciones, que varones y mujeres maduran en tiempos diferentes y aprenden de distinta manera. A favor de la educación mixta, se enumera que favorece el proceso de socialización y la disciplina, por el efecto supuestamente moderador que ejercería la presencia de chicas.
"La escuela no puede ni debe abocarse sólo a la enseñanza de cuestiones académicas, sino que debe ofrecer una formación integral. Uno de los contenidos es la convivencia. Vale la pena apostar a la enseñanza mixta, porque hay que formar a los chicos en un marco de convivencia con los otros, democrático y pluralista, y porque las diferencias de rendimiento no son tan importantes", opinó Silvina Gvirtz, doctora en educación, profesora de la Universidad de San Andrés e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Lo curioso es que quienes se inclinan por una u otra opción coinciden en que los alumnos obtienen mejores resultados académicos en la modalidad que defienden. No está comprobado. "En las escuelas de sexos separados, los alumnos rinden un poco mejor en algunas áreas académicas. No se sabe bien por qué y no hay investigaciones serias que demuestren que los chicos son más agresivos en las escuelas mixtas. Es probable, por el contrario, que inviertan más tiempo en intentar relacionarse con los otros", dice Gvirtz.
Directivos, docentes, padres y alumnos de escuelas no mixtas coincidieron en que la oferta de no integrar a varones y mujeres sigue siendo válida. Entre las razones, incluyen la libertad de elegir la educación que cada uno desea, como indica la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948.
Además, la Convención de la Unesco sobre la lucha contra la discriminación dice que no es discriminatorio mantener "centros de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que estos sistemas (...) ofrezcan facilidades equivalentes de acceso a la enseñanza...".
Para Daniel Brener, especialista en violencia e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la supresión de las diferencias está relacionada con el aumento de la violencia. "Donde prima lo homogéneo, hay dificultad para incluir lo diverso", dice.
Una opción cada vez más escasa
"Si hay familias que siguen eligiendo este tipo de servicios educativos es porque la oferta es válida", opinó Hugo Zanet, titular de la Dirección de Institutos Privados de Enseñanza de la Provincia. El funcionario confirmó que la cuestión no está en la agenda educativa oficial.
El viceministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, se mostró a favor de la escuela mixta. "Estamos de acuerdo en que compartan el mismo ámbito de enseñanza. No vemos razones para desandar ese camino", dijo. Agregó que quienes defienden la educación no mixta están vinculados a sectores conservadores. Desestimó los argumentos que marcan las diferencias de aprendizaje entre géneros y relativizó los resultados de investigaciones que apuntan a que los alumnos de escuelas de sexo único rinden mejor.
"Hay numerosos factores a tener en cuenta. No hay diferencias entre el hombre y la mujer. Todos tenemos algo que aportar. Estamos a favor del 'mestizaje'", graficó Sileoni.
Para Irene Salmerón, vicedirectora del Instituto Nuestra Señora de Nievas, hay temas que se pueden tratar mejor sólo con mujeres y, en ese ámbito, no hay tantos problemas de disciplina. No obstante, consideró que la convivencia entre ambos sexos es muy rica. "La congregación Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires comenzó a trabajar como hogar para niñas huérfanas. Y así siguió. No tenemos necesidad de ampliar la oferta y la infraestructura no está pensada para varones", dijo.
El presidente del Consejo de Educación Católica de Córdoba, Alberto Bustamante, también cree que el debate de educación mixta o no mixta no es algo que preocupe. "Somos respetuosos de la libertad de enseñanza, con el Estado como garante. Hay familias que siguen eligiendo escuelas no mixtas y, en algunos casos, quedan saturadas en la demanda", explicó el sacerdote, quien dijo desconocer si uno u otro tipo de escuela tiene influencia en el desempeño.
El colegio 25 de Mayo nació como un colegio para niñas. Así sigue y seguirá siéndolo. "Cuando una escuela nace con un estilo mixto, no incide en el nivel educativo. No ocurre lo mismo cuando trae una tradición de no mixto", subrayó la madre Silvana, directora escolapia del nivel medio de esta institución.
Para la religiosa, "está comprobado" que la calidad educativa es mejor cuando el colegio está destinado a estudiantes del mismo género. "Nosotras queremos resguardar esa calidad educativa; por eso mantenemos la matrícula femenina", dijo la madre Silvana.
La directora insistió en que los tiempos evolutivos de varones y chicas son distintos. "En el CBU, las niñas rinden más que los varones; la exigencia se baja si es mixto. La mayoría de los padres mandan a sus hijos a colegios mixtos por practicidad, para que estén todos los hijos juntos", manifestó.
La congregación de los salesianos tiene cuatro colegios en Córdoba capital. Todos de varones (aunque en Río Cuarto y Mendoza, las escuelas se abrieron al otro sexo). El director del nivel medio del Pío X, Aldo Sponton, explicó que la escuela nació para acoger a la niñez abandonada. Luego la tradición siguió.
Sponton, que también dirigió una escuela mixta, cree que la oferta de un sólo sexo es efectiva "por una cuestión de madurez de los chicos". "La mujer responde mejor al perfil de 'alumno ideal' (prolija, ordenada, estudiosa, obediente). Los varones, en este punto, pierden", dice el director.
Sponton cree que los adolescentes fortalecen su identidad en relación con sus semejantes. "Aprenden su identidad sexual en reflejo a otro varón, al padre y a los grupos de pares. La escuela es un buen lugar para que ensaye su rol. Hoy, los chicos tienen muchos espacios de socialización fuera de la escuela", subrayó. Como contrapartida, opinó que a veces estos chicos tienden a idealizar la figura de la mujer.
Algunos padres eligen estas escuelas porque persiste la idea de que los curas imponen disciplina, contención y exigencia. En otros casos, mamás solas con hijos varones buscan colegios no mixtos para que se fortalezca la figura masculina que falta en el hogar.
"Mando a dos de los varones al Santo Tomás, y a la nena al 25 de Mayo. La madurez de chicos y chicas es muy distinta. Además, son buenos colegios y no son caros", comentó María Mercedes, mamá de cinco hijos.
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La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Sociedad. Página A18.
Las que sobreviven
Las escuelas no mixtas son 17 en la provincia; 16 están en Capital y Gran Córdoba. Diez son de matrícula femenina y siete de masculina, según datos del Ministerio de Educación.
Para varones
Legionarios de Cristo (Villa Allende), Pío X (Alberdi), Domingo Savio (Don Bosco), Técnico Villada (Don Bosco), San Antonio de Padua (San Vicente), Santo Tomás (Centro) y Cinco Ríos (Villa Allende).
Para chicas
Nuestra Señora del Carmen (Río Cuarto), 25 de Mayo (Centro), Madres Escolapias (Cerro de las Rosas), Nuestra Señora de Nievas (Centro), San Luis Gonzaga (Alberdi), Santa Margarita de Cortona (San Vicente), De San José Dominicas (Alberdi), Hortus Conclusus (General Bustos), Santa Teresa de Jesús (Centro) y El Torreón (Villa Allende).
Del Pío X y de Las Nievas
-Federico del Campo (16). "En la sociedad hay hombres y mujeres y tenemos que relacionarnos con ellas. Por eso me parece bien que los colegios sean mixtos".
-Martín Matyjaszczyk (16). "No veo nada malo que un colegio sea sólo de varones; al contrario: nos permite hacer cosas con más libertad".
-Jonathan Cuquejo (17). "No veo mal la posibilidad de que alguna vez ingresen mujeres al Pío X. Pero me parece que el trato entre compañeros y con los preceptores y profesores no sería el mismo".
-Erika Oliengo (17). "Que un colegio sea sólo para mujeres no crea barreras culturales, como muchos opinan. Es una forma diferente de aprender, aunque también creo que es bueno que haya pluralidad de opiniones".
-Milagro Mottola (17). "Para el caso de las personas introvertidas, a las que les cuesta relacionarse, el colegio mixto quizá las ayude a aprender a convivir con las del otro sexo. Pero un colegio sólo de mujeres permite estrechar lazos de amistad más fuertes entre las compañeras".
-Ana Lucrecia Nassif (16). "En un momento de la vida salís del colegio y tenés que interactuar con hombres y mujeres. Esa, quizá, sea una debilidad de un colegio sólo de mujeres. Por lo demás, me parece que nos permite discutir temas con total libertad y sin inhibiciones".
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La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Sociedad. Página A18.
Conformes y abiertos a la integración
Héctor Brondo. De nuestra Redacción - hbrondo@lavozdelinterior.com.ar
Resulta interesante una charla con un grupo de adolescentes que cursan el último tramo del secundario en el Instituto Nuestra Señora de Nievas (sólo para mujeres) y chicos que lo hacen en el Pío X (sólo para varones) sobre la educación mixta o separada por sexos. En general, están satisfechos con la educación que reciben y coinciden en que los colegios no mixtos tienen más fortalezas que debilidades. Sin embargo, dicen, considerarían positiva una eventual integración gradual de varones y mujeres, según el caso, siempre que el cambio naciera en el nivel inicial.
El sociólogo francés Michel Fize, un ferviente defensor de las escuelas de sexo único, sostiene que la educación mixta ha demostrado su capacidad para promover la igualdad entre los sexos, pero no ha tomado en cuenta la diferente velocidad de maduración de mujeres y varones.
Los alumnos consultados por este diario confirman, en cierto modo, las certezas de Fize.
"Yo vengo de un colegio mixto y sé lo difícil que es estudiar con mujeres. Las chicas nos pasan por arriba, quieren siempre que las cosas se hagan como ellas dicen y eso crea conflictos en los grupos", cuenta Martín Matyjaszczyk (16), del Pío X. Su compañero Federico del Campo (16) dice que está "muy satisfecho" con la educación que recibe en su colegio. Y si bien le parece que "estaría bueno" que sea mixto, supone que la presencia de chicas impediría a los varones "seguir haciendo cosas con la libertad" que tienen ahora.
Jonathan Cuquejo (17) coincide con Federico y sugiere que si se piensa en abrir el ingreso a las mujeres, debería hacerse desde el primario.
Por su parte, Leandro Montoya (16) cree que la transformación del Pío X en mixto "sería positiva", porque les permitiría complementarse con las mujeres. "Quizá no habría problemas de disciplina en los cursos, porque nos cuidaríamos más", agrega. No obstante, le parece que sería "difícil" el proceso de adaptación y cree que el ingreso de chicas restaría "mística" al colegio.
Las chicas opinan
Para Erika Oliengo (17), de Las Nievas, sería bueno contar con la opinión de los varones cuando se debaten temas que los compromete. "Cuando se habla de sexualidad, de la división sexual del trabajo, sobre cuestiones éticas o antropológicas relacionadas con la familia o sobre la percepción de la igualdad social entre hombres y mujeres, nuestra opinión está subjetivamente marcada por el género. Por eso, sería enriquecedor conocer qué piensan los varones al respecto", dice.
En cuanto a la enseñanza, Milagro Mottola (17) no encuentra diferencias entre un colegio sólo para un sexo y uno mixto. Rescata del colegio para mujeres el hecho "de poder hablar con absoluta libertad sobre temas que nos interesan, lo que no se podría si hubiera hombres". También valora "los fuertes lazos de compañerismo" que se construyen durante la experiencia educativa.
Ana Lucrecia Nassif (16) se siente "muy cómoda" en Las Nievas, colegio al que concurre desde el jardín. "Convivir sólo con mujeres nos permite crecer mucho más como mujeres, porque nos posibilita discutir con mucha libertad cosas propias del género", destaca. Señala como debilidad de la propuesta educativa para un solo género "que la convivencia social entre varones y mujeres se da en todos los planos y la escuela tendría que reflejar esa realidad".
La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Regionales. Página 18.
Tercero Arriba
Fotheringham: transformarán la basura domiciliaria en biogás
Especial
General Fotheringham. La comuna de General Fotheringham, junto a la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Córdoba y a la Universidad Tecnológica Nacional, pondrá en marcha un plan piloto para transformar residuos biodegradables domiciliarios en energía mediante biogás y en biofertilizantes.
Para esto ya se firmó un convenio marco entre las partes y en los próximos días se comenzará con la primera etapa del proyecto, que consiste en la tarea de concientización.
Con ese fin, llegarán a este pueblo de unos 400 habitantes un grupo de técnicos de la Universidad para ofrecer charlas colectivas e individuales. Y seleccionarán las primeras 20 familias que formarán parte de la experiencia piloto que tendrá como centro el polideportivo comunal.
La elección de la localidad tiene dos razones: su pequeño tamaño, que facilita el proyecto, y el hecho de que el actual presidente comunal, Daniel Stobbia, forme parte de la Facultad de Agronomía de la UNC.
"Mientras avanza la tarea de concientización, en la Universidad se desarrolla el biodigestor, que es un tanque cerrado que genera una fermentación anaeróbica que produce algunas bacterias que son las que, finalmente, generan el gas", expresó Stobbia. Por ahora el digestor que se está diseñando en laboratorio es para producir sólo un metro cúbico de gas. Hay que hacer muchas pruebas antes de dar por cerrada la tarea y de proyectarlo directamente en el trabajo de campo, a mayor dimensión.
"Una vez que se ponga a punto se construirá en Fotheringham un digestor similar pero con capacidad para producir cinco metros cúbicos de gas, que es lo que se puede hacer con los residuos que provean las 20 familias que depositen los residuos biodegradables en esta primera etapa", agregó el presidente comunal.
La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Sociedad. Página A20.
Entrevista a Diego Hurtado / Historiador de la ciencia
"No hay una política científica nacional clara"
El investigador del Conicet entiende que la comunidad científica no le demanda al Gobierno un lineamiento en investigación y que es muy corporativa.
Lucas Viano. De nuestra Redacción - lviano@lavozdelinterior.com.ar
La historia de la ciencia argentina ha tenido un recorrido tan sinuoso como el propio país. Pareciera que la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Innovación Productiva nacional a fines de 2007 fue la primera señal para enderezar el rumbo.
Sin embargo, Diego Hurtado, investigador en historia de la ciencias del Conicet, entiende que no. "No hay una política científica clara. En este momento, el ministro (Lino Barañao) se apoya en grupos cercanos. El corporativismo es la tendencia de la política científica nacional", señala.
Hurtado, decano de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín y doctor en Física, estuvo en Córdoba en el marco del Programa de Comunicación Pública de la Ciencia del Ministerio de Ciencia provincial.
-¿Qué ha cambiado en el sistema científico argentino con la creación del Ministerio de Ciencia nacional?
-La intención de que haya un ministerio es darle relevancia política a la ciencia y la tecnología. Seguramente crear un ministerio desde cero es complicado, pero muchas cosas no cambiaron todavía. La comunidad científica está esperando un nuevo direccionamiento. Señales claras.
-¿Qué señales?
-En varios sentidos. En un sentido mediático, el ministro debería generar el "efecto ministerio". Falta la voz del ministro Barañao en los medios para que cuente cuáles son los lineamientos y las medidas, aunque se sabe que tardarán en llegar los resultados. La segunda señal es tener una propuesta de política científica de mediano y largo plazo. Esto no significa simplemente marcar líneas prioritarias amplias como nanotecnología, biotecnología, agroindustria, desarrollo social, como figuran en el Plan Bicentenario. Eso es un primer paso, pero ¿qué vamos a desarrollar de la nanotecnología? ¿Por qué a Argentina le conviene la nanotecnología? ¿Puede resolver los problemas del país?
-¿Por qué no se oye a la comunidad científica reclamar estas señales?
-El ministerio no tiene un interlocutor, como la cartera de educación tiene a los gremios, a las universidades y a otros actores. En la ciencia los interlocutores deberían ser la comunidad de científicos y el sector empresario. Estos actores deberían estar reclamando líneas y pautas de cómo avanzar en la ciencia y como incorporarla al sector productivo. Sabemos que el empresariado argentino tiene una falta de hábitos en la incorporación de tecnología local y en demandarla. Compran en el exterior y poco. Entonces, el interlocutor natural debe ser la comunidad científica. Pero no tiene una instancia de representación política frente al gobierno.
-¿Por qué este interlocutor está ausente?
-La historia muestra que la comunidad científica es incapaz de organizarse como actor político, porque tienen hábitos corporativos. Negocian con el gobierno de a pequeños grupos y sobre su propios problemas. Quizá uno de los pasos que debería dar el Ministerio es ayudar a construir ese interlocutor. Hay que aprovechar que el ministro de ciencia es un científico de raza.
-A falta de un interlocutor, ¿cuáles son las alternativas para diseñar una política científica?
-Dos. Formular una política científica de manera autista y bajarla como un dogma. La otra alternativa es construir una política científica corporativista, apoyándose en grupos que no representan a la comunidad científica, pero que pueden estar cercanos al poder. Estos dos caminos generan tensiones y malestar.
-¿Y ahora cómo se diagrama la política científica?
-No hay una política científica clara. En este momento, el ministro Barañao se apoya en grupos cercano a él. El corporativismo es la tendencia de la política científica nacional.
Más plata, pero prestada
-Sin embargo, hay más fondos para la ciencia que en otros períodos.
-Ocurre que estamos en un período de bonanza económica, aunque parece que se está acabando. Pero, habría que preguntarse por qué hay que financiar la ciencia argentina con préstamos internacionales como ocurre actualmente. Por más que duela decirlo, la ciencia argentina es dependiente. Los grupos prestigiosos nacionales son los que tienen contacto con grupos prestigiosos del primer mundo y que reciben subsidios de fundaciones internacionales. Y cuando se recibe dinero de un organismo o fundación internacional, las agendas de investigación son puestas por los países del primer mundo. Obvio que esto no se puede cambiar de un día para el otro. Hay que pensar en un plazo de 10 años.
-¿Cómo se compensan estos cambios en la dirección científica con las prerrogativas de que para avanzar en la carrera de investigador hay que publicar paper en revistas de prestigio mundial?
-Hay que cambiar el sistema de evaluación. Se deben reconocer también las investigaciones que apuntan a mejorar problemáticas locales. Allí es dónde debe haber un cambio político. Esto lo digo con mucha cautela, porque en una época se intentó cambiar y dio resultados nefastos. También deberíamos probar mecanismos nuevos. Por ejemplo, hay que dejar de pensar en el panorama internacional de la ciencia y comenzar a regionalizarla localmente y apuntar a las Pyme. Ya sabemos que las multinacionales no van a incorporar tecnología local.
La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Sociedad. Página A21.
Innovar 2008
Premian un producto cordobés que se fabrica con un cactus del norte
Es un aglomerado de cardón que recolectan productores de Villa de María.
Un aglomerado de cardón, que busca revitalizar la economía del norte cordobés, fue el único desarrollo cordobés premiado (también hubo un ganador en diseño gráfico) en Innovar 2008, el mayor concurso de inventos del país.
Carolina Ramos (28) y Marina Mediavilla (29) son diseñadoras industriales recibidas de la Universidad Nacional de Córdoba. El desarrollo se inició con su tesis de grado. "Empezamos a investigar los recursos de la zona y nos encontramos con el cardón, que sólo se usaba como leña y para algunas artesanías", explica Carolina.
El cardón es una especie de cactus, característico por su forma cilíndrica y espinuda, que crece en las regiones áridas del norte.
Además, de los leños, en el aglomerado también utilizan los desperdicios, el material interno y externo que recubre el tronco.
El resultado son mesas, sillas, biombos y espejos. El producto tiene ventajas comparado con otros aglomerados: más ligero, no se pudre, se puede moldear en formas curvas y estéticamente no es tan "aburrido".
Detrás del emprendimiento hay un proyecto sustentable que involucra a habitantes del norte cordobés. La Asociación de Productores para el Desarrollo Integral (Aprodein) de Villa de María del Río Seco se encarga de extraer y clasificar el cardón. Luego se lo venden a las diseñadoras para que lo prensen en Córdoba.
La extracción del material no es dañina. "Se cortan las ramas secundarias de las cuales crecen varias más. No se mata el ejemplar", aclara Carolina, que con Marina tienen un estudio de diseño en el Paseo de las Artes.
Otra ganadora. En la categoría diseño gráfico, la cordobesa Cecilia Kalinowski fue premiada por la gráfica creada para un ganador de Innovar 2007.
Gran premio
El gran premio Innovar 2008 fue compartido por los creadores de un sistema de alerta temprana de niebla y de un fermento láctico para el biocontrol fúngico de panes.
El primero es capaz de medir la densidad de niebla entre dos puntos y transmitir los datos al correspondiente peaje. En tanto, el fermento láctico ConNatur es un bioconservante que permite reducir los conservantes y mejorar la calidad nutritiva del pan a bajo costo.
La Voz del Interior, 26/10/2008
Sección: Espectáculos. Página 4.
Diego Capusotto
"Lo que nos inspira es lo aburrida que es la vida"
En su visita a Córdoba, contestó preguntas del público durante casi tres horas.
Celina Alberto. De nuestra Redacción alberto@lavozdelinterior.com.ar
En Facebook hay un sujeto que dice ser Diego Esteban Capusotto. Tiene la página abierta desde hace mucho y ahí recopila todas las declaraciones de admiración, amor y euforia de los fanáticos de Peter Capusotto y sus videos, de Todo x 2 pesos, de Cha Cha Cha. A ése, el verdadero Capusotto, que declara que no puede prender una computadora si no lo asisten tres o cuatro personas, le desea lo peor. "El Apocalipsis, en términos organizativos, no estaría mal. Para que se lo lleven a tipos como éste. Y si se puede elegir un partido para el gobierno, me quedo con el Nacional Socialismo".
Declaraciones como ésta ocuparon casi tres horas de charla, el viernes a la tardecita, en el Pabellón Argentina. Capusotto y parte del equipo de producción del ciclo que emite Canal 7 se encontraron con una multitud que llenó las dos salas del Pabellón. Todas las preguntas fueron para Diego, un par para Marcelo Ikonomidis (dueño de la colección de videos que incluye el programa) y otras tantas para Maximilian Egdechman (realización, editor) y Diego Baum (efectos digitales y gráfica).
Preguntas sobre todo para hablar de los personajes, de Perón, de Cristina, de la televisión y varias para saber si de verdad Diego es puto. Dice que sí, que todos en la mesa tienen una sexualidad ambigua y están dispuestos a contestar preguntas sobre eso.
Y mientras sucede la charla, firma algunos autógrafos, muestra parte de una nalga, posa para las fotos, se deja admirar y arma frases para un manual. "Perón fue un visionario, mucho menos que Borges incluso, pero todo se lo debemos a Perón". "A los 70 años voy a tener 10 más que a los 60 pero peor, mucho peor". "Como kirchnerista crítico pienso que el gobierno es una mierda, pero me siento más cerca de este gobierno que de muchos opositores".
Lo aplauden mucho, por todo lo que no pueden hacerlo los lunes a la noche. Entonces le preguntan cómo sale Racing el domingo (por hoy) y dispara la respuesta como si la estuviera leyendo en una pantalla: "Gana 7 a 4, aunque va perdiendo 4 a 0 hasta los 42 minutos del segundo tiempo. Ahí mete los siete goles seguidos, en cinco segundos y con la pelota parada. Una cosa increíble".
-Fábrica de humor. "El humor es la transformación de lo cotidiano hasta su desintegración". ¿Cómo sucede la inspiración? "Lo que nos inspira es lo aburrida que es la vida, la necesidad de escaparse y transformarnos en algo. Pero más que inspirar es lo que expiramos. Ponemos mucha música, Abba a full, mucha Coca con poquitito Fernet".
-Entretener y no tener. "Está bueno que el programa no sea sólo entretenimiento sino que acompañe la vida. Nuestro programa es una parodia de uno mismo", dice de Peter. ¿Compiten con Tinelli? "Del que mira a Tinelli ni me encargo. No me voy a preocupar por avisarle que hacemos un programa donde hablamos mal de él".
-Lejos de la tele. "A lo mejor el programa tiene repercusión porque en el resto de la televisión no se busca nada que tenga autonomía. Todo tiene que funcionar. Me parece que la tele va por un carril distinto al nuestro, a pesar de que formamos parte de ella".
-Entretiempo. A mediados de noviembre, Peter Capusotto y sus videos se retira hasta nuevo aviso. La idea es volver. "Queremos no estar tanto en la tele para que cuando el programa esté sea un acontecimiento, que no se convierta en una costumbre. No tenemos la creatividad al mango. Hay un momento en que la cabeza se quema".
-Bombita. ¿Les bajaron alguna línea desde el gobierno por Bombita Rodríguez?, le preguntó uno. "Me la bajaron y me la tomé. Igual Alberto me dijo que tenía la mejor", responde él y un rato después aclara que Bombita fue parte del cacerolazo en la avenida Libertador.
-Rockandrolln. Dice que con Pedro Saborido eligieron hablar de rock porque era un terreno conocido, la música con la que crecieron durante la última dictadura militar. "Usamos al rock como espacio humorístico y ficcional y el programa es desmitificador del rock, que empezó como rebeldía y terminó en la comedia, como casi todo". Y agrega, como para cerrar la idea. "El rock no es tan importante, pero si todavía hay sonidos conmovedores y algo para decir, bienvenido sea el rock".
Nacionales
La Nación, 26/10/2008
Sección: Cultura. Página 18.
Mesa redonda / Miradas para pensar la educación superior
El país, en deuda con las universidades
Cinco rectores coincidieron en que, además de la garantía de financiamiento del Estado, se requiere mayor compromiso de las empresas para aportar recursos y de las universidades para administrarlos con eficiencia
Marcelo Villar. Por Mariano de Vedia . De la Redacción de LA NACION
¿Universidad gratuita o arancelada? ¿Masiva o selecta? ¿Con ingreso directo o con exámenes al terminar el secundario y luego de graduarse? Todo ese debate es estéril si antes la Argentina no resuelve si está dispuesta a pagar el costo de la educación superior.
A esa premisa llegaron cinco rectores de universidades públicas y privadas, reunidos por LA NACION, que coincidieron en que ese costo no implica establecer un arancel, sino garantizar más presupuesto, mayor compromiso de las empresas e instituciones para acercar recursos, mejor investigación y aprovechamiento de las transferencias tecnológicas y la convicción de que las universidades están para acercar soluciones a los problemas más graves y más urgentes del país.
Los rectores Marcelo Villar, de la Universidad Austral; Carlos Rosenkrantz, de la Universidad de San Andrés; Daniel Gómez, de la Universidad Nacional de Quilmes; Ana Jaramillo, de la Universidad Nacional de Lanús, y Carlos Newland, del Instituto Universitario Eseade, plantearon distintas visiones pero un mismo objetivo ?fortalecer los lazos de las universidades nacionales y privadas y de ambas con el sector productivo-, durante un almuerzo organizado por la Fundación Diario LA NACION y el Banco Galicia, coordinado por el doctor Roberto Cortes Conde, abogado, sociólogo y profesor emérito de la Universidad de San Andrés, en el tercer encuentro del ciclo destinado a analizar los desafíos y las potencialidades de la educación superior.
Entre otros aportes, Rosenkrantz (doctor en Derecho y especializado en derecho constitucional y filosofía política) expuso la necesidad de evaluar el producto de las universidades, que son los graduados, y ampliar la planta de "profesores full time y en red". Villar (médico e investigador principal del Conicet) recomendó mirar ejemplos cercanos, como la Universidad de San Pablo, y encontrar fuentes de recursos genuinos y mecanismos de estímulo para la inversión de empresas e instituciones privadas.
El doctor Gómez (médico, con formación posdoctoral en oncología) dijo que la población debe sentir y valorar a las universidades como propias, y que no basta con más dinero, sino que es necesario una buena administración de los recursos. La rectora Jaramillo (doctora en sociología) advirtió sobre la deuda de las empresas con las universidades públicas y se pronunció en favor del aporte económico de los graduados, además de nuevos criterios para distribuir el presupuesto. Y Newland (licenciado en economía y doctor en historia) dijo que es urgente diversificar las fuentes de financiamiento, como ocurre en países desarrollados, y promover la cultura de la donación para financiar cuerpos docentes dedicados a la investigación.
Participaron del almuerzo, además, el gerente de Desarrollo Organizacional del Banco Galicia, Enrique C. Behrends; la gerente de Responsabilidad Social Empresaria de la misma institución, Constanza Gorleri; y el director ejecutivo de la Fundación Diario LA NACION, Javier Comesaña.
-Roberto Cortés Conde: Esta es la tercera reunión del ciclo que comenzó con una mesa dedicada a los desafíos de la educación superior en la sociedad del conocimiento. Participaron Enrique Iglesias, Juan Llach, Guillermo Jaim Etcheverry y Antonio M. Battro y debatieron sobre cómo se colocaba la Argentina en un mundo donde la ciencia y la tecnología están dando valiosos aportes y los procesos de campo son muy rápidos. Hoy el capital humano es una herramienta estratégica y el conocimiento se ha revalorizado.
En la segunda reunión, en la que debatieron los rectores Rubén Hallú, de la Universidad de Buenos Aires; Carolina Scotto, de la Universidad Nacional de Córdoba, Juan Pablo Nicolini, de la Universidad Torcuato Di Tella, Enrique Molina Pico, del Instituto Tecnológico de Buenos Aires, y monseñor Alfredo Zecca, de la Universidad Católica Argentina, se discutió en qué medida las universidades respondían a ese desafío de la sociedad del conocimiento. Hubo acuerdos en que se había producido un problema serio y que el mayor desafío que tenían las universidades es cómo equilibrar los dos objetivos deseables de ampliación de la cobertura de alumnos y la buena calidad de la enseñanza y la investigación. Se debatió si son adecuados los recursos para enfrentar este desafío.
Y hoy procuramos reflexionar acerca de en qué medida estos objetivos que tienen las universidades pueden darse con la existencia de recursos que hoy existen. Si no son suficientes, ¿cómo se pueden obtener otros recursos adicionales? Y también es importante ver si esos recursos se usan eficientemente.
No sólo en la Argentina, sino en el mundo, es muy importante la discusión sobre la necesidad de una reforma en la educación superior. El problema de la pasividad y la calidad, por ejemplo, es un problema serio en casi todos lados. Y si no somos autocomplacientes tenemos que ver si realmente hay escasos recursos para el cumplimiento de estos objetivos. ¿Las universidades están cumpliendo su misión o en sus primeros años deben dedicarse a completar parte de las funciones de la enseñanza secundaria?
Estas son algunas de las preguntas concretas que nos debemos hacer, para ver si están dadas las condiciones para mantener una educación de calidad para una cantidad cada vez mayor de gente.
La explosión de la cobertura en la Argentina ha sido enorme. Entre 1999 y 2005 ha sido mayor que el crecimiento de la población del país, lo que no supone que necesariamente redunde en el aumento de la proporción de graduados. Ese índice es menor que en otros países.
Otro tema es la relación entre la universidad y el mercado. ¿La universidad está respondiendo a las demandas que existen en el mercado? ¿Esta creando el nivel de profesionales e investigadores que la sociedad y el mercado demandan? ¿O se está produciendo una cantidad de profesionales que el mercado no absorbe.
Son preguntas que sería importante analizar.
-Carlos Newland: Yo no he trabajado en el sector público, pero sí tengo experiencia en el sector privado. Es la segunda vez que enfrento una crisis, ya que como rector la UADE me tocó la crisis de 2002. El principal problema que tiene la universidad privada en la Argentina es cómo tener un cuerpo docente de alta dedicación, que haga investigación, y cómo financiar estos profesores. Hay dos modelos muy fuertes en el mundo. Uno es el europeo, donde predomina la universidad pública, con un financiamiento casi absolutamente estatal, aunque hay aranceles, y muchos profesores con dedicación exclusiva. El otro modelo es el de las universidades norteamericanas, donde están muy diversificadas las fuentes de financiamiento, inclusive en las públicas. Hay aportes estatales, de la matrícula y de donantes. En Harvard, la matrícula representa el 30 % de los ingresos. En cambio, la realidad de las universidades privadas argentinas es que se financian con los aranceles. No tiene accesos a fondos públicos, y los aranceles sirven para financiar a sus profesores, en su gran mayoría de dedicación horaria, se les paga por una dedicación simple. El problema es cómo ampliar la proporción de profesores que puedan aplicar más esfuerzos a la investigación y a la docencia. En las que lo han logrado, esto recae sobre los aranceles de los alumnos. Hoy el desafío de las universidades es diversificar las fuentes de financiamiento. Además de los aranceles es muy importante la extensión, especialmente la de tipo empresarial, que en algunas instituciones puede aportar un 30 % del presupuesto. La otra fuente de financiamiento, la más difícil, es conseguir donantes, como ocurre en los Estados Unidos. Y lo más difícil es conseguir un donante que financie profesores, la creación de una cátedra. Es más fácil convencer a los donantes que hagan un edificio que financien investigación. Hay una tendencia en la Argentina a lograr fondos y donaciones. Es posible conseguir aportes de la sociedad del lado privado. Y del lado público, a veces se financia investigación, pero los gastos y no los salarios de investigación. Todo debe recaer, así, en los alumnos.
-Marcelo Villar: Todos participamos de esos problemas y las universidades estatales y privadas tenemos unos cuantos problemas comunes. Ahora hay una crisis mundial y todos hemos leído en los diarios que el primer país que, se prevé, puede salir delante de esta crisis, es el mismo que la creó. Precisamente porque es el que tiene la mayor concentración de talentos en la universidad. El problema común es cómo se logra que ese talento sea cuidado, que haya legislaciones adecuadas para que los investigadores y profesores puedan seguir haciendo su tarea y vivir de un modo digno. Es un punto crítico en la Argentina y el tema universitario no está en la agenda de nuestros gobernantes, porque no hay mayor confianza en el sistema universitario como elemento para salir delante de estas crisis. Es un problema de fondo, muy metido en nuestra cultura, donde parecería que las soluciones están en otro lado y no en las universidades. El gran desafío como universitarios es mostrar que somos capaces de salir adelante con soluciones y propuestas. La universidad, además de formar ciudadanos y profesionales para el mercado de trabajo también tiene que formar personas que ayuden a entender los problemas del país.
-Roberto Cortés Conde: El problema de la Argentina es que ha habido una enorme masificación en la universidad y se lo ve como algo positivo. Pero al mismo tiempo, por ejemplo, los profesores con dedicación exclusiva son apenas el 11 % de la planta docente. Tenemos gente que tiene una relación muy liviana con las universidades. ¿Es esa la universidad que queremos?
-Daniel Gómez: Yo no sé si concentrarnos en las diferencias entre las universidades públicas y privadas sino en las cosas que nos unen y las necesidades y objetivos comunes, como los de formar ciudadanos con valores y capacitarlos en una profesión y en el ejercicio pleno de una ciudadanía. Partiendo de que la financiación de las universidades públicas no es suficiente, estoy convencido de que existen formas alternativas de aumentar esa capacidad de recaudar paran aplicarlo a aquellas áreas en las que hemos decidido que sean prioritarias, dentro de la política que cada universidad define en función de su autonomía. El dinero es insuficiente pero en los últimos cinco años ha habido una mejora, particularmente en la gestión del ex ministro Daniel Filmus y sus secretarios de Políticas Universitarias, Juan Carlos Pugliese y Alberto Dibbern: se han creado programas específicos, como el de mejoramiento de las carreras de ingeniería, de informática, de promoción de universidades públicas y privadas en el exterior. Y hay mucha diversificación. Hoy nos encontramos con más elementos de los que teníamos antes. Primero, contamos con las empresas, que hoy tienen un concepto de responsabilidad social y algunas de ellas lo aplican a la universidad, como el Banco Galicia, el Banco Santander Rio, con la red Universia. También, la vinculación entre la universidad y la empresa ha mejorado mucho. Antes parecían dos compartimentos estancos que no podían hablar el mismo lenguaje y hoy las universidades públicas y privadas, y la industria hablan de sus necesidades comunes y sus dificultades y se reconocen mutuamente como capaces de solucionar unos los problemas del otro. Nosotros, por ejemplo, tenemos convenios y hemos realizado investigación básica que se transformó en investigación de desarrollo y probablemente antes de fin de año se genere un producto que llegará al mercado. Son universidades e industrias que hacen una inversión de riesgo en conocimiento aplicado. Y un aspecto no menores el propio reconocimiento de las fuerzas internas. Están llenas nuestras bibliotecas de tesis doctorales y de conocimientos patentables y que no patentamos. Estamos cometiendo un error y una falta grave: si yo quisiera dentro de dos años podría acceder a las bibliotecas de todos ustedes, ver lo que sus alumnos hicieron y, como ustedes no lo patentaron, patentarlo yo. La legislación así lo permite. Nosotros y otras universidades hemos agregado a nuestras carreras módulos de propiedad intelectual, y recibimos los mensajes que nos manda la sociedad del trabajo para adaptar los conocimientos a la modernidad que hoy existe. Hay una oportunidad para ampliar la recepción de ingresos que nos permitan cumplir con nuestras obligaciones. Pero, atención, más dinero no significa necesariamente hacer mejor las cosas. Requiere una buena administración. Y la buena administración se ha logrado en algunas universidades con menos dinero y otras, con más recursos, no han logrado los mismos resultados. No sólo tiene que existir una mejora de la capacidad financiera de las universidades para cumplir su rol, sino que tienen que haber un ojo puesto en la buena administración.
-Ana Jaramillo: Acaban de incluir $ 2300 millones más para las universidades públicas en el proyecto del presupuesto 2009, lo cual no quiere decir que esté bien distribuido. Las donaciones que tienen las universidades privadas no existen en las universidades públicas. No hay un empresario que haga una donación en las universidades estatales. Las universidades de Quilmes y Lanas somos de la tercera ola, creadas en los años 90. Con nuestra experiencia previa, hemos intentado armar una universidad eficiente en sus recursos y eficaz en la formación de los jóvenes. Pero el tema no pasa tanto por la cantidad de recursos públicos, más allá de que hay una deuda de la empresa, que siempre aporta a la universidad privada y no a la pública. Quizás porque la ven ineficiente, sometida a los vaivenes políticos. Pero el Estado viene invirtiendo más. Por otra parte, durante la presidencia del doctor Eduardo Duhalde las universidades públicas pasaron a ser las consultoras naturales y privilegiadas del Estado. Esto provocó protestas en el sector privado. Debemos entender también que la tradición en la universidad pública en la Argentina es la tradición escolástica, es el medioevo, cómo se enseñaba y que función cumplía la universidad en ese tiempo. Si ustedes recorren los estatutos universitarios todavía dicen que buscan la "verdad universal". Nosotros nos comprometemos con el desarrollo nacional y con formar buenos ciudadanos. Pero también tenemos una gran responsabilidad en la transferencia del conocimiento, para que no queden en un estante. Lo que menos está resuelto es la perspectiva. Las universidades tienen disciplinas y las sociedades tienen problemas y son indisciplinadas. Con una disciplina no resolvemos ningún problema. Para poder levantar una carrera que tenga significación en la sociedad, por ejemplo, en Lanús hemos creado la carrera de seguridad ciudadana, única en el país. Todos los argentinos nos quejamos del problema de la inseguridad. Parecería que uno no puede ponerle un corpus sistémico a un problema para formar gente especializada. Por ahí ponen de ministro a un abogado, un policía, y no entienden nada. Tratamos de no competir con las universidades públicas de la región, no poniendo las mismas carreras que se ofrecen en Quilmas, La Matanza o Lomas de Zamora, intentamos ofrecer carreras orientadas a resolver problemas, como gestión ambiental urbana, seguridad social ciudadana, licenciatura en enfermería. Las universidades públicas tienen que acudir a resolver los problemas del país, con enseñanza, con investigación, con transferencia tecnológica y responsabilidad social.
-Marcelo Villar: ¿En el conurbano, Lanús es la única que tiene Enfermería?
-Ana Jaramillo: Sí. Tenemos 4000 enfermeras. La mayoría viene de hogares humildes. El gobierno nacional quiere incentivar con becas la formación de 48.000 enfermeros más. En la provincia de Buenos Aires es al revés: hay cuatro médicos por cuatro enfermeras. Necesitamos invertir la relación.
-Marcelo Villar: El tema de la enfermería es muy crítico y se les hace cuesta arriba a las universidades tenerlas. Nosotros tenemos una escuela de enfermería y hacemos esfuerzos para sostenerla. La enfermería no es una carrera de segunda. Es una carrera de primera, que debe ser dada con todas las necesidades técnicas existentes.
-Roberto Cortés Conde: ¿No son demasiado largas las carreras?
-Marcelo Villar: En general se elige medicina por encima de enfermería porque no se conoce en el fondo lo que significa el rol de la enfermera en el equipo de salud, que es tremendamente importante.
-Ana Jaramillo: Los médicos lo saben. Debe existir un proceso de acompañamiento en la formación de enfermeras. En Lanús aplicamos la cláusula que permite ingresar en la universidad después de los 25 años, si es idónea y dando un examen, aunque no tengan el bachillerato. En enfermería todas trabajan desde hace mucho tiempo. Muchas autoridades, docentes y no docentes aportan parte de sus salarios para un fondo de becas y muchas se destinan a la carrera de enfermería.
-Marcelo Villar: De todo lo que pasa en el mundo de la salud el cuello de botellas está hoy en la enfermería. Porque la enfermería está destinada a una clase social no muy apreciada, no está en la agenda.
-Roberto Cortés Conde: ¿Son grandes las diferencias en los ingresos entre un médico y un enfermero?
-Marcelo Villar: Depende de los lugares. La enfermera empieza de entrada con un sueldo más alto que el médico, que se inicia en un sistema de residencias, con un sueldo más bajo. La enfermera accede más rápido a un sueldo más alto, pero ese puede ser su techo. A lo largo de la vida, después de los diez años, el médico empieza a tener niveles más apreciables.
-Roberto Cortés Conde: La orientación de la gente por las carreras también tiene que ver con la remuneración relativa. Se habla mucho de la universidad superpoblada y de que no todo el mundo puede hacer carreras tan largas. Tal vez sea conveniente promover carreras más cortas.
-Carlos Newland: Es muy importante la extensión de los estudios, porque hace a los recursos y a la eficiencia. En la Argentina y en el mundo la gente estudia más en las universidades, pero en tramos claramente diferenciados. Yo estudié la licenciatura en economía de cinco años. Las ingenierías solían ser de ocho. En Europa hoy se tiende a hacer el bachellor en tres años, y luego dos años de maestrías y especializaciones. Y es importante porque hoy el gran demandante de trabajo es el sector servicios, donde no es tan importante la profesión sino la flexibilización mental, las habilidades cognitivas. Sería conveniente una formación inicial más general y otra más especializadas en maestrías y posgrados. Las carreras largas eran muy ineficientes porque llegaban muy pocos a graduarse. Muchos quedaban en el camino.
-Ana Jaramillo: Si no se tiene en cuenta la posibilidad de ofrecer salidas intermedias, el Estado perdió cuatro años de inversión y la persona perdió cuatro años porque no se pudo recibir y no tiene un título habilitante de nada. Cada carrera debería tener una salida técnica intermedia.
-Daniel Gómez: En Quilmes tenemos una estructura departamental, no por facultades, lo cual lo hace mucho más flexible. Todos los alumnos pasan por un ciclo inicial de dos años, en el departamento que se elija y al cabo de esos dos años tienen un título de diplomado, en ciencias sociales o en ciencia y tecnología, y luego, con dos años más, acceden a la licenciatura. Eso acorta el tiempo que el alumno está en la universidad y aumenta la flexibilidad ante los cambios.
-Carlos Rosenkrantz: En una agenda tan amplia es difícil hacer una contribución. Son innumerables temas, todos muy complejos. Yo creo que el problema de la educación superior en la Argentina es un problema de idiosincrasia y un problema general. Hay muy pocos incentivos para la inversión eficiente. Muy poca gente sabe cuál es la calidad del producto de cada una de las instituciones de educación superior. Y eso es un mercado raro. Por lo general, en los otros mercados la gente sabe la calidad de los productos que hacen. Si uno quiere pensar seriamente el problema de la educación superior, lo primero es ver cómo hacemos para que el mercado deje de ser tan opaco. Hay muchas instituciones que tienen el mismo nombre pero son cosas distintas. A muchas se las llama universidades y no son universidades, son enseñaderos.
-Ana Jaramillo: Muchos cuando entran a la Universidad de Lanús, con su campus, buenas instalaciones, baños limpios, piensan que es privada. Lo que es el imaginario social?
-Carlos Rosenkrantz: Sí, pero hay instituciones que se llaman igual y son cosas realmente distintas. Tienen otras misiones, se articulan alrededor de principios distintos. Y, lamentablemente, la demanda de las universidades, los estudiantes y sus padres, no tienen mucho criterio para distinguir una universidad de la otra. Y no lo tienen porque no hay mucho parámetro objetivo que mida la calidad del producto. Otros países tienen menos problemas en la educación, sencillamente, porque tienen exámenes, que permiten medir qué produce cada uno. Hasta que la Argentina no discuta seriamente este problema, todo lo que hagamos serán parches. La principal contribución que podemos hacer para poner en serio esta discusión en el panorama político argentino es empezar a pensar la necesidad de hacer exámenes que midan la calidad de nuestros graduados. Eso permitirá medir la calidad de nuestras instituciones. Y, de ese modo, vamos a tener incentivos para una mejor inversión en la educación superior. Si no, es muy difícil resolver los problemas que enfrentamos. Esto es, obviamente, una discusión política mayor, a la que la Argentina le rehúye.
-Marcelo Villar: Hay un grupo de personas en la Coneau trabajando para un examen común en el área de Medicina. Veremos si se extiende al ámbito universitario, pero es algo que se está conversando.
-Roberto Cortés Conde: Si no pasa como en la Universidad Nacional de La Plata, donde el Consejo Superior le ordena a la Facultad de Medicina que no puede tener su propio sistema de ingreso.
-Carlos Rosenkrantz: Ahora la Corte Suprema de Justicia zanjó la discusión.
-Daniel Gómez: Una forma directa de medir la calidad es medir la institución.
-Carlos Rosenkrantz: Ahí hay un problema. Lo que hay que medir es la calidad del producto, no la carrera.
-Daniel Gómez: El producto es más que los estudiantes. Es el graduado, es la investigación, es la transferencia y la extensión. A nivel de investigación, el número de publicaciones es un índice intachable, nadie lo puede dibujar. La investigación de calidad es lo que divide un enseñadero de lo que es una universidad. Sumando lo de Medicina, la Coneau, las investigaciones, podemos armar un corpus y avanzar en el ideario de la evaluación. Cualquier inversión sin evaluación del producto final?
-Roberto Cortés Conde: Debe haber ciertos criterios comunes. En la producción de trabajos científicos, Brasil ha avanzado mucho en los últimos años. En la Argentina, insisto, sólo el 11 % del plantel docente tiene dedicación exclusiva.
-Ana Jaramillo: En eso hay un mito. Nosotros tenemos carreras tecnológicas en las que no queremos una persona que esté full time dentro de una academia, porque necesitamos que esté afuera.
-Roberto Cortés Conde: Correcto. Pero refleja un panorama más general. Es el tema central en las universidades masivas.
-Ana Jaramillo: No estoy de acuerdo con eso. Por ejemplo, ¿Bill Gates produce o no produce conocimiento tecnológico? Tenemos que entender que la universidad perdió el carácter monopólico de la producción de conocimiento. Hay saberes que se producen en toda la sociedad. La universidad todavía pretende tener el rol que tenía en el medioevo. Nuestra función es hoy mucho más articular los conocimientos que existen en la sociedad, no creernos que somos los únicos.
-Roberto Cortés Conde: Vayamos por partes. No digo que no haya que articularlos ni que la universidad tenga el monopolio. Pero es el único núcleo institucional que tiene la tradición de siglos de reunir a un conjunto de gente dedicada específicamente a esa tarea. En ese sentido, lo medieval se revaloriza. No son las empresas ni los otros grupos generadores de conocimiento los que, a través de los siglos, pueden seguir transmitiéndolo. Así como las bibliotecas son importantes, las universidades son importantes para eso.
-Ana Jaramillo: Son importantes pero?
-Marcelo Villar: Es difícil creer que de las empresas salgan humanistas, quiero decir filósofos, es la universidad ciento por ciento.
-Ana Jaramillo: Uno puede tener una función hermenéutica para interpretar y formar en valores. Pero en la carrera de audiovisión, de punta, los docentes están en contacto con la gente que produce desarrollo tecnológico, también en empresas. Si yo lo tuviera encerrado dando clases o haciendo investigación adentro...
-Carlos Rosenkrantz: Quizás tendría que tener un laboratorio? Las universidades están hechas para producir el conocimiento más duro, que usualmente no se produce en ningún otro lugar en ninguna sociedad. Se produce en las universidades. Hay conocimientos más blandos que se producen en otro lugar y pueden ser transmitidos. Quizás en estos casos se justifique tener gente que no tenga dedicación full time. Pero en principio el conocimiento duro se produce con gente que está full time y en red, con mucha gente que está haciendo lo mismo. Que el modelo de enseñanza en la Argentina esté dado por un 11 % de profesores full time es un dato preocupante. El conocimiento básico que después es trasladado al proceso productivo en los Estados Unidos se produce en las grandes universidades, porque tienen laboratorios, tienen profesores full time y tienen red. No hay que hacer de nuestras limitaciones una virtud. Es un problema y hay que tomar el toro por las astas. También es un debate político grande. Hablamos mucho de educación y la cuestión es si la Argentina está dispuesta a pagar el costo de la educación superior. Porque es muy costosa. Cuesta mucho dinero. ¿Estamos dispuestos a direccional recursos a la educación superior? Es el otro gran debate.
-Marcelo Villar: Es costosa si no se tienen en cuenta los beneficios.
-Roberto Cortés Conde: Pero no es la relación costo / beneficio, que a la larga es altísima, sino el problema es el corto plazo. En qué medida la sociedad está dispuesta a renunciar a otras cosas para asignar a los presupuestos universitarios argentinos. La cantidad de recursos por estudiante que asignan las universidades brasileñas, como San Pablo, al lado de las de nuestro país es muy superior. Hay gente que tiene que ser part-time, opero debemos tener un número crítico mínimo para sostener el desarrollo.
-Ana Jaramillo: Si nos ponemos del lado del Estado yo no invertiría un montón de plata en carreras que son superavitarias o en investigaciones sobre la miopía la almeja. Invertiría en las cosas cruciales que el estado necesita. Hay que invertir en el futuro del país. ¿Necesitamos enfermeras, seguridad ciudadana, turismo? Si vamos a dejarlo al liberalismo más anárquico, eso no le sirve al país.
-Marcelo Villar: A mí me parece que el Ministerio de Ciencia y Tecnología hace un tiempo ha definido líneas prioritarias.
-Ana Jaramillo: Las universidades, en su interior, deben asumir su responsabilidad y hacer lo mismo.
-Marcelo Villar: Hay líneas prioritarias, cuestiones que hacen a necesidades del país y en cosas muy básicas, como el Chagas, que es un tema crítico.
-Roberto Cortés Conde: En las universidades argentinas hay menos dedicación a carreras científicas.
-Marcelo Villar: Es extremadamente interesante el proceso de la Universidad de San Pablo. Pienso en la Argentina y en su rica historia universitaria, que tiene más de 400 años. La Universidad de San Pablo empezó en 1934. Tiene 70 años. Y es impactante el modo en que la universidad logró una legislación que asegurara un financiamiento muy grande, cercano al 2 % del PBI de la ciudad de San Pablo. Es un presupuesto enorme puesto en una sola universidad, que además tiene sistemas de regulación, control, medición y evaluación notables. En vez de mirar tanto a Estados Unidos, bien podríamos cruzar la frontera y mirar a Brasil.
-Roberto Cortés Conde: Un país similar a la Argentina es Australia. Y en el grupo de las 100 principales universidades del mundo hay varias australianas. Dejando de lado los esfuerzos de cada universidad en particular, el problema de la universidad argentina es complejo, para asegurar masividad y calidad, con financiamiento. ¿Cómo se obtienen recursos? No sólo pidiéndole al Estado. Y no sólo limitarlo a algunas profesiones que tienen rendimiento inmediato. Porque tener buenos matemáticos, buenos filósofos, buenos historiadores hizo la Argentina que fue y que tenía un papel importante en el mundo intelectual. Esto tiene efectos y externalidades muy importantes. La Universidad, en eso, sigue siendo irreemplazable. ¿No se contradicen los objetivos de la masividad en la cobertura, muy loable, con la calidad?
-Carlos Rosenkrantz: Yo creo que no hay ninguna duda.
-Ana Jaramillo: Estamos viendo mal las cosas. Estamos hablando de una megauniversidad en el país, que es la Universidad de Buenos Aires. El resto, yo los invito a visitar la Universidad Nacional de Lanús, están en zonas muy pobladas, como el conurbano, y hemos tenido la responsabilidad de tener dimensiones manejables, no megauniversidades. Estamos hablando de una sola universidad. Ni la Universidad de Córdoba crece. Ni la de Tucumán, tampoco. Ni siquiera la UBA crece. Tengo los datos. Las únicas que crecen son las universidades del conurbano, que son chicas, acotadas, todas con los baños limpios.
-Carlos Rosenkrantz: ¿Cuál es la inversión por alumno de su universidad?
-Ana Jaramillo: Me deprimo? en este momento tenemos 27 millones de pesos de presupuesto, con unos 15.000 alumnos.
-Carlos Rosenkrantz: Son 2000 pesos por alumno. La inversión por alumno en el año te dice algo. Es impensable que uno pueda formar un estudiante universitario gastando 2000 pesos.
-Ana Jaramillo: No tiene nada que ver con la masividad.
-Carlos Rosenkrantz: La cuestión es cuánto podés invertir en educación por alumno. Nosotros invertimos quince veces más. Entonces, salvo que invirtamos muy mal, es bastante probable que nuestro producto sea mejor. Y si hay alguien que invierte tres veces más que nosotros, como la Universidad de Harvard, es bastante probable que su producto sea mejor. Esa es la gran discusión universitaria argentina. Cuánto estamos dispuestos a invertir por alumno.
-Ana Jaramillo: La Universidad de San Juan tiene la misma cantidad de alumnos que nosotros y un presupuesto de 250 millones de pesos.
-Carlos Rosenkrantz: Probablemente esté invirtiendo mucho y mal. No tiene nada que ver con que sea pública o privada. Hay universidades privadas que invierten menos de 2000 pesos por año y alumno, porque cobran la matricula y generan plusvalía. La distinción entre pública y privada es errónea.
-Roberto Cortés Conde: Entre 1999 y 2005 el número de alumnos matriculados en educación superior pasó de 1.600.000 a 2.082.000.
-Ana Jaramillo: Se crearon nuevas universidades.
-Daniel Gómez: No es significativo según la tasa demográfica.
-Ana Jaramillo: La distribución presupuestaria no se rige por la cantidad de estudiantes. Se reparte por valores históricos. Lanas tiene 27 millones y San Juan, con la misma población, 250 millones.
-Carlos Newland: ¿Puedo tirar una bomba? ¿No atenta la gratuidad indiscriminada de la universidad pública contra su propia inversión por alumno? En la universidad pública hay alumnos de clases sociales altas. Y no es esto ponerse un corset impedir que los aranceles constituyan una fuente alternativa de financiamiento, por lo menos acompañado de un sistema de becas.
-Daniel Gómez: Como vos tirás una bomba, me toca a mí contraatacar. Podemos tener distintas visiones, pero la defensa de una educación gratuita para el alumnado es una de las banderas que tradicionalmente la Argentina ha llevado en épocas donde la universidad argentina fue muy buena. Es atender las posibilidades de los que menos pueden y es un deber irrenunciable de las universidades públicas.
-Carlos Rosenkrantz: Pero hay que hacer una distinción. Lo que hay que garantizar es el ingreso universal, independientemente del dinero. Si vos tenés estudiantes que puedan pagar, ¿por qué no lo van a hacer? El verdadero desiderátum es que nadie se quede afuera de la universidad porque no tiene recursos económicos. No necesariamente pasa por la gratuidad. El 34 % de nuestros estudiantes están becados. El 11 % reciben estipendios: les pagamos alrededor de 1600 pesos por mes para que puedan estudiar en la universidad. Yo estudié en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y hubiera pagado con gusto.
-Roberto Cortés Conde: Yo pagué.
-Carlos Rosenkrantz: Antes se pagaba?
-Ana Jaramillo: El impuesto al graduado, si está trabajando en lo que realmente estudió, puede ser una vía para establecer una cuenta especial para becas. Y así se produce una nueva generación de profesionales.
-Marcelo Villar: Si nosotros hacemos las cuentas, dudo que la matrícula nos alcance para sostener los proyectos que tenemos, con lo cual, me parece que el esfuerzo tiene que estar puesto en buscar fuentes de recursos y de financiación bastante más genuino que la matrícula. El Estado tiene que financiar, sin duda, y es un deber indelegable mantener la educación pública, primaria, secundaria y universitaria. Ahora, para que las empresas también participen de ese proceso hay que generar mecanismos de exención. No hay manera, si no, de que las empresas pongan dinero. Cuando hablamos de donaciones, no vienen de las empresas, sino de personas. Quien se entusiasma con un proyecto y apoya a una institución son las personas, mucho más que las empresas. Si hubiera exenciones, el mecanismo sería distinto.
-Ana Jaramillo: Nosotros la única donación que tenemos es de una persona que aportó para la orquesta de la universidad. Fue lo único.
-Roberto Cortés Conde: El empresario debiera donar si se da cuenta de que hay un ahorro entre la diferencia de recibir mano de obra bien entrenada o mano de obra no bien entrenada. Tendría que dar un equivalente exacto a la cantidad del ahorro que le da tener un personal bien formado. Dejando de lado el entusiasmo y la buena voluntad, esto tiene que ver con la calidad.
-Carlos Rosenkrantz: Es bueno que las universidades tengan que generar sus propios recursos, porque las obliga a ser muy sensibles a las necesidades de la sociedad. Si una institución aspira a que sus graduados se conviertan en sus benefactores los tiene que entrenar bien, porque si no los graduados no van a generar los excedentes necesarios para ser benefactores. Las universidades norteamericanas solo son exitosas si forman buenos graduados, porque si no lo hacen no recaudan un peso. Lo mismo pasa con las empresas. La mejor manera de generar fondos al margen de la matrícula es siendo muy sensibles a las necesidades de la sociedad. Es complejo.
-Ana Jaramillo: Nosotros generamos un 28 % de recursos fuera del presupuesto del Estado, mediante servicios a terceros, en materia de investigación en alas carreras de alimentos, epidemiología o asistencia técnica a distintas instituciones, a empresas y al Estado.
-Roberto Cortés Conde: Hay que hacer una distinción con las universidades de tamaño mediano o pequeñas, donde las circunstancias son diferentes. Pero el problema general es la masividad y la relación del número de estudiantes con el de graduados. Es un problema de eficiencia. Estamos gastando gran cantidad de dinero, ¿cuál es el gasto directo de la educación?
-Ana Jaramillo: El problema es ver cómo hacemos para que se reciban. Se gradúan porcentajes muy escasos. El tema de la masividad se da en las grandes universidades como la UBA, la Universidad Nacional Autónoma de México.
-Marcelo Villar: Los rectores de las universidades públicas y privadas debiéramos hacer una especie de joint venture. Esta división entre el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), por un lado, y el Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP), por el otro, debilita bastante. Deberíamos sensibilizar a nuestros gobernantes para modificar alguna legislación que claramente perjudica al sistema universitario.
-Daniel Gómez: Estoy de acuerdo, pero algunos pasos ya se han dado. Hay conversaciones entre el CIN el CRUP, puede haber reuniones conjuntas, viajes de exploración al exterior.
-Roberto Cortés Conde: Tendríamos que hacer un examen crítico de la situación actual y reconocer dónde están las falencias. Esto no quiere decir que no hay virtudes y que todo es un desastre. Pero la Argentina no está en este momento en una situación competitiva en la educación universitaria. Es fundamental tener un grupo importante de profesores de tiempo completo y, quizás, distinguir entre las universidades que hacen investigación y las que se dedican solamente a la formación de profesionales. Hay carreras cortas, no es necesario que todo el mundo estudie seis años. El conocimiento es costoso. La cantidad de gente que queda desgranada en el camino demuestra una enorme ineficiencia.
-Ana Jaramillo: Nosotros tenemos que poner cupos. En audiovisión, por ejemplo, se inscriben 1000 y pueden entrar 100. Eso tiene que ver con el proyecto de universidad que cada institución tiene, con su estatuto, su autonomía, su visión. Las universidades de la tercera ola somos más o menos parecidas, en su tamaño, en su perspectiva de la visión del país. Somos distintas a las más tradicionales, como la de Buenos Aires, Córdoba, donde además los estudiantes son un número. Y en los lugares más pobres los estudiantes necesitan un nivel de contención durante el pasaje del secundario a la universidad.
-Roberto Cortés Conde: Muchos llegan muy mal preparados. Varias universidades tienen que dedicarse el primer año prácticamente a suplir las falencias del colegio secundario.
-Marcelo Villar: Eso daña a la universidad. Es otro rol.
-Ana Jaramillo: No podemos bajar el nivel de excelencia ni dedicarnos a hacer esto.
-Carlos Rosenkrantz: Chile tiene, por ejemplo, un examen nacional de aptitud que dan todos los estudiantes secundarios que quieren entrar a la universidad. La Argentina lo debería hacer. Aunque no sea obligatorio, que las universidades serias ofrezcan un examen nacional de aptitud, que genera incentivos correctos en los estudiantes secundarios. Un gran problema en la Argentina es que hay muchos chicos que no saben que tienen que estudiar. El estudio es una capacidad que se aprende. No vienen entrenados. No son chicos acostumbrados a leer, no tienen desarrolladas sus capacidades analíticas y discursivas. El examen de aptitud serviría para saber cómo está cada estudiante y para mandar mensajes a los alumnos secundarios.
-Ana Jaramillo: Depende de dónde provienen los estudiantes. La mitad de Lanús es villa miseria. Nosotros tenemos que desarrollar acciones para que sepan que existe una universidad. Que sepan que si van a estudiar, cuando sean grandes, los vamos a estar esperando. Si no, el destino manifiesto es la delincuencia, la droga.
-Carlos Rosenkrantz: Hay una división institucional de roles en sociedades complejas. Si el Instituto Balseiro va a ser caridad, no va a hacer nada. Ni caridad ni ciencias básicas bien. Si nosotros confundimos la misión de la universidad con hacer caridad es problemático.
-Daniel Gómez: La discusión es tratar de llevar el conocimiento al mayor grado de personas posibles. Otro grado de abordar las cosas sería: ¿puede la universidad solucionar todos los problemas? No. Pero sí tiene que sensibilizar.
-Ana Jaramillo: Ningún diario habla de la universidad, salvo cuando nos toman el rectorado. Los medios de comunicación tienen responsabilidad.
-Roberto Cortés Conde: El tema comprende a toda la sociedad. El problema que planteamos sobre la misión de la universidad y la situación crítica no tiene que ver solamente con los actores, sino con el conjunto de la población. Muchos creen que el conocimiento no cuenta. Hay padres que se quejan porque los maestros les ponen una mala nota a los chicos y van a la escuela y le discuten. La sociedad argentina, por factores muy complejos, no tiene una relación entre lo que le puede esperar en el futuro y lo que va aprendiendo.
-Ana Jaramillo: Pero los medios de comunicación cumplen un rol fundamental.
-Marcelo Villar: Esta mesa es un ejemplo de eso.
-Carlos Newland: Las universidades tienen que aprender a relacionarse con los medios. Muchas cosas que pasan en la universidad están ocultas y hay que saber comunicarlas.
-Marcelo Villar: Relacionarse con los medios exige una formación especial. Tenemos que aprender a comunicar lo que hacemos.
-Roberto Cortés Conde: Todos los sectores de la sociedad debieran ocuparse mayormente de la importancia que tiene la educación superior para el desarrollo del país. Especialmente en esta sociedad del conocimiento. Un país no es rico sólo por sus recursos naturales o sus capitales, sino por su capital humano. Somos nosotros los que tenemos que transmitir e insistir. Para eso tenemos que tener ideas claras. Parte del problema es que los mensajes son contradictorios, confusos. En general hay una autocomplacencia sobre la situación universitaria. Tenemos que tener indicadores claros de calidad.
-Daniel Gómez: Las universidades no podemos solucionar todos los problemas. Pero somos actores protagónicos, por lo menos para impulsar el debate y la discusión. Los rectores de las universidades públicas y privadas debemos trazar una agenda mínima de los problemas comunes, de las necesidades comunes, de los objetivos comunes, ir sensibilizando al Gobierno, a las empresas y a las organizaciones sociales para que el conjunto de la población sienta y valore a la universidad como algo propio, que le es suyo, al cual tiene acceso y en el cual pueda encontrar soluciones a sus problemas. Ahí hemos fallado nosotros. No hemos logrado en muchos casos mostrar a la universidad como esa fábrica de conocimiento, esa construcción donde todos pueden ir a buscar una solución. Esa tarea es un objetivo común y loable: sensibilizar a toda la comunidad sobre la importancia de la educación superior y trabajar todos juntos.
-Javier Comesaña: Gracias a todos ustedes por venir y por sus aportes. Renovamos nuestro compromiso por seguir trabajando en esta tarea.
Crítica, 26/10/2008
Sección: Sociedad.
MARÍA GUGLIELMOTTI, FLAMANTE VICERRECTORA, DICE QUE SE REQUIERE EQUIPAMIENTO
"La UBA necesita más presupuesto"
La mayor universidad del país necesita casi 2.500 millones de pesos en 2009 para mejorar su infraestructura. Afirma que es fundamental mejorar los vínculos con la sociedad; también la articulación del CBC con los contenidos del secundario.
"Chicos, si necesitan un arreglo, vengan al consultorio de la Facultad", invita María Beatriz Guglielmotti a la cronista y al fotógrafo. Nos mira los dientes, los examina, da su veredicto: "Los dos tienen muy buena dentadura". Su pasión por la odontología atraviesa la gestión académica. La actual decana de la Facultad de Odontología, que fue elegida por la mayoría de sus colegas como vicerrectora de la UBA -en reemplazo del decano de Arquitectura, Jaime Sorín, que renunció el mes pasado- se ríe en su despacho pero no se contiene. "Fui votada en forma unánime pero realmente no me había propuesto llegar a este lugar en la vida, accedí sin tener que buscarlo, se dio solo", asegura.
Guglielmotti se recibió de odontóloga en 1972. Con el título bajo el brazo, trabajó en hospitales públicos y clínicas privadas mirando bocas ajenas hasta 1979, cuando decidió dedicarse a la docencia y la investigación de la anatomía patológica. Mientras cuenta que no tiene hijos pero sí un puñado de sobrinos, se detiene en un laboratorio del primer piso de la Facultad para charlar con Crítica de la Argentina sobre la necesidad de revisar el presupuesto de la mayor universidad de la Argentina, articular la escuela secundaria con el Ciclo Básico Común (CBC) y vincular la universidad con la sociedad de un manera plena.
-¿Cuáles son sus expectativas para 2009 en relación con el presupuesto de la UBA?
-La UBA necesita un mayor presupuesto para mejorar su infraestructura y su equipamiento. Lo que se está pidiendo es lo que se necesita: de 1.051 millones de pesos que recibimos en 2008, necesitamos 2.454 millones para funcionar en 2009. Esperamos que se tenga en cuenta ese pedido y que después hagan los controles pertinentes sobre cómo se entrega el dinero.
-Después de la reforma del estatuto de la UBA, quedaron en el tintero dos temas: el CBC y el cogobierno. ¿Qué balance hace sobre eso?
-Se trabajó muchísimo en comisiones para llegar a la asamblea universitaria y por eso todos los puntos se aprobaron por consenso. Hay que destacar que se realizó en un ambiente donde nos pudimos escuchar, pese a que estuvimos en desacuerdo con la presencia de la policía. Los temas pendientes van a requerir de muchísimo análisis y se verá hasta dónde se puede llegar a un acuerdo: el cogobierno es un tema complejo. Es claro que tiene que haber una adaptación y se tiene que reformar, pero cómo y hasta dónde no sabemos.
"No pertenezco a ningún partido político, de hecho trabajé en casi todas las gestiones de los últimos treinta años en mi Facultad. Soy muy respetuosa de todo el mundo. Me hubiera gustado, pero no tuve el tiempo para dedicarme a la militancia", confiesa Guglielmotti. Y no se olvida la sonrisa. Es que con tres años de gestión como decana, reconoce que la academia le apasiona pero que lo suyo es la docencia. "Yo nací para ser docente, me encanta. La investigación la descubrí por la práctica. Tuve mucha suerte porque conocí maestros excelentes".
-¿De qué manera se puede mejorar la vinculación entre la secundaria y el CBC?
-La reforma del CBC aún no está consolidada. Sin embargo, creo que los contenidos deberían ser comunes y transformarse en el soporte para las asignaturas que vienen después. Hay que ajustar qué CBC queremos y articularlo con la secundaria, porque a veces lo que se encuentran los docentes es que los alumnos no tienen los conocimientos necesarios para el cursado y la comprensión de los contenidos que les están dando.
-¿Qué objetivos persigue en su nuevo rol?
-Hay muchos temas pendientes: el CBC y la enseñanza en los preuniversitarios son los principales. También la conexión entre la comunidad y la sociedad, que es algo que hay que lograr con una buena participación. Nos falta presupuesto e infraestructura, pero nos olvidamos -independiente de las falencias- de lo que tenemos y que sí funciona. Yo soy optimista y, por sobre todas las cosas, tengo empeño.
Crítica, 26/10/2008
Sección: Sociedad.
En la argentina se consumen 11 millones por día
Larga vida al alfajor para que no dure sólo 90 días
El motivo es que quieren ganar nuevos mercados internacionales. Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral trabajan para que la calidad de la golosina se mantenga hasta los 6 meses.
Aunque la mitología popular sostiene que el alfajor es argentino, la verdad no es tan dulce. Es cierto que está hecho de dulce de leche, el más nacional de los manjares, pero proviene de Arabia, donde ya le decían al hasú mucho antes de que el país existiera como tal. Llegó al Río de la Plata hace 200 años de la mano de la colonización española y los historiadores registran que las dos galletitas pegadas con dulce ya fueron vistas en Santa Fe durante la Convención Constituyente de 1853. Ciento cuarenta años después, los argentinos consumen 11 millones de alfajores diarios de la principal golosina de exportación nacional. Pero no es suficiente, ahora los investigadores tratan de lograr que en vez de durar noventa días, sus deliciosos componentes sobrevivan "lo máximo posible" para conquistar mercados internacionales más lejanos y exigentes. Se trata de una iniciativa de la Universidad Nacional del Litoral que busca prolongar la vida útil del alfajor hasta 180 días.
Según el último informe de la Dirección Nacional de Alimentos, el volumen exportado de alfajores en el período enero-octubre de 2007 creció un 43 por ciento respecto de 2006 y totalizó las 4.802 toneladas. Con semejante expansión, la "fecha de vencimiento" es un desafío que supera las barreras del sabor. Por esa razón los mejores alfajores argentinos pueblan los escaparates de Chile, que acapara el 70 por ciento de las colocaciones nacionales, seguido por Uruguay, Paraguay, Perú y Estados Unidos. Pero el objetivo es que dentro de cinco años haya alfajores en Oriente Medio y Lejano Oriente, las plazas donde varias golosinas "made in Argentina" ya son consumidas con fruición.
"El problema es que hasta ahora llegan a durar 60 o 90 días", explicó Miguel Pauletti, jefe del equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que se propuso extender la vida del alfajor en las instalaciones del Instituto de Tecnología de Alimentos (ITA), dependiente de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ). En la misma tierra donde los representantes de las Provincias Unidas del Sud juraron la Constitución nacional en 1853, mientras se comían un alfajorcito. "La clave está en el dulce de leche", explican desde la UNL, y tienen razón: cada argentino se come hasta tres kilos anuales de dulce de leche, y si bien no es difícil hacerlo en casa, producirlo a niveles industriales encierra dificultades. Aunque parezca mentira, las primeras investigaciones sobre este dulce fueron realizadas en Córdoba durante 1869 por el químico francés Augusto Chammás, el fundador de una de las primeras fábricas de golosinas del Nuevo Continente. Se le ocurrió bautizar "alfajor" a las dos galletitas que desde entonces fueron redondas. "Sin embargo, el 80 por ciento de la industria láctea produce el dulce con métodos artesanales todavía", explica Pauletti, "aunque si una fábrica invierte capital en mejorar sus procesos puede ahorrar hasta siete veces la energía que gasta en cocinar un lote de dulce de leche y así mejorar su calidad", advirtió el mayor experto en dulce de leche de la Argentina.
Desde 1980, estudia las variables de la producción de este manjar. Luego de 30 años de investigaciones, Pauletti conoce en detalle los problemas tecnológicos de la fabricación industrial del dulce y descubrió que cuando se fabrica, se ponen en juego dos procesos: uno, que le da el color, y otro, la consistencia. Así fue como pudieron cambiar los equipos industriales de producción de dulce de leche de manera "continua"; es decir, con tecnología que posibilita fabricar el dulce de leche con las mismas características, en escasos minutos, en un solo paso, y listo para rellenar los alfajores. En forma artesanal, hacerlo demora como mínimo tres horas.
Según Pauletti, "la clave está en el tiempo de aptitud: es una vinculación que se da entre las tapas y el dulce de leche, o sea entre la humedad de las tapas y la del dulce", dice. Pero el secreto del deterioro que saca de las casillas a la industria alfajorera es que "al estar en contacto, luego del día 40 comienza a ponerse en evidencia la transferencia de humedad entre ambos, por lo que los alfajores comienzan a perder su calidad sensorial". Pero existe una solución para vencer la muerte prematura del alfajor. "Si utilizamos en el dulce de leche determinadas combinaciones de azúcares en proporciones adecuadas, no sólo logramos retardar el momento en que el alfajor comienza a perder calidad sensorial sino que se logra prolongar su vida comercial", reveló, y confió el secreto: "Si acercamos el valor del dulce de leche al de las tapas y no cambiamos sensiblemente las modificaciones del dulce podemos extender su vida".










