Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

HOME

60 mil personas en los festejos por los 400 años de la unc

SECCION

universidad nacional de córdoba

INSTITUCIONAL

universidad nacional de córdoba

ESTUDIOS

universidad nacional de córdoba

INVESTIGACION

universidad nacional de córdoba

EXTENSION-UNC

universidad nacional de córdoba

VIDAESTUDIANTIL

universidad nacional de córdoba

GESTION

universidad nacional de córdoba

Internacionales

internac_image_4.jpg

aulasvirtuales

aulas virtuales de la universidad nacional de córdoba

INGRESO

ingreso 2012 a la universidad nacional de córdoba

 

Inicio > Novedades > Dossier > 2008 > Diciembre > Sábado 6 de diciembre de 2008

Sábado 6 de diciembre de 2008

— archivado en:

Córdoba

La Voz del Interior, 06/12/2008
Sección: Opinión. Página 10.
La Voz de la Calle
Los paros docentes en la UNC
Manuel Morón. Estudiante de 5º año de Medicina-UNC

Es una vergüenza lo que hacen los docentes de la Universidad Nacional de Córdoba. Muchos se pasan las horas de clase quejándose de los políticos, cuando son ellos mismos los grandes responsables de la decadencia de la Universidad.
Reclaman de una forma absurda, que nunca, en los años que llevo de estudiante, ha rendido frutos, perjudicando enormemente a los alumnos, muchos de los cuales necesitan imperiosamente recibirse para poder subsistir y, en algunos casos, sostener una familia. Tal vez lo que piden sea justo, pero nunca se justifica un perjuicio tan grande (económico, profesional y hasta psicológico) hacia los alumnos y nuestras familias.
La bronca y la impotencia son muy grandes; el trabajo de nuestros padres y nuestros años de juventud son muy valiosos para que alegremente los tiren a la basura.
Dan vergüenza y asombro su egoísmo, irresponsabilidad e ignorancia de la realidad. Y lo peor es que son profesores universitarios. No sé qué nos queda esperar del resto de la sociedad.


La Voz del Interior, 06/12/2008
Sección: Regionales. Página 17.
Río Cuarto
La UNRC, desafiada a unirse ante el dolor
A un año de las explosiones, inauguraron un monumento a la memoria. Instaron a superar las diferencias internas.
Denise Audrito
Corresponsalía

Río Cuarto. “La única muerte es el olvido”, citó el profesor Pablo Whebe al inicio del homenaje a las seis víctimas de las explosiones de la planta piloto de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Al cumplirse un año de la tragedia, más de un millar de personas se congregaron ayer en la UNRC, para recordar a los docentes e investigadores: Miguel Mattea, Gladys Baralla, Liliana Giacomelli, Damián Cardarelli y Carlos Ravera, así como al alumno que recibió el titulo de ingeniero post mortem: Juan Politano (de Jovita).
Tras la colocación de ofrendas florales en la fatídica planta piloto de Ingeniería, que estalló mientras se desarrollaban ensayos con hexano para la firma De Smet, en la plazoleta del Compromiso fue inaugurado un monumento, cargado de simbolismo. “Dar forma material al dolor es tratar de aplacarlo (...). A los esposos, padres e hijos de las víctimas: gracias por habérnoslos entregado”, sintetizó la ingeniera Cristina Bologna, en medio de un clima de profunda angustia y sentimientos.
Los improvisados discursos de familiares y allegados a los fallecidos dejaron entrever cómo el siniestro sacudió a la Universidad y profundizó diferencias internas. Todos admitieron la necesidad de superarlas.
Mabel Gremiger, viuda de Mattea, quien en las últimas semanas puso en evidencia la falta de contención institucional sufrida por los familiares, hizo un llamado a la reconciliación: “Esto que ha pasado no nos tiene que dividir, lo peor que le puede pasar a la UNRC es que quede dividida (...). Lo que nos tiene que quedar de todo esto es que hay que apoyar a los investigadores”, reclamó.
Gremiger consideró: “Esto fue un accidente, que ocurrió y nos demostró que las cosas en la Universidad quizá no funcionaba del todo bien, pero nadie se daba cuenta”. Instó a que cada uno “se haga cargo de sus errores para modificarlos, no para enfrentarse a los demás”. Y advirtió: “Si se llegara a responsabilizar mínimamente a las víctimas sería algo descabellado”.
Tras la lectura de un mensaje del obispo Eduardo Martín, habló sobre “el valor de mantener viva la memoria” Susana Dillon, escritora y madre de Plaza de Mayo. Instó a “no culpabilizar a las víctimas”. “Esa treta la aplicaron los milicos cuando se llevaron a los nuestros”, enfatizó. Abogó porque en la Universidad “las partes se unan, que haya por fin un acuerdo y nos dejemos de perseguir a los que cayeron”.

Nota relacionada
La Voz del Interior, 06/12/2008
Sección: Regionales. Página 17.
Spada: la seguridad se logrará de a poco


Río Cuarto. El rector Oscar Spada dijo ayer que las condiciones de seguridad en la Universidad Nacional de Río Cuarto “se van a ir logrando de a poco”. “Sería necio decir que está todo mal; se va avanzando, se van haciendo cosas. También hay un cambio de actitud en las personas que va a favorecer este camino”, aseguró.
Consultado acerca de si se puede culpar a las víctimas por las explosiones de la planta piloto (polémica surgida cuando el área Jurídicas deslizó que podrían pedir que respondan patrimonialmente sus familiares por daños), Spada expresó: “Yo no soy quién para decir sobre culpabilidad. Este camino no es como imaginamos. Hay que tener esperanza y fe en que se resuelva. Yo lo veo a esto como un gran accidente, un gran dolor, una gran tragedia y lo que pretendo es que se salga bien, por el futuro de la Universidad”.
El rector admitió que la comunidad universitaria aún está mal por lo ocurrido, pero remarcó que “no se debe transitar toda la vida con heridas y con dolor”. Dijo esperar que se abra “una nueva etapa de un gran encuentro” en la Universidad. Y agregó : “Es la Justicia quien debe traer la verdad”.


La Voz del Interior, 06/12/2008
Suplemento Espectáculos. Página 4.
Teatro
Rodrigo Cuesta propone una boda judía
El Elenco de Teatro de la Universidad Nacional de Córdoba debuta con "Kidushin: un casamiento judío", en el Salón de Actos del Pabellón Argentina.


Al filo del año, la Universidad Nacional de Córdoba presenta las dos obras seleccionadas por concurso. El Elenco de Teatro de la Universidad Nacional de Córdoba, al igual que el de Títeres, que debutó un par de semanas atrás, es una iniciativa de la Subsecretaría de Cultura de Extensión Universitaria.
Bajo la dirección de Rodrigo Cuesta, el Elenco de Teatro de la UNC presenta Kidushin: el tercer socio, la obra ganadora del concurso realizado a principio de este año.
“Quería hacer una obra sobre el casamiento judío, porque visualmente es muy teatral y más divertida de ver que cualquier otra ceremonia”, dice Rodrigo Cuesta. El director en realidad quería hacer algo que rondara los rituales. A esa inspiración le sumó el deseo de trabajar con un elenco numeroso. “Esta vez decidí hacer la dramaturgia para muchos personajes, es decir, ningún personaje debía quedar desdibujado”, comenta.
Al casting se presentaron 130 personas; quedaron 30, y después, las 13 definitivas.
En cuanto a la estética, a Cuesta le interesa, desde siempre, el acercamiento entre cine y teatro. Por eso, ocupa la totalidad del Salón de Actos del Pabellón Argentina, donde los espacios creados por la puesta rotan, cambian de planos, se alejan o acercan.
Con respecto al tema, Cuesta tenía la idea de escribir una obra desde antes de la convocatoria de la UNC. Más allá del casamiento como ceremonia, el director se interesa en los rituales, en general.
“Me interesan aquellos lugares en donde algunas formas teatrales se erigen con muchísima formalidad, independizándose totalmente de la fuente que les dio el recurso, es decir del teatro, como en el caso de la mayoría de las ceremonias religiosas. Me surge el deseo de subrayar dichos mecanismos utilizando o incorporando rituales a un hecho absolutamente teatral”, comenta el director.
En Kidushin (casamiento judío) hay una fiesta, una historia entre pícaros y una isla para la aventura, al estilo de Lost, su serie preferida. “El trabajo sobre los rituales desencadenó esta obra; me interesa cómo de una fiesta deriva un velorio, y de éste, un nacimiento. Siempre me interesaron los vínculos familiares. En este caso, la relación de las madres con sus hijos”, dice Cuesta.
El ritmo de Kidushin –dura dos horas– es similar al de Matar al otro, obra anterior del director. “Los personajes están todo el tiempo en lo alto (de su energía), acelerados. Ellos tienen que sostener el ritmo exigente, veloz, como de torbellino”, anticipa.
¿Se consumará el Kidushin? ¿Será Yahvé el tercer socio? ¿Es en esta historia la tradición más importante que la traición? Cuesta lanza las preguntas al público, que podrá conocer las respuestas, cuando suene la música y se rompa la copa.

Agenda
-“Kidushin: el tercer socio”.
-Guión y dirección: Rodrigo Cuesta.
-Diseño de escenografía: Rodrigo Cuesta y Edgardo Sanjurjo.
-Diseño de iluminación: Daniel Maffei. Estreno Elenco de Teatro UNC.
-Intérpretes: Eva Bianco, Mariano Burgos, Natalia Díaz, Santiago Demo, Daniel Maffei, María Eugenia Maldonado, Gastón Palermo, Lucía Pihen, María Belén Pistone, Andrés Rivarola, Vania Rojas, Nancy Sambataro, Ana Eloísa Ruiz. -Sábado y domingo a las 21 en el Salón de Actos del Pabellón Argentina. Entrada gratuita.


Nacionales

La Nación, 06/12/2008
Sección: Cultura.
Universidad
¿Se puede estudiar y trabajar al mismo tiempo?
El avance imparable del conocimiento exige mayor dedicación y las horas destinadas al trabajo en muchos casos no se valoran como experiencia de vida ganada sino como déficit en la formación y el aprendizaje intelectual
Por Carmen María Ramos. Especial para lanacion.com

"Lo que más me sorprendió el primer día de clases es que en una charla introductoria nos dijeron que nos desalentaban a trabajar. Además, nos pusieron unos horarios que lo hubieran hecho imposible", dice Sofía Báez, alumna de la carrera de Abogacía en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).
Pero la tendencia no es exclusiva de las universidades privadas, como podría suponerse. Aníbal Jozami, rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), lo dice sin vueltas: el imparable avance del conocimiento exige mucho más estudio y dedicación que antes y quienes tengan que distraer 8 o 9 horas diarias trabajando estarán, indefectiblemente, en inferioridad de condiciones a la hora de enfrentar en el futuro el mundo profesional.
Atrás parece haber quedado el tiempo en que trabajar y estudiar era la síntesis perfecta en la formación de los universitarios y un motivo de íntimo orgullo.
"Hoy el mundo ha cambiado por el avance arrollador del conocimiento y las carreras demandan mucho tiempo y estudio que, para quienes no se lo pueden dedicar, termina siendo un gap difícil de acortar", dice Jozami
En esta universidad pública del conurbano bonaerense, el 80 por ciento de los alumnos trabajan y su rector está decidido a revertir, en parte, este porcentaje. Uno de los caminos es implementar un sistema de patrocinadores que reemplacen el sueldo del alumno-trabajador. Pero no a la manera de una contribución para viáticos, transporte o fotocopias, que es lo que habitualmente ofrece el sistema público de becas de educación superior, sino que lo que pretende lograr Jozami es el compromiso de empresas y particulares en aportar montos suficientes para permitir que un joven se dedique plenamente al estudio, sin tener que ocuparse o preocuparse de otra cosa.
Es lo que ocurre en universidades privadas como el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) o San Andrés (Udesa). Esta última ofrece asistencia financiera para que ningún joven talentoso de los más alejados rincones del país pierda la oportunidad de estudiar y devolver su conocimiento transformado en ideas y acciones a la comunidad.
Las becas de la Universidad de San Andrés se otorgan por concurso abierto a estudiantes que demuestran destacado mérito académico y necesidad económica. También existen becas especiales, otorgadas por concurso cerrado, que son ayudas establecidas por donantes para categorías especiales de alumnos.
Para ayudar a encuadrarse en este concepto de alumnos dedicados al estudio full time, full life, la UTDT tiene un fondo propio para becas que se nutre de la devolución de los préstamos de honor (que cubren hasta el 60 por ciento del arancel y que se devuelven cuando el graduado consigue trabajo) y de dinero que destina la Fundación UTDT, proveniente de donantes.
"Aquí el estudio es a tiempo completo, los alumnos cursan mañana y tarde, se quedan a almorzar, necesitan dinero para pagar libros, apuntes, fotocopìas y, obviamente, no pueden trabajar", dice Milagros García Cano, coordinadora del programa de ayuda financiera.
Las becas de manutención se concentran en esas necesidades, por un monto de $360 por mes. Este año otorgaron 28 becas de manutención para aquellos alumnos que tienen el 100 por ciento de ayuda financiera para pagar el arancel mensual, que son 140 sobre un total de 1000 alumnos, por montos que van de un 20 a un 100 por ciento del total del arancel mensual.
"La ayuda financiera surge de una evaluación que realiza la Universidad en base al criterio de necesidad económica. Pero hay chicos que, aún con esa ayuda, les costaría mucho pagar el resto de los gastos para asistir cada día a clase. Partimos de la base de que en la mayoría de las carreras, por lo menos los tres primeros años los alumnos no van a poder trabajar y cumplir a su vez con las exigencias académicas, que son muchas", dice García Cano.

Dificultades
Pero ¿qué quedó entonces de la idea de que el trabajo aporta un plus de experiencia, de maduración emocional, de capacitación invalorable a la hora de insertarse laboralmente una vez recibidos? Además ¿se alarga notablemente la duración de una carrera cuando se trabaja?
"Estudiar y trabajar es algo que casi todos los estudiantes de todas las carreras pasados los primeros años desearían, pero no todas las carreras lo permiten", sostiene Claudia Messing, directora del Curso para Graduados en Orientación Vocacional con Abordaje Vincular-Familiar que se dicta con el aval académico de la Universidad de Flores (www.orientacionyfamilia.com.ar).
"Son tradicionales las dificultades de las Ingenierías con excepción de la UTN, que nació con el proyecto de permitir el trabajo y el estudio y en general de todas las Ciencias Exactas, por la exigencia horaria de cada materia. También es prácticamente imposible trabajar en la carrera de Medicina, y bastante difícil hacerlo en la carrera de Diseño Industrial y en otros diseños de la UBA, a pesar de que es muy frecuente la realización de trabajos free lance mientras se cursa", dice Messing, graduada en Sociología y en Psicología en la UBA.
Su experiencia le lleva a afirmar que la duración de las carreras universitarias cuando se trabaja es, en general, un 60 por ciento más largo del previsto, si bien también otorgan experiencia en el campo laboral que es algo que todas las empresas exigen, a excepción de los programas de jóvenes profesionales y pasantías rentadas. "Es tradicional trabajar mientras se cursa Administración de Empresas salvo en algunas universidades de muy alto nivel de exigencia. Como también es tradicional ingresar al mercado laboral antes de recibirse en las carreras de Sistemas y Computación prolongando los años de estudio o directamente abandonándolos a cambio de una buena inserción en el área laboral", ejemplifica.
Para la especialista, si bien es cierto que el trabajo necesariamente retrasa la fecha de recibimiento, la inserción laboral no es el único motivo. También las cada vez más frecuentes conductas fóbicas ante el estudio hacen que los jóvenes no se puedan concentrar, que no se puedan sentar a estudiar, que se duerman, que se aburran o se estudien exclusivamente a último momento generándose gran stress con sus consecuentes somatizaciones.
"También la hiperexigencia interna con que encaran el estudio hace que no se puedan presentar en los exámenes, que no puedan hablar, que se bloqueen. Las dificultades que tiene para jerarquizar les impiden organizar adecuadamente la información, encontrar un método de estudio eficaz, jerarquizar los conceptos en un texto de estudio y entender las categorías abstractas de los estudios superiores", dice.
La hiperexigencia y las dificultades de ponerse en situación de aprendizaje hace que se desmotiven, y avancen muy lentamente en muchos de los casos alargando así los estudios.
"Todos estos síntomas se corresponden con el posicionamiento interno simétrico de los jóvenes que han internalizado generacionalmente una posición de igual a igual con sus padres y esto les genera dificultades adicionales a la hora de realizar sus estudios", asegura.

Nota relacionada
La Nación, 06/12/2008
Sección: Cultura.
Apoyo estatal


Las políticas públicas contemplan las dificultades de compatibilizar trabajo y estudio y operan en consecuencia. Es el caso del Ministerio de Desarrollo Social del GCBA con el Programa Estudiar es Trabajar, un subsidio mensual de $250 para jóvenes de 18 a 25 años integrantes de hogares beneficiarios del Programa Ciudadanía Porteña (en situación de pobreza) que están estudiando o retoman sus estudios o los inician en cualquier nivel del sistema educativo formal. El subsidio se entrega a través de una tarjeta de compra cuyo titular es el joven. Este año se inscribieron en el Programa 4500 jóvenes, el 36 por ciento de los cuales asiste al nivel de educación superior.
Pero hay otro programa de becas cuyo principal objetivo es estimular a los jóvenes para que ingresen al sistema educativo superior en la rama de las carreras prioritarias vinculadas a las ciencias aplicadas, ciencias naturales, ciencias exactas y a las ciencias básicas (carreras de grado y tecnicaturas universitarias y no universitarias)
El beneficio consta de un monto diferenciado que va desde $ 5000 hasta $ 12.000 anuales para estudiantes que ingresen a una carrera de grado, y de $ 3500 hasta $ 5000 anuales para aquellos que ingresen a una tecnicatura. El pago de la asignación anual se hará cada año en 10 cuotas mensuales.
Se trata del Programa de Becas Bicentenario para carreras científicas y técnicas motorizado por la secretaría de Políticas Universitarias, del Ministerio de Educación de la Nación y tiene el sentido de un incentivo económico para cubrir gastos de traslado, apuntes, comida, etc. de aquellos jóvenes que cursen en universidades nacionales o en institutos del INET.
Pablo Elicegui, coordinador del Programa, destaca que se lanzó el 15 de octubre y ofrece 30.000 becas para quienes ingresen en la Universidad en 2009,. Se propone incrementar el número de ingresantes en ese tipo de carreras, mejorar el rendimiento, la retención e incrementar la tasa de egresados ya que se trata de carreras con un fuerte déficit en relación a las demandas del sistema.
Otro programa de becas es el diseñado para estimular a las carreras relacionadas con la tecnología de la información y las comunicaciones. Es para carreras de grado en universidades nacionales y pueden optar no sólo los ingresantes sino estudiantes avanzados en Tecnología, Información y Comunicación, Análisis de Sistemas, Ingeniería Electrónica e Ingeniería en Telecomunicaciones. Los montos son los mismos de las Becas Bicentenario pero hay un cupo de 1750.
Finalmente está el Programa Nacional de Becas Universitarias, que otorga $ 250 por mes en 10 cuotas y es para carreras de Ciencias Económicas, Ciencias Sociales y Humanidades. Para 2009 se prevé entregar 11.000 becas por orden de mérito y en función de requisitos como el ingreso familiar (4 miembros) que no debe superar los $ 2520 pesos o los $ 2838 (en familias de 5 miembros). El aspirante debe tener 7 o más de promedio si proviene de la escuela secundaria y 6 o más si ya está curando la universidad..

Acciones de Documento
column_blank

 

 
  • Bicentenario
  • Universia
  • El Diario del Juicio
  • Emprendedor
  • Incubadora Cordoba
  • Banco Nacion
  • portal de empleos de la universidad nacional de córdoba
 
Av. Haya de la Torre s/n - Pabellón Argentina - Ciudad Universitaria
Contacto: comision400@unc.edu.ar
Sitio desarrollado por la Comisión Ejecutiva 400 años de la UNC, Prosecretaría de Comunicación Institucional y Prosecretaría Informática de la UNC

Av. Haya de la Torre s/n - Pabellón Argentina - Ciudad Universitaria     
Contacto: informes@comunicacion.unc.edu.ar     
Sitio desarrollado por la Prosecretaría de Comunicación Institucional e Informática de la UNC