Domingo 2 de noviembre de 2008
Córdoba
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Política. Página 6.
Denuncia por las cloacas en Jesús María
El presidente de la Funam, Raúl Montenegro, presentó una denuncia penal contra el intendente de Jesús María, Marcelino Gatica, para que la Justicia determine la responsabilidad "en la descarga al río Jesús María de líquidos cloacales altamente contaminantes que amenazan la salud de las personas".
La investigación fue realizada por la Funam y el programa ADN de Canal 10. Según la Funam, un análisis microbiológico realizado sobre muestras del líquido cloacal por la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba detectó valores muy altos de contaminación.
La Municipalidad de Jesús María sostiene que se aplican los líquidos necesarios para la potabilización de los líquidos cloacales.
La Funam reclamó a la Justicia que se declare la emergencia ambiental en la zona.
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Sociedad.
Concurso
La Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC llama a concurso de título, antecedentes y oposición para cubrir cargos de Profesor Asociado para el Departamento de Producción Animal. Informes e inscripciones hasta el 7 de noviembre de 9 a 12 en Secretaría Académica y en la Oficina de Concursos de la facultad, sita en Valparaíso sin número Ciudad Universitaria. Teléfono: (0351) 433-4116/7 interno 147 ó 119. E-mail: concurso@agro.uncor.edu
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Sociedad.
Posgrado
La Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC abrió las inscripciones para el curso de posgrado "Juventud, cultura y violencia", a cargo de Dirce Djanira Pacheco e Zan que se llevarán a cabo del 10 al 13 de noviembre, de 16 a 21, en el Pabellón Residencial de Ciudad Universitaria. El curso es gratuito y cuenta con una carga horaria de 20 horas. Preinscripciones: enviar número de DNI al e-mail doctoradoeducacion@ffyh.unc.edu.ar
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Gran Córdoba. Página 16.
Alertan por el futuro del dique Los Molinos
Advierten por el impacto de las urbanizaciones ubicadas en el perilago. Abastece al 29 por ciento de los habitantes de Córdoba.
Diego Marconetti. De nuestra Redacción - dmarconetti@lavozdelinterior.com.ar
Como el dique San Roque. Así podría terminar el embalse Los Molinos si no se toman las medidas regulatorias necesarias sobre el desarrollo inmobiliario sin planificación en su perilago. Esos dos lagos artificiales son las únicas fuentes que utiliza la empresa Aguas Cordobesas para proveer de agua potable a la ciudad de Córdoba.
El embalse Los Molinos se ubica en el departamento Santa María, 65 kilómetros al sudoeste de la Capital. De esa fuente se provee al 29 por ciento de la ciudad, mientras que el 71 por ciento restante recibe agua del lago San Roque.
Debido al enorme desarrollo que tuvo el perilago de este último embalse, sus aguas se encuentran en un avanzado proceso de eutrofización, por lo que fueron necesarias importantes obras para controlarlo.
En una escala menor, la zona en la que está enclavado el embalse Los Molinos también está sufriendo transformaciones importantes. Hasta hace una década, era un sector agrícola-ganadero. Pero el empeoramiento del agua del embalse San Roque provocó que la gente comenzara a cambiar de valle.
"El sector se ha desarrollado muchísimo, y en los últimos tres años se han comenzado a instalar en el sector del perilago edificaciones sin planificación y sin infraestructura", dijo la microbióloga Raquel Bazán, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC. La científica participó del taller de procesos y análisis de potabilización de agua, organizado por Aguas Cordobesas y al que asistieron 150 especialistas técnicos.
Para Bazán, los emprendimientos deben tener plantas de tratamiento de líquidos cloacales. "Pero hay más de 20 clubes, hay muchas casas y barrios privados. Y los efluentes terminan en gran parte en pozos absorbentes que, en última instancia, van a parar al lago", agregó la especialista.
El volcamiento produce el aumento de nutrientes en el agua, y luego la multiplicación de bacterias. "A futuro se puede llegar a un estado similar al que presenta en lago San Roque", indicó la científica. El espejo de agua ya mostró los primeros síntomas de eutrofización, cuando en 1999 se produjo una gran mortandad de peces debido a la proliferación de algas ceratium.
"Se tienen que tomar medidas de gestión en cuanto a la urbanización", dijo Bazán. Para ello, la especialista señaló que deben estar todas las partes involucradas.
Diferencias de calidad
Gustavo Bardella, analista del laboratorio de Aguas Cordobesas, explicó que la diferencia en la calidad del agua que se recibe de Los Molinos y del San Roque es notable. Cabe aclarar que en el primer caso se transporta por un canal de 65 kilómetros, que ayuda mucho con la autodepuración, dado que las algas que están presentes en el lago no llegan a la planta.
"En el San Roque hay mucha variabilidad en lo que es el fitoplancton, que no tenemos en Los Molinos", indicó Bardella.
Por esa razón, la diferencia entre los costos de los procesos de potabilización es muy amplia. La inversión que se necesitó para la planta potabilizadora Suquía, que trata el agua del San Roque, fue de 20 millones de dólares. Mientras que para la planta Los Molinos, fue de cuatro millones.
Glosario
-Eutrofización. Designa el enriquecimiento en nutrientes de un ecosistema. El uso más extendido se refiere específicamente al aporte más o menos masivo de nutrientes inorgánicos en un ecosistema acuático.
-Cianobacterias. Son bacterias que aprendieron a realizar la fotosíntesis. Proliferan en aguas ricas en nutrientes (fosfatos, nitratos y amoníaco).
-Plancton. Conjunto de organismos, principalmente microscópicos, que flotan en aguas saladas o dulces.
Nota relacionada
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Gran Córdoba. Página 16.
Cómo se arruinó el agua del San Roque
Tuvieron que destinarse más de 83 millones de pesos para controlar las algas.
Cuando los especialistas hablan de evitar que el embalse Los Molinos se convierta en el San Roque, se refieren a evitar el proceso de eutrofización, en el que, para poder controlarlo, se debió invertir más de 83 millones de pesos. "Lo mejor que se ha hecho en el San Roque fue la finalización de la planta cloacal de Villa Carlos Paz y los aireadores", sostuvo María Alejandra Bustamante, directora del Centro de Investigaciones Hídricas de la Región Semiárida (Cihrsa).
La especialista explicó que el problema nace porque se trata de un río en el que se construye un paredón. "En este tipo de regiones, es como dejar agua en una batea: se pone verde", afirmó.
De esa manera, se crea un nuevo ambiente que se va colonizando por las algas y zooplancton, y se va formando ecosistema. "Pero tiene que haber un equilibrio en el ecosistema, con las algas, con el zooplancton, con los peces y con los nutrientes, que son elementos químicos", dijo Bustamante.
"Si a ese ecosistema le empezás a construir casas alrededor, en las que las descargas cloacales no tienen tratamiento, se agregan nutrientes y algunas cianobacterias aumentan su presencia, favorecidas por la presencia del fósforo", indicó la especialista.
Las cianobacterias están entre las bacterias y las algas. Son bacterias que aprendieron a fotosintetizar como las plantas.
Bustamante aclaró que el proceso de eutrofización es un proceso natural, que lleva millones de años en producirse, pero que se acelera con grandes aportes de nutrientes. Cuando un lago está eutrofizado, se puede controlar, pero no se puede revertir su estado. "El embalse va a estar controlado con las obras que se están realizando", manifestó la titular del Cihrsa.
Los aireadores se colocaron para cambiarles el medio físico a las algas. En verano, que es el mes de más calor, el agua se encuentra en gradientes, capas de mayor a menor temperatura. Este sistema inyecta aire para poder mezclar la temperatura existente.
"Además, a las cianoficias no les gusta el movimiento. Es una medida de saneamiento secundaria. La obra principal es la planta de cloacas para Villa Carlos Paz", agregó.
"El cuerpo de agua ya tiene un estado. Ahora se estabilizó. Lo que no hay que hacer es que Los Molinos quede como el San Roque", comentó la microbióloga Raquel Bazán.
En la actualidad, en el perilago de Los Molinos viven 6 mil habitantes, mientras que en 2001 eran 2 mil. En el San Roque, la media es de 70 mil habitantes, con picos de 400 mil.
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Gran Córdoba. Página 16.
Denuncia por contaminación en Jesús María
La presentó Funam contra el municipio.
Corresponsalía
Jesús María. El biólogo Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), presentó una denuncia penal para que investiguen al intendente de Jesús María, Marcelino Gatica, por los presuntos delitos de envenenamiento de aguas e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La denuncia recayó en el Distrito 4 Turno 1 de la ciudad de Córdoba, aunque se descuenta que será girado a la Fiscalía de Instrucción de Jesús María.
El 20 de octubre, Montenegro y el equipo del programa televisivo ADN concurrieron al cauce del río Jesús María, a la altura de la planta de tratamiento de líquidos cloacales y del basural municipal. Allí, según afirma el escrito, comprobaron que desde la planta de tratamiento se volcaba al cauce abundante líquido cloacal de aspecto crudo o casi crudo, de olor característico y coloración verdosa, con un caudal importante que recorría unos 500 metros.
"Dado que el cauce no tenía el contenido de agua superficial propia del río su único contenido en líquido era el cloacal. Cabe señalar que sub superficialmente, en la arena, se advertía fuerte presencia de líquido cloacal", añade más adelante.
Unos 150 metros aguas abajo se tomaron muestras en envases esterilizados y se remitió al laboratorio de la facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC, donde los análisis concluyeron en que los valores vinculados con la contaminación fecal violaban de manera flagrante la normativa de la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia.
Por los riegos que entraña el vertido de líquidos cloacales mal tratados, sobre todo para la salud humana, Funam solicitó a las autoridades judiciales que pida a la Municipalidad de Jesús María y a la Secretaría de Recursos Hídricos que declaren dentro de sus respectivas jurisdicciones como "zona de emergencia ambiental" el área afectada. Además, pidió que se advierta a la población sobre el riesgo que implica el contacto con esas aguas.
La Voz del Interior, 02/11/2008
Sección: Espectáculos. Página 4.
Danza
La biografía como territorio que se baila
"El paisaje es una entidad propia". La afirmación pertenece al grupo Blick, de danza-teatro, que estrena esta noche Geográfico (pedacitos bailados) en DocumentA. "Esta vez, yo bailo", comenta Adrián Andrada. "Geográfico es la primera parte de una trilogía que surge de una investigación en danza", dice. La investigación gira en torno a lo biográfico y de ahí, busca la dramaturgia que mejor conviene. El subtítulo también tiene explicación.
"Decimos 'pedacitos', pensando en los momentos de una vida; y nos referimos al 'baile', a diferencia del término 'danza', porque queremos revalorizar el baile, como el lugar donde se experimenta el placer. Los relatos de la biografía se transforman. Lo que una persona dice, hace y piensa, es también lo que baila", señala Adrián.
Además del eje de lo biográfico -aunque aclara que el espectáculo no es narrativo-, Blick trabaja en el eje estético. "El baile está ligado a lo performático. la improvisación en escena asume la necesidad de capturar lo que ocurre allí, así como la memoria y el recuerdo capturan fragmentos de lo que somos como personas", explica.
En la investigación, el grupo está probando procesos de dirección para la danza. La trilogía se completa con otros dos solos: Bailecito, con Facundo Domínguez, y Papito, con Matías Etchezar.
El grupo Blick se formó cuatro años atrás. En 2008 estrenó Bua y participó en festivales regionales. Geográfico se presentará, además, el próximo domingo -siempre en DocumentA- compartiendo el espacio con la bailarina española Marcela Serrano. Serrano presentará dentro de la programación internacional del Festival Cocoa 10 años, la obra Quince centímetros por encima del suelo.
Blick integra la programación de Pulso Urbano. El grupo participa en el festival internacional que comienza el miércoles en Córdoba, con Lleno-vacío, un trabajo que mostrarán el viernes a las 17 en la Plaza de la Memoria, en la Ciudad Universitaria.
Desde la improvisación, como modo de construir un espectáculo Adrián también apela a la percepción del público. "Nos preguntamos qué pasa con el código de la danza. A través de Geográfico intentamos que el público capte lo más vital del que baila", concluye.
Para verlo
Geográfico. Pedacitos bailados. Grupo Blick. Danza-teatro. Dirección: Adrián Andrada y Facundo Domínguez. Hoy a las 21.30 en Documenta, Lima 364. Intérprete: Adrián Andrada. Entradas: $ 15, general; $ 10, para estudiantes y jubilados.
La Voz del Interior, 02/11/2008
Suplemento Temas. Página 9F.
Hijo de la democracia
Hoy, como intendente, quiero homenajear los 25 años de democracia cumpliendo con todos los compromisos que asumí como militante.
Daniel Giacomino. Intendente de Córdoba
Repasar estos 25 años desde la recuperación de la democracia es para mi generación repasar el capítulo de mi historia más importante, por qué no único, de nuestra conciencia cívica y republicana.
En 1983, cuando ingresaba a la Universidad, participé activa y fervorosamente de los grandes debates nacionales sobre derechos humanos, la deuda externa, la educación pública y la recuperación de las instituciones de la democracia.
Participé de aquellas grandes movilizaciones populares que daban paso a la normalización de las organizaciones democráticas de los partidos políticos, los gremios y las universidades públicas.
Me sumaba al movimiento universitario reformista que llevaba adelante los pilares del modelo que aquellos estudiantes de 1918 propusieran para la educación superior. Así, la extensión universitaria, la investigación y la docencia se transformaban en la base de sustentación de una política que vinculaba a las universidades con la sociedad su problemática y sus proyectos.
A poco de transitar los primeros años de este período democrático, adherí a la convocatoria que hiciera el entonces presidente de los argentinos, Raúl Ricardo Alfonsín, en su discurso "Convocatoria para una convergencia democrática". Allí muchos reconocimos en la democracia participativa, la ética de la solidaridad y la modernización del Estado, las bases de una democracia sin restricciones ni condicionamientos y con posibilidades ciertas de inclusión social.
En muchas ocasiones promoví el debate sobre el Estado democrático, como articulador de políticas públicas que, de manera eficiente, diera respuesta a las necesidades de la sociedad en su conjunto, pero especialmente de los más necesitados.
En el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba tuve la oportunidad de llevar adelante parte de ese compromiso, haciendo eficiente una empresa del Estado en un área tan sensible como es la de la industria de los medicamentos.
El discurso maniqueo de lo público como antagónico de lo privado que se instalara durante gran parte de la década de los '90 desalentó la consolidación de una sinergia positiva para la movilización de la sociedad civil, privilegiando lo individual por sobre lo colectivo.
Homenaje
Hoy, como intendente de la ciudad de Córdoba y como militante de la democracia, pretendo homenajear estos 25 años reafirmando en la práctica cada uno de los compromisos que fui asumiendo en cada momento. Promoviendo espacios legítimos para una mayor participación de nuestros ciudadanos a través del las juntas de participación vecinal. Promoviendo el fortalecimiento de cada herramienta del Estado municipal que tenga un significado estratégico para nuestra ciudad como lo es la política de medio ambiente, el tratamiento de los residuos sólidos urbanos y la movilidad urbana. Promoviendo la calidad educativa y la permanencia de los niños en las escuelas municipales para garantizar la igualdad de oportunidades. Promoviendo un sistema de salud municipal interdisciplinario en la prevención.
Permitiéndome parafrasear al manifiesto reformista, señalo que "los dolores que nos quedan son las equidades que nos faltan".
Nacionales
LN Revista, 02/11/2008
Ciencia / Entrevista
Confiar en el destino
Irene Ennis, médica y científica de 39 años, mamá de 4 chicos, ganó este año el Premio Estímulo de la Fundación Bunge y Born por sus investigaciones sobre el corazón. Cómo es y qué piensa esta mujer que confiesa haber dudado muchísimo antes de decidirse por la investigación y que todavía se pregunta cómo disfrutará de una distinción con la que -admite- jamás había soñado
-Encantado. Habla el doctor Charreau. La llamo porque quiero ser el primero en darle la noticia. Usted fue seleccionada para el premio estímulo a jóvenes científicos en medicina experimental de la Fundación Bunge y Born."
Entre el asombro y el descreimiento la científica miró la computadora que tenía adelante y aprovechó la aletargada alocución del hombre para tipear frenéticamente en Google "Fundación Bunge y Born".
Era un día a fines de mayo y se había enterado, mientras tomaba exámenes de Fisiología y Física Biológica, que el doctor Eduardo Charreau, ex presidente del Conicet, la buscaba con urgencia. Era raro: nunca la llamaba. Nunca la había llamado.
Le dijeron que no se despegara del teléfono. Que el doctor se iba a comunicar.
El doctor se comunicó, pero ella no entendió demasiado lo que le decía. Sólo le quedó titubear.
-Bueno, no sé... ¿Qué tengo que hacer..? Porque yo no mandé nada.
-No, usted no me entiende. Yo ya sé que no mandó nada... Usted ya ganó el premio -le dijo el hombre.
Cuenta que se quedó dura. Que no sabía qué decir. Que agradeció como pudo y que, antes de cortar, escuchó:
-Se va a poner más contenta cuando sepa el premio que se ganó.
Ennis cortó y se fue. A seguir tomando examen.
Tal vez porque nunca terminó de decidirse a serlo, pero no parece una científica. Ni el blanco inmaculado de su casa, moderna y luminosa, ni el tostado de su piel, ni lo rosa de su imagen familiar tienen que ver con el preconcepto que uno tiene de una científica. Nada tiene que ver con lo que ella misma imaginaba que era una científica. Pero Irene Lucía Ennis lo es.
Lo confirma su todavía corta pero inmune trayectoria, por la que la acaban de premiar, y su tarea cotidiana como integrante de ese maltratado grupo que conforman los investigadores argentinos. Lo confirma el reconocimiento internacional por sus descubrimientos en torno al agrandamiento o hipertrofia del corazón (un desorden que lleva a la muerte a millones de personas en todo el mundo) y los más de 33 trabajos publicados en revistas internacionales.
El violento color turquesa de los ojos se le enciende aun más cuando cuenta su historia de corrido, sin pausas pero con una cadencia de provincia.
La historia que cuenta es de esas que parecen confirmar que hay un destino preestablecido: todo en la vida de esta científica del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) parece haber conspirado para encauzar su zigzagueante andar profesional. Sin tomar muy en cuenta las dudas, los reparos o las incertidumbres que la asaltaban, la vida parece haberse esforzado en marcar su camino. Y, para eso, la vida no ahorró complicidades.
Hace 39 años Irene Ennis llegó a una familia de mamá psicóloga y papá abogado; a los 17, un test vocacional combinó su pasión por las ciencias exactas con su desagrado por los trabajos solitarios, y le sugirió ser médica.
Confiesa que hasta último momento se debatió entre la medicina y la bioquímica. Confiesa que se definió por la medicina "sin tener la decisión del todo clara".
La claridad llegaría años después, con una residencia en el Hospital Regional de Mar del Plata. El contacto con los pacientes reales y con ese tipo de sufrimiento que no alcanzan a sugerir los apuntes le confirmó que eso era lo que quería para su vida: sería médica.
La casa de Ennis está en un barrio cerrado en las afueras de la ciudad de La Plata. Es blanca, muy blanca. También es luminosa, muy luminosa. Y tiene un parque -pileta de natación, hamacas, tobogán, calesita, casita de madera- que claramente es territorio de los chicos.
Los chicos son muchos. Un familión: Amparo, de siete; Bautista, de cinco; Consuelo, de dos, y Faustino, de dos meses.
Cortés pero incómoda, Ennis -polera negra, jeans gastados, botas negras y cadenita de oro con cuatro caritas- se deja fotografiar en el parque -" los vecinos van a pensar: ¿A ésta qué le pasó que se hace la artista...? "-.
El único que la mira es Shot, el labrador color chocolate de la familia. Es difícil saber lo que piensa.
En el playroom de la casa hay un único televisor. está conectado a un reproductor de DVD y a otro de video, pero no tiene señal de cable ni de televisión de aire. El cable lo cortó a fuerza de tijera la misma Irene, cansada de reclamarle a la empresa que le dieran la baja. Ni Ennis ni su marido quieren que sus hijos vean televisión. Los chicos no parecen tener quejas al respecto. Todo lo contrario.
Cerca del televisor apagado hay una computadora que Ennis se resiste a usar para trabajar. No le gusta trabajar cuando los chicos están en casa.
"Eso es un viaje de ida. Uno empieza y después no hay límite", dice.
En un estante, al costado del televisor y arriba de la computadora, está su título de médica. Arrollado, sin enmarcar.
Cerca descansa el diploma de la Fundación Bunge y Born. También está arrollado. Y más allá, en un soporte de pana bordó, entre portarretratos con fotos familiares, la medalla del Premio Estímulo.
La decisión de ser médica no le duró demasiado. La duda volvió a aparecer con decidida seguridad.
Fue Horacio Cingolani, investigador superior del Conicet, el que la trajo: "Hay que ver si la investigación no te gusta más... Me parece que tenés el perfil. Creo que deberías probar...".
Y probó. Una beca para investigación en cardiología en la Universidad de La Plata, primero, un doctorado después y una beca posdoctoral en biología molecular en la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Estados Unidos, parecían confirmar el camino. Pero no. Ennis viajó a Baltimore dudando. La opción definitiva no había sido tomada. La lucha entre la medicina hospitalaria y la investigación se seguía librando. "Cuando vuelvo lo defino", pensó.
Lo que sí definió antes de viajar fue su proyecto de familia: se casó con el médico Federico Saavedra. Con él quería cumplir el sueño de tener una familia grande. Empezó a agrandarla en Baltimore. Junto con el fin de su beca posdoctoral llegó la confirmación de su primer embarazo. Tiempo después, Ennis, su panza y su marido llegaban a la particular realidad argentina del año 2001.
Esas fiestas de Navidad y fin de año las festejaron entre urgencias y accidentados de guardia de hospital. Fueron los mejores argumentos que el destino podía desplegar para ayudarla a decidir.
-Era muy difícil imaginarse una vida de familia trabajando así. Me encantaba, pero estaba por tener a mi primera beba y sabía que mi prioridad era la familia. Ahí no había dudas.
Y no dudó: la investigación científica le ofrecía la posibilidad de organizar su vida de madre como ella pretendía, sin urgencias médicas ni guardias. La balanza se inclinaba definitivamente a favor de la investigación.
En 2002 Ennis se presentaba para la carrera de Investigador Científico del Conicet. Hoy es ampliamente reconocida como investigadora adjunta.
Piensa gastar la importante suma que le otorgó el premio Bunge y Born en agrandar la casa. Para el familión.
A días de enterarse de la distinción recibida, Ennis estaba en la sala de parto trayendo al mundo a Faustino, su cuarto hijo. Que ahora, dos meses y medio después, llora desde su cuarto compitiendo con Brahms y su canción de cuna.
A Ennis se le transforma la mirada turquesa. Se sobresalta. Quiere correr y alzar a su hijo. Pero antes cuenta una infidencia: la decisión final no está tomada. O eso prefiere sentir. Aunque sabe que es difícil, quiere sentir que si se le ocurriera volver al hospital podría hacerlo. Dice que le gusta que la posibilidad exista. "A mí me gusta que la posibilidad exista", dice.
Quién es
Tiene 39 años, está casada y es madre de cuatro hijos.
Es médica, graduada con medalla de honor en la Universidad Nacional de La Plata
Hizo su residencia de medicina interna en el hospital San Martín.
Es docente, jefa de trabajos prácticos de la cátedra de Fisiología en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata e investigadora científica adjunta del Conicet.
Con sus trabajos de investigación intenta determinar los distintos comportamientos de la hipertrofia cardíaca, es decir, el agrandamiento del corazón, con relación a distintos estímulos.
Acaba de ganar el Premio Estímulo a Jóvenes Científicos otorgado por la Fundación Bunge y Born.
Premios Bunge y Born
El Premio Fundación Bunge y Born fue creado en 1963 con el objetivo de estimular la actividad intelectual creadora y de colaborar con el desarrollo científico, económico y social del país. Este año le fue concedido a Eduardo Arzt, investigador principal del Conicet, profesor titular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y director del Laboratorio de Fisiología y Biología Molecular de esa facultad.
En el año 2000, con el propósito de descubrir nuevos talentos y promover la labor científica de las nuevas generaciones de investigadores, se instituyó el Premio Estímulo a Jóvenes Científicos. Este nuevo galardón fue el que recibió la doctora Irene Lucía Ennis en un acto realizado en agosto pasado en el Hotel Four Seasons (en la foto, junto a Jorge Born hijo, quien le entregó la distinción). Uruguay responde que Botnia llegó a la región con la anuencia de la Cancillería.










